La ruta de peregrinación más famosa de Europa anunció su retorno el uno de julio. Coincidiendo con el comienzo de la temporada alta y la fecha que se barajaba hasta este domingo para iniciar el turismo post-COVID es cuando los grandes entes asociados al fenómeno jacobeo han planteado la reapertura del Camino de Santiago. Catedral de Santiago, Xunta de Galicia y Oficina del Peregrino han sido los responsables de tomar la decisión. Un reinicio basado en los tramos gallegos y sus albergues públicos. Sin embargo, en el resto del territorio las dudas son las que dominan el ambiente.

Fuertes medidas de higiene, siguiendo de momento los preceptos de las guías ministeriales sobre albergues, darán seguridad a los peregrinos. La limitación de aforo y la limpieza son dos factores clave para el éxito. Cada alojamiento es un mundo, pero en general las plazas se reducirán al 50%. Asimismo se harán inversiones en material desechable y electrónico para evitar los contactos interpersonales. Incluso será posible reservar plaza en albergues públicos. Factores que aumentan la tranquilidad pero que limitan sobremanera la capacidad de los albergues más pequeños, especialmente los privados.



Aquí rondan dos posturas bastante diferentes y dependen de qué ruta se mira. Por un lado, la Red de Albergues del Camino de Santiago defiende que en agosto el 90% de albergues privados del Camino Francés estarán abiertos en agosto. También se muestra positiva la AMCS, Asociación de Municipios del Camino de Santiago. Así, el trayecto contará con la ventaja de ser el que mejor infraestructura tenía antes del virus. Algo ya anticipado por las Asociaciones de Amigos del Camino hace semanas, cuando las previsiones eran mucho menos halagüeñas.

Por otro lado, en alternativas menos recorridas como la Vía de la Plata, el Primitivo o incluso el popular Camino del Norte el futuro se torna más difuso. Las Asociaciones de Amigos del Camino, incluida su federación, tienen en cuenta la dificultad económica que supone abrir sin tener asegurado el público extranjero y con la mitad de plaza como máximo. La principal duda es si a los albergues privados les resulta más rentable abrir ya o esperar al 2021 y el Xacobeo. Esto podría derivar en problemas de alojamiento de alcanzarse picos altos de peregrinos en ruta. El Camino de Santiago vuelve, pero cómo lo hará fuera del Francés sigue sin quedar claro.