Según los datos aportados en el Congreso de los diputados por el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, los españoles han incrementado de forma significativa el consumo de alimentos durante el periodo de cuarentena. En concreto, un 30%. Los datos corresponden a la franja del 9 de marzo al 26 de abril. Luis Planas, titular de la cartera que en su momento pidió que se consumiera producto patrio, cifra en 4,5 millones de toneladas la cantidad total consumida. Respecto al año anterior, el incremento es de más de un millón de toneladas.

Las razones de la crecida en la adquisición de productos alimenticios deriva en buena parte del cierre del sector hostelero. Esto ha llevado, en general, a la imposibilidad de comer fuera del propio domicilio o a través de servicios de reparto. Al estar obligados a cocinar ellos mismos, se ha producido el repunte tanto en consumo como gasto. Algo que también se ve reflejado en el peso de la población. De esta forma el sector se presenta como uno de los pocos favorecidos por la crisis del COVID-19.

Planas ha resaltado que este auge de los supermercados también deriva de la capacidad de mantener activa la red de abastecimiento. Algo que estuvo momentáneamente en entredicho en grandes ciudades como Madrid y Barcelona. Pese a las aparentes señales de caos que imperaron los primeros días, con ciertos estantes vacíos debido a la compra compulsiva de elementos como leche o papel higiénico, los establecimientos han estado bien surtidos de productos de primera necesidad. «España cuenta con una cadena alimentaria es moderna y eficiente», sentencia el ministro.



Cabe señalar que los aumentos de gastos y de consumo no se corresponden. Mientras que en el primer caso lo invertido por las familias ha sido un 30% que en el año 2019, lo comprado se limita a aproximadamente un 25%. La subida de precio de ciertos elementos, aunque contenida, explica el porqué de esta variación. También el cambio en los productos adquiridos, que se ha centrado en los de primera necesidad.

A pesar de los buenos datos, la reapertura de restaurantes, hoteles y entornos turísticos como playas apuntan a que según avancen las fases la situación volverá a ser la de antes. Incluso ciertos estudios señalan la posibilidad de que se de un descenso debido a ciertos cambios en los modelos de consumo. Así lo recalca el Boston Consulting Group en un artículo titulado Covid-19: How can Grocery Retailers win in the new normal?. Según la entidad, se favorecerá el comercio electrónico, el Click&Collect y las marcas propias. Sitúan en un 35% la cuota de mercado en juego durante los primeros meses posteriores a concluir la desescalada.