Los datos de la Coyuntura Turística Hotelera elaborados por el INE para el periodo de julio de 2020 muestran que la recuperación no llegó al sector. De algo más de 43 millones de pernoctaciones en 2019 se ha pasado a unas once y medio. Las cifras se han quedado en un cuarto. De forma poco sorprendente, las zonas de Sol y playa basadas en visitantes tanto extranjeros como nacionales han sido las que mejor han aguantado el tipo. Por su parte, Cádiz se ha erigido como la principal referencia interior.

El conjunto de las Islas Baleares es la provincia a la que más turistas llegaron, con 1.660.681. Pese a ello, el desplome fue tremendo respecto al año anterior, más de un 80% de caída. Algo parecido ocurre en los territorios que le siguen. Las Palmas, Girona y Málaga fueron los únicos que consiguieron superar la barrera de las 700.000 pernoctaciones.



Baleares y Las Palmas atrajeron a una mayoría de extranjeros, especialmente en el caso del archipiélago mediterráneo. Más de un millón de los que llegaron a dichas islas lo hicieron desde fuera de España. Mientras tanto, la otra terna tuvo más turistas nacionales. Girona es la que presenta el caso más equilibrado, con 385.692 noche pasadas por españoles por 350.208 de foráneos.

El siguiente lugar en plazas hoteleras conseguidas lo ocupa Cádiz, que ha destacado como una referencia en el turismo nacional. El 86% de sus 660.392 pernoctaciones fueron de españoles. Más de medio millón que lo sitúan como líder destacado al respecto. Sin ir más lejos, superó en más de 30.000 noches a la comunidad autónoma de Galicia al completo. Respecto al número de visitantes patrios, la provincia gaditana también fue la primera, con 201.862, superando a territorios como Tarragona o casi igualando al total de Castilla y León.