En 2020 la Noche de San Juan será muy diferente en la ciudad de Barcelona, sobre todo en lo que respecta a la verbena. Ya no habrá grupos de amigos la noche del 23 disfrutando de la verbena en la arena. Por otra parte, los agentes de la Guardia Urbana, junto a los servicios de limpieza, se presentarán en las playas a primera hora del día siguiente. De esta manera, las playas de Barcelona permanecerán cerradas desde las 20:00 del día 23 hasta las 10:00 del día 24 de junio. Los chiringuitos también cerrarán sus puertas.

Así lo anunciaba ayer Janet Sanz, teniente de alcalde de Urbanismo, en rueda de prensa acompañada de Albert Batlle, teniente de alcalde de Prevención y Seguridad. Ambos expusieron las novedades principales que conciernen a la celebración de la verbena, que este año estará limitada por la pandemia de Covid-19 y, por consiguiente, por la normativa vigente del plan de desescalada y por los consejos de las autoridades sanitarios. Según Sanz «el Ayuntamiento no impulsará ninguna actividad». A lo que Batlle añadió que este año la fiesta de San Juan deberá celebrarse en un «formato familiar y casi íntimo».



Por consiguiente, desde el Ayuntamiento de Barcelona recomiendan llevar a cabo la festividad en pequeño formato, «preferentemente en entornos familiares y cercanos al domicilio o al barrio». No obstante, advierten que solo se consentirán las actividades en las que quede garantizado el cumplimiento de las distancias de seguridad de las personas, por lo que se prohíben los encuentros masivos.

Además de no autorizar el acceso a las playas, tampoco se podrán encender grandes hogueras, quedando de esta forma como no permitidas. Las de formato más pequeño sí se aprobarán, aunque deben ocupar como máximo un metro cuadrado y tienen que estar perfectamente delimitadas. Por ejemplo, en barbacoas o braseros. En cuanto a las verbenas, deberán cumplir los requisitos que fijados por Protección Civil.