Tras estar tres meses sin actividad, el Gobierno prepara una estrategia para permitir que el sector aéreo, y con ello el turismo, pueda avanzar. El Ministerio de Transportes autorizará que los aviones retomen su actividad al máximo de su capacidad a partir de mediados de junio, pudiendo ocupar todas las plazas disponibles. Esto va en línea con las recomendaciones que señalaba la Comisión Europea hace unas semanas.

Las aerolíneas mostraron su preocupación porque España era hasta el momento el único país de la UE que mantenía el límite respecto al número de pasajeros en los aviones. No obstante, en los vuelos entre islas, como es el caso de Baleares y Canarias, según la última orden ministerial de Transportes se renuncia a ocupar solo el 50% de la capacidad del avión.



No obstante, en el momento en el que a finales de junio se recuperen los viajes interprovinciales, retomando los movimientos aéreos dentro de España, el Ejecutivo aconsejará establecer una separación máxima entre los viajeros, así como el uso obligatorio de mascarilla. Eso sí, sin obligar a un número máximo de plazas libres a bordo.

En el Real Decreto del estado de alarma se constituye que las compañías deben intentar la máxima separación posible entre pasajeros. Por el contrario, no establece porcentajes de ocupación de dichos vuelos y tampoco exige dejar asientos vacíos entre los viajeros. A día de hoy, los vuelos dentro de España han mantenido ocupaciones reducidas como consecuencia de operar solo en casos de fuerza mayor justificados, aunque en algunos casos el número de pasajeros ha aumentado, provocando protestas de los mismos por miedo al contagio por COVID-19.