La actual crisis sanitaria obliga al Ministerio de Defensa a renunciar este año al tradicional desfile del Día de la Fiesta Nacional. En esta ocasión, se celebrará un acto mucho más sencillo y menos multitudinario en la Plaza de la Armería del Palacio Real de Madrid, mismo escenario donde tuvo lugar la ceremonia de Estado por las víctimas de la covid-19. Esta servirá también para homenajear a los militares y a los demás colectivos que han luchado en primera línea contra la pandemia.

Ante la imposibilidad de garantizar la distancia de seguridad tanto en las tribunas como entre el público que se aglomera a lo largo del Paseo de la Castellana para seguir el desfile, el Ministerio encargado ha optado por cambiar el formato de la celebración. Para evitar esta tradicional escena, el desfile militar será sustituido por un acto a puerta cerrada en el Palacio Real presidido por los Reyes.

El desfile militar más atípico del Día de la Hispanidad

Para mantener cierta semejanza con el desfile habitual del 12 de octubre, está previsto que participen en el acto una sección de diversas unidades y ejércitos de las Fuerzas Armadas. Acudirán una compañía de la Guardia Real con la bandera de España, el Ejército de Tierra, de la Armada, el Ejército del Aire, de la Unidad Militar de Emergencias y también de la Guardia Civil. En esta atípica Fiesta Nacional destacará la presencia del cuerpo de La Legión para conmemorar su primer centenario.

Patrulla Águila

Reactores de la Patrulla Águila sobrevuelan el cielo de Madrid para dibujar la bandera de España. | Wikimedia

Como suele ser habitual, los reactores de la Patrulla Águila sobrevolarán el cielo de la capital para dibujar la bandera de España. Sin embargo, por el momento, no está previsto que se realice el tradicional salto paracaidista con la bandera nacional de grandes dimensiones desplegada, que es uno de los actos más vistosos cada 12 de octubre.

Tampoco habrá recepción en el Palacio Real con miles de invitados entre políticos, empresarios, representantes de la cultura y de la sociedad civil. Todo será mucho más reducido y sobrio por las circunstancias de la pandemia que persisten en España, y especialmente en la capital.