Cero. La cifra que representa el valor nulo es la protagonista absoluta de los informes turísticos del mes de abril. El INE en su última publicación de la serie Estadística de Movimientos Turísticos en Fronteras (FRONTUR) señala que tal fue el número de turistas extranjeros. Un valor redondo dado este 1 de junio y que cuadra con los resultados de la Coyuntura Turística Hotelera del mismo periodo. En ella el total de pernoctaciones en hoteles y compañía fue otro rosco.

Si marzo supuso una bajada a los infiernos, abril de 2020 supuso entrar de lleno en el Tártaro. El establecimiento del Estado de Alarma y la reducción de la movilidad hicieron que en el tercer mes del año las pernoctaciones ya cayeran más del 60%. Sin embargo, lo peor estaba por llegar. Al igual que el resto del país, los hoteles echaron el cierre. Algunas consultoras y agentes sociales de diverso tipo han estado calculando la afectación que esto supondrá al mercado laboral. Por ejemplo, la Universidad de Valencia y Foqus estiman que la pérdida de empleos derivada rondará el millón de trabajadores.



Con el estado de coma de abril pasando a los anales del INE, el presente espera la llegada de julio. El despertar situado por el Gobierno para el turismo extranjero se sitúa allí, precisamente en el mes estrella de las vacaciones junto a agosto. Aunque Sánchez prevé que el fin del Estado de Alarma caerá a finales de junio, a su pesar, el sistema de fases seguirá vigente. De esta forma la movilidad interprovincial no será penada a partir de entonces. Un punto extraño que coincidirá con la reapertura del turismo al extranjero.

Esta irónica situación estará acompañada de un nuevo statu quo turístico todavía por determinar. Por un lado, las aerolíneas han logrado poder llenar sus plazas y ofrecen vuelos desde hace semanas. Con todo, el nivel habitual de trasiego en lugares como Barajas no se recuperará hasta febrero de 2021. Al tiempo, las presiones del sector privado y socios europeos han logrado acabar con la infausta cuarentena de 14 días a personas llegadas de fuera de España. Una medida que solo funcionaría durante el Estado de Alarma pero que se canceló antes del fin de este.

Finalmente, queda la tensión con otros países líderes en turismo. Italia, Grecia o Portugal se han posicionado como alternativas mientras la administración española aguardaba a Europa. Algo que ha cambiado en parte, con negociaciones bilaterales que puedan llevar turistas cuanto antes a las cabezas de puente sectoriales: Canarias y Baleares. Una batalla comunicativa a la que se llega tarde, pero que ha dado un giro desde el anuncio de que julio será el mes de la vuelta del turismo.