El Informe sobre el Estado del Clima en España 2019, elaborado por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), confirmó que el pasado año fue uno de los más calurosos de su serie histórica. Concretamente, el sexto desde 1965 y del siglo XXI. Una posición no muy llamativa pero que parece confirmar, según la institución, un calentamiento acelerado en el país. Una muy mala noticia que apunta a un clima más extremo, con cada vez más lluvias torrenciales y olas tanto de frío como de calor.

Respecto a estas últimas, la AEMET recalca en su informe que en 2019 se batieron varios «récords absolutos» de máximas en el termómetro. Fue durante el tramo temporal entre el 26 de junio y 1 de julio. Algo que la agencia señala como una rareza, al ser unas fechas muy adelantadas para temperaturas tan altas como los 43 grados que se llegaron a registrar «en el nordeste peninsular». Sobre la media de la serie histórica de referencia, 1981-2010, el auge del mercurio fue de 0,8º. Sumado al aumento medio por década, recalca el estudio que en España se está subiendo 0,3º desde los años 60 y 0,1º desde 1850, números que superan al «conjunto de los continentes».



La parte menos negativa del informe vienen por parte de las lluvias. El nivel de estas se quedó en la media, por lo que aunque algo seco 2019 se consideró relativamente normal. El reparto fue muy desigual, centrándose las precipitaciones en el norte y quedando el sur peninsular junto a Canarias en registros de «secos» a «extremadamente secos». La AEMET arguye que es difícil conectar esta serie al Calentamiento Global. Sin embargo, sí que señala que hay estudios que confirman una mayor sequedad que hace 50 años. Esto lleva a la agencia a afirmar que «España un escenario claramente más cálido y con menor disponibilidad de agua que en décadas pasadas».

Finalmente, el trabajo de la AEMET hace referencia a los «fenómenos meteorológicos adversos». Dos olas de frío y tres de calor, con efectos ya mencionados, marcaron invierno y verano respectivamente. Las lluvias torrenciales también merecen la atención del informe, especialmente las producidas por la célebre Dana. Murcia, Mallorca, Comunidad Valenciana o Madrid sufrieron especialmente sus consecuencias. En Canarias la gran sequedad de 2019 llevó a una serie de incendios históricos.