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Ruta de tres días por la Cantabria de los Valles Pasiegos

Estampa de los Valles Pasiegos

Enclavados en el corazón de Cantabria, los Valles Pasiegos son uno de los lugares más espectaculares que pueden visitarse. Una combinación perfecta entre el ser humano y la naturaleza que explica, en parte, por qué es un paraíso para los amantes del turismo rural. Los valles están divididos en tres: el del Miera, el del Pas y el del Pisueña. Montaña, senderos, ríos, cabañas encantadoras y una gran riqueza medioambiental. Esto, junto a la cultura pasiega y su peculiar forma de vida, los convierten en un destino único. Lo mejor de todo, es que pueden verse en tres días.

Empezando en valle del Miera, la Cantabria más auténtica

El valle del Miera es el más angosto de los tres, está ubicado a corta distancia de Santander. Destaca por sus parajes kársticos y calizos con un origen glaciar, junto con sus casas típicas de lo más pintorescas. Recorrer este bello paraje es descubrir una clásica morfología de glaciares, siendo posible contemplar de forma clara los circos o las morrenas.

Destaca por su rico patrimonio cultural que está dividido en la cultura pasiega, con numerosas cabañas, molinos de río y senderos que recorren la naturaleza del valle, además de la arquitectura típica, especialmente el Conjunto Histórico Artístico de Liérganes. La primera parada en el valle comienza en Pámanes, para descubrir el precioso Palacio de Elsedo del siglo XVIII, una de las construcciones barrocas más impresionantes de la región. Algunas de sus salas están abiertas al público y alberga exposiciones de obras de arte moderno de prestigiosos artistas como Chillida, María Blanchard o Pablo Serrano.

Entorno de los Valles Pasiegos en Cantabria
Entorno de los Valles Pasiegos en Cantabria. | Shutterstock

A 6 kilómetros se encuentra Lérganes, uno de los puntos turísticos más imprescindibles de los Valles Pasiegos. Es considerado uno de los pueblos medievales más bonitos de Cantabria, ubicado en un entorno natural único y conocido por sus encantadoras casonas con balcones repletos de flores. Una de las mejores experiencias aquí consiste es perderse por las callejuelas empedradas del casco antiguo, conocido como el barrio del Mercadillo. Enclavadas aquí se encuentran varias casonas de arquitectura clasicista, como la casa Langre, la casona Setíen o la casa de los Cañones.

Uno de sus monumentos más destacados es el puente Mayor, conocido como puente Romano, situado sobre el río Miera y que conecta el barrio de El Calgar con el casco antiguo. Además de su impresionante arquitectura, ofrece una de las mejores panorámicas con los picos Marimón y Cotillamón de fondo. Uno de los rincones más espectaculares de los valles.

Valles pasiegos Cantabria
Estampa de los Valles Pasiegos. | Shutterstock

Debajo del puente se encuentra la estatua del Hombre Pez, un ser legendario de la mitología de Cantabria. El mejor lugar para conocer más sobre esta leyenda es el Centro de Interpretación del Hombre Pez, ubicado en un antiguo molino harinero de 1667. Para finalizar el día, visitar la iglesia de San Pantaleón de estilo gótico, pero que aún conserva rasgos románicos y dos retablos barrocos. Junto al templo se encuentra un columpio con las mejores panorámicas del pueblo. El lugar ideal para ver el atardecer.

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Valle de Pisueña, el hogar del Parque de Cabárceno

El valle de Pisueña alberga, en una antigua mina de extracción de hierro, el popular Parque de la Naturaleza de Cabárceno, un paraje donde se pueden contemplar animales en semilibertad. Destaca por albergar animales de los cinco continentes, desde elefantes, jirafas, guepardos u osos. Es uno de los lugares turísticos más populares de Cantabria. Este parque se puede visitar en un día completo, pero también en turno de mañana o tarde. La opción más adecuada si se quiere disfrutar del resto del día visitando otros lugares del valle de Pisueña en los Valles Pasiegos es escoger la entrada de medio día.

Parque de la Naturaleza de Cabárceno
Parque de la Naturaleza de Cabárceno. | Shutterstock

Tras visitar el parque de Cabárceno, se puede realizar una sencilla ruta de senderismo hacia el nacimiento del Pisueña, que comienza en un pueblo con el mismo nombre. A tan solo 30 minutos en coche desde el parque, un sendero señalizado y apto para todos los públicos que permite conocer los paisajes de la zona y algunas de las construcciones típicas de los valles.

Villacarriedo, Valle del Pisueña
Villacarriedo, Valle del Pisueña. |Shutterstock

Durante el recorrido es posible contemplar el singular equilibrio, entre las cabañas pasiegas para el uso de los ganaderos de la zona y los robles o hayas que dan forma al peculiar paisaje. Para finalizar el día, merece la pena visitar el pueblo de Villacarriedo, conocido por su majestuoso conjunto histórico-artístico. Desde el palacio barroco de Soñanes, el colegio de los Padres Escolapios, las encantadoras casas montañesas y sus pequeñas iglesias intactas al paso del tiempo.

Pueblos con un encanto único en el Valle del Pas

El pueblo Vega de Pas es una de las “tres villas pasiegas”, junto con San Pedro del Romeral y San Roque de Riomiera. Se trata de un encantador pueblo construido en la época medieval. Destaca su plaza donde se puede observar las típicas viviendas de las zonas, balcones de madera y fachadas de piedra que consiguen que el lugar tenga una imagen de postal. Entre sus monumentos más significativos se encuentra la iglesia parroquial y el sanatorio del Doctor Madrazo.

Puente Viesgo, Valle del Pas
Puente Viesgo, Valle del Pas. | Shutterstock

De camino a Puente Viesgo merece la pena realizar una parada para visitar el museo Hombre y Campo en San Vicente de Toranzo. Cuenta con una amplia exposición de objetos relacionados con la vida campesina y las actividades tradicionales de la zona.

A 30 minutos en coche se encuentra Puente Viesgo, una de las paradas obligatorias en cualquier ruta por los Valles Pasiegos. Aquí se encuentra uno de los conjuntos de cavernas prehistóricas más importantes que muestran el arte paleolítico. Las cuevas que alberga se conocen como: El Castillo, Las Chimeneas, Las Monedas y La Pasiega. El pueblo también es conocido por su famoso balneario que aprovecha las aguas medicinales del manantial.

Los Valles Pasiegos son un auténtico tesoro en la provincia de Cantabria. Enclavados a escasos metros de Santander, permiten disfrutar de una naturaleza única y descubrir la peculiar cultura pasiega.