San Agustín, un pedazo de España en Florida

San Agustín, Florida

La historia de San Agustín, o Saint Augustine en inglés, no puede explicarse sin la presencia española en la ciudad. Muchos la consideran, por cierto, la más antigua de todo Estados Unidos.

San Agustín nació con la llegada de los primeros exploradores españoles, que convirtieron este rincón de la actual Florida en un asentamiento clave para su dominio en el Atlántico. Con sus calles adoquinadas y sus casitas de cuento, San Agustín es hoy uno de los principales reclamos turísticos del estado. Antaño fue, y de algún modo sigue siéndolo, un pedazo español en este territorio sureño.

La agitada historia de una ciudad deseada

Bandera española en San Agustín
Bandera española en San Agustín. | Shutterstock

La primera vez que Juan Ponce de León y Figueroa vio los terrenos que hoy conforman Florida fue cerca de la desembocadura del río St. Johns y era época de floración, de ahí el nombre concedido. Aunque Ponce de León no se quedó mucho tiempo en suelo estadounidense, el rey Felipe II sí consideró importante controlar este territorio en el que se había asentado una colonia de hugonotes franceses. Así que cincuenta años más tarde otra expedición desembarcó en la zona. Era 1565 y en esa ocasión Pedro Menéndez de Avilés estaba al mando. El marino asturiano se desplazó por la costa hasta llegar a los franceses, atacó la colonia, la destruyó y reclamó la Florida para España.

Del asentamiento consiguiente nació San Agustín, en el noreste de una península vital para la corona española. Dado que eran muchos los exploradores españoles que estaban encontrando tesoros en territorio mexicano, pronto fue fundamental controlar el golfo que debían atravesar de vuelta a la patria.

San Agustín estuvo en manos españolas durante tres siglos que no fueron precisamente tranquilos. La ciudad fue atacada y saqueada de forma constante por los piratas. El famoso Francis Drake, de hecho, fue el responsable de uno de los incendios que asoló la población. San Agustín conserva buena parte de la esencia de ese antiguo mundo, pero no es posible encontrar edificios anteriores al siglo XVIII porque fueron destruidos en estos ataques.

Calle St George, San Agustín
Calle St George, San Agustín. | Shutterstock

A partir de este siglo XVIII, San Agustín tuvo otras idas y venidas al margen de los piratas. Cuando Inglaterra derrotó a España en la guerra de los Siete Años, Florida fue una de sus recompensas. De hecho, durante la Revolución de Estados Unidos, a mediados de siglo, San Agustín se mantuvo fiel a la corona inglesa. Con la independencia estadounidense de los ingleses no llegó la paz: menos de un siglo más tarde, la guerra civil dividió al país en dos. Florida al completo formó parte de los Confederados.

Con el ejército confederado derrotado, los Estados Unidos actuales fueron configurándose. Llegada la época de paz, San Agustín se confirmó poco a poco como lo que es: uno de los principales reclamos turísticos del sur. En un entorno natural envidiable todavía pueden rastrearse las huellas de los españoles que protagonizaron sus primeros siglos de historia.

Un recorrido por la España de San Agustín

Castillo de San Marcos
Castillo de San Marcos. | Shutterstock

Este paseo debe comenzar por el castillo de San Marcos, que fue tanto fortaleza como prisión. En sus muros todavía puede verse la Cruz de Borgoña, una insignia ligada a la historia de España. Su construcción comenzó en el año 1672, pero no fue hasta veinte años más tarde cuando estuvo operativo. Era una respuesta a esos asaltos piratas que tantos quebraderos de cabeza provocó a los españoles que controlaban la ciudad. Su construcción mejoró las capacidades defensivas. Las tropas inglesas, de hecho, lo sitiaron en 1702 durante cincuenta días sin lograr la victoria. No pudieron conquistar el castillo pero, una vez más, la ciudad fue saqueada y quemada.

Las calles antaño destruidas tantas veces están hoy repleta de nombres sobradamente conocidos: Costa Brava, Cádiz o Granada pueden leerse en el callejero. También Avilés, en honor al explorador que impulsó la ciudad y que cuenta además con una escultura en homenaje. Ponce de León tiene también su particular estatua. Diferentes apellidos de origen español se leen en los diferentes escudos que se conservan en las casas, muchas de clara inspiración española.

La relación con Avilés ha dado más alegrías. San Agustín cuenta con una réplica de una popular fuente de la ciudad asturiana, conocida como la fuente de los Caños de San Francisco. En San Agustín se la conoce como the face fountain. Más detalles relacionados con el agua y con el norte de España: el río de la ciudad se llama San Sebastián.

San Agustín, Florida
San Agustín, Florida. | Shutterstock

En este rincón sureño se encuentra, como última curiosidad, uno de los pocos monumentos dedicados a “La Pepa”, la Constitución española de 1812, que se conservan en América. La mayoría fueron destruidos por orden de Fernando VII. Ya puede advertirse: descubrir San Agustín tiene mucha relación con descubrir el mundo que España contribuyó, para bien y para mal, a crear.