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El Camino del Anillo, una ruta épica por la sierra de Madrid

Camino del Anillo

“Es peligroso, Frodo, cruzar tu puerta. Pones tu pie en el camino, y si no cuidas tus pasos, nunca sabes a dónde te pueden llevar”. Bilbo solía decirle a su sobrino esta frase. El viejo hobbit bien lo sabía, pues la última vez que él había abandonado su preciada Comarca, el camino le había llevado muy lejos de casa. Finalmente, a Frodo también le pasaría lo mismo y, a pesar de todos los peligros y complicaciones que sufrieron en sus respectivos viajes, ambos disfrutaron de paisajes y aventuras que nunca se borrarían de sus corazones.

Bajo esta premisa, la de vivir aventuras y salir de la seguridad de la Comarca, la Fundación Laudato creó el Camino del Anillo, la mayor ruta inspirada en El Señor de los Anillos de España. “El pequeño grupo de hobbits más o menos comodones que somos, nos fuimos enamorando de la Sierra Norte (de la obra de Tolkien ya lo estábamos), y así como el que no quiere la cosa empezamos a ver paralelismos entre los dos escenarios”, narran desde la fundación. Así nacía el Camino del Anillo, un sendero de largo recorrido  inspirado en las andanzas de los personajes de la trilogía de Tolkien.

El Señor de los Anillos
Ilustración de Frodo y Sam caminando hacia el Monte del Destino. | Shutterstock

El itinerario  consta de entre 120 y 128 kilómetros, dependiendo de las alternativas que se vayan tomando. Se extiende a lo largo de la Sierra Norte de Madrid, pasando por la hermosa sierra del Rincón y la sierra de Guadarrama. De Hobbiton a Gondor, el sendero recorre cantidad de municipios, siendo algunos de ellos de los más bonitos de la Comunidad de Madrid. Aparte de los paisajes, el caminante también pasea por algunos de los escenarios protagonistas de la Guerra Civil Española, como el frente del Agua o el de Somosierra. Asimismo, el itinerario puede acortarse a gusto personal, empezando y acabando desde donde se prefiera. Sin embargo, la ruta original, la que se diseñó desde la asociación y la que aquí se propone, consta de nueve días.

“Más lejos de casa de lo que he estado jamás”

La aventura de Frodo comienza pues a las puertas de su casa, en la apacible Comarca, nunca alterada por los problemas ni las grandiosidades del mundo exterior. En este camino ese lugar se corresponde con El Molar, donde se encuentra el museo de los Cuentos. Este es el punto de referencia que todo peregrino que tenga dudas debe visitar. Decorado como si de un agujero hobbit se tratara, el museo fomenta la creatividad y el cuidado por la naturaleza a la par que proporciona toda la información necesaria para ponerse en marcha.

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El Berrueco
Campos de pasto en las cercanías de El Berrueco. | Shutterstock

Sin embargo, la caminata, la verdadera caminata, empieza en el municipio de El Berrueco. De hecho, es en la senda junto a la Iglesia de Santo Tomás Apóstol donde la fundación sitúa ese punto en el que Sam Gangi dice: “Si doy un paso más, estaré más lejos de casa de lo que he estado jamás”. Pero al final Sam, al igual que los peregrinos, se atreve a dar ese paso que será el origen de un largo viaje. Desde aquí, la primera etapa es apenas un pacífico paseo que termina en Sieteiglesias. Este día es poco más que una toma de contacto. Los hobbits no tuvieron prisa al salir de la Comarca y los peregrinos tampoco deberían.

De la tranquilidad de la Comarca a la majestuosidad de Rivendel

La segunda etapa discurre desde Gamoburgo hasta la temida atalaya de Amon Sûl, que en el mundo de a pie se corresponden, respectivamente, con la citada Sieteiglesias y con el municipio de Gandullas. El camino entre uno y otro pasa por importantes puntos tanto ficticios como reales. Buitrago de Lozoya es para los peregrinos lo que la aldea de Bree lo es para los hobbits: un lugar donde hacer un alto en el camino.

La atalaya de Amon Sûl, también conocida como la Cima de los Vientos, es en la sierra de Madrid una elevación del terreno coronada por un monolito. Se trata del cerro conocido como Cabeza de Piñuécar, a cuyos pies hay un búnker que recuerda los horrores de la Guerra Civil Española. Desde este punto, al igual que en la ficción de Tolkien, las vistas del terreno son magníficas y abarcan una gran extensión. De hecho, a este cerro también se le conoce como cima de los vientos debido a las fuertes corrientes de aire que se dan en la zona. No es la única coincidencia entre ambos mundos: a la Sierra Norte de Madrid se la llamó durante siglos como Marca Media por ser frontera entre reinos cristianos y musulmanes.

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Luego, si los visitantes han sobrevivido la noche al ataque de los nazgûl, el tercer día se prolonga hasta llegar al Bosque del Elfo o, lo que es lo mismo, hasta Horcajuelo de la Sierra. Dejando atrás cañadas, prados y bosques de encinas y fresnos, el Camino del Anillo se va internando en un paisaje de alta montaña salpicado de cantidad de arroyos y ríos, afluentes del río Jarama. En esta ocasión, la jornada finaliza en Rivendel. En lenguaje común: La Hiruela. Esta noche conviene descansar bien. Al día siguiente tendrá lugar la etapa más dura del camino.

El ascenso a Caradhras: la etapa más dura del Camino del Anillo

Estamos ya a medio trayecto. La seguridad de Hobbiton ha quedado bastantes kilómetros atrás. El Concilio ha decidido: Frodo portará el anillo acompañado de ocho compañeros y lo arrojará a las llamas del Monte del Destino. Este quinto día, la Compañía tendrá, por tanto, que enfrentarse al ascenso a Caradhras, que en la Comunidad de Madrid no es ni más ni menos que el pico Porrejón. Este ascenso, expuesto al sol y con un desnivel de más de 800 metros, transcurre por pistas y senderos de montaña. A excepción del último tramo, donde no hay un camino evidente.

Pico Porrejón
Camino hacia el pico Porrejón, la etapa más dura del Camino del Anillo. | Shutterstock

Una vez en el pico, solo queda disfrutar de las vistas y, si hay suerte, del vuelo de algún ave como el águila real, el buitre leonado o el halcón peregrino. Esperemos que no sean espías de Saruman o Sauron. El camino de bajada, mucho más amable, termina en el municipio de Puebla de la Sierra, uno de los más grandes de la Comunidad de Madrid y de los más altos. Si aún quedan fuerzas, el viajero debe considerar acercarse al Valle de los Sueños, un parque donde se sitúan más de 50 esculturas al aire libre.

De Moria a Gondor: el final del Camino del Anillo

Las tres etapas siguientes se reparten entre este último destino, que para la fundación se corresponde con Moria, y el pueblo de Torrelaguna, que sería Gondor. En el trayecto, uno de los altos que más destaca es el embalse de El Atazar, que en la Tierra Media sería conocido como las Lágrimas de Galadriel, un lago formado por las lágrimas de la elfa cuando tuvo que abandonar su querida Lórien.

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El séptimo día es el que se emplea en las tierras de Rohan. Depende de lo que se esté dispuesto a dar, esta etapa transcurre entre El Atazar y Deleju o entre El Atazar y Patones de Arriba. De tierra de hombres en tierra de hombres, terminase donde terminase la anterior etapa, al hobbit le toca ahora ir hasta Gondor, la ciudad blanca. En las proximidades del Gondor de esta Tierra Media, que en lengua común se conoce como Torrelaguna, asoma la figura del Dragón Dormido, un pliegue geológico que se asemeja a la forma de un enorme reptil escondido.

Santa María Magdalena
Iglesia de Santa María Magdalena en la plaza principal de Torrelaguna. | Shutterstock

Hay viajeros y hobbits que deciden terminar aquí su viaje. De hecho, es cierto, la gran aventura ha concluido. Del regreso a la Comarca de Frodo poco se cuenta. Pero hay sin embargo un camino que no se ve, más corto y menos peligroso, pues el anillo ya ha sido destruido. En este caso, para el viajero que así lo quiera, quedaría una etapa: la vuelta a casa, a Hobbiton, a El Berrueco. De hecho, después de pasar por Patones y la atalaya de El Berrueco, el camino termina donde empezó: en la senda del Genaro, aquel camino donde Sam dio el paso que le llevó lo más lejos que había estado nunca.

Un recorrido para encontrar esa naturaleza tan querida por Tolkien

Toda esta ruta viene mucho mejor detallada en el itinerario que propone El Camino del Anillo, así como en su guía, disponible de forma gratuita. De hecho, tal y como detallan en su web, la mayoría de las etapas cuentan con dos alternativas. Asimismo, esta emocionante peregrinación que pone en valor la naturaleza de la Sierra Norte de Madrid, puede organizarse por cuenta ajena o con la ayuda de la fundación. “Cualquier Compañía de caminantes que recorra el camino encontrará en esa naturaleza tan querida por Tolkien, con toda su biodiversidad en esplendor en los distintos espacios naturales que se recorren, además de una cultura, historia y arte local únicos”, señalan desde el Camino del Anillo.