Rutas para conocer el Monasterio de Piedra, el paraíso del agua aragonés

Rutas para conocer el Monasterio de Piedra

Zaragoza cuenta con numerosas joyas desconocidas, entre ellas el conjunto patrimonial y natural más emblemático de Aragón: el Monasterio de Piedra. Considerado un paraíso natural con un gran valor cultural y natural. Este espectacular monumento es el epicentro para conocer la comarca de Calatayud recorriendo alguna de sus numerosas rutas de senderismo. Un punto de referencia clave para explorar la zona y conocer los principales atractivos de la zona, desde balnearios, desfiladeros hasta impresionantes cascadas.

Recorrido por el Parque Natural del Monasterio de Piedra: un paraíso del agua

Cascada Cola de Caballo, Monasterio de Piedra
Cascada Cola de Caballo | Shutterstock

El Monasterio de Piedra, en Ordesa, pertenece a la Red Natura 2000 gracias a las numerosas rutas de senderismo que ofrece. Es una de las principales atracciones naturales del interior de España y durante la visita al Parque Natural es posible realizar un sencillo sendero para descubrir sus joyas ocultas: cascadas, lagos, una fascinante flora y fauna.

La dificultad de esa ruta es baja, apta para todo tipo de personas, tanto para niños como mascotas. El recorrido completo tiene una duración aproximada de dos a tres horas. Tiene un coste de 16 € por persona. Merece la pena visitarlo en cualquier época del año, aunque especialmente en otoño y primavera, puesto que el río tiene más agua.

El recorrido comienza en el Lago de los Patos, una zona repleta de vegetación y dónde se encuentran las primeras cascadas: el Baño de Diana y la cascada La Caprichosa, una de las más bellas del parque. Unos metros más adelante se encuentra la cascada Trinidad, un verdadero espectáculo natural, puesto que el agua cae rodeando sus grandes rocas. Sin duda, uno de los mejores caprichos de la naturaleza.

Cueva en el interior de la cascada Cola Caballo
Cueva en el interior de la cascada Cola Caballo | Shutterstock

Continuando la ruta está el puente del río Piedra, un lugar digno de fotografiar, hasta llegar a las Cascadas de Los Fresnos Altos y Bajos. Casi en el punto de partida, se encuentra la cascada más importante del recorrido. Se trata de la Cola de Caballo, un imponente salto de agua con más de 50 metros de altura. La última parte del recorrido se realiza bajando varias escaleras, atravesando pasadizos y pequeños túneles en las rocas. Lo más sorprendente de esta parte de la ruta es que existen numerosas ventanas en las que se puede ver como cae el agua de las cascadas.

Un recorrido que lleva justo al interior de la Cascada de Cola de Caballo, viendo el salto de agua desde dentro. Desde aquí se puede acceder al interior de la cueva con iluminación para llegar a la parte baja de la cascada. Una experiencia sensorial única.

Al atravesar esta parte se llega al Lago del Espejo, un lugar tan tranquilo que incluso el agua no se mueve. Tal es su silencio que resulta de lo más enigmático. Toca atravesar las pasarelas de madera que atraviesan el lago y el cañón hasta llegar a la zona de merenderos para llegar al punto final de la ruta de senderismo del Monasterio de Piedra.

Ruta por las hoces del río Mesa: imponentes desfiladeros en los alrededores del monasterio

Hoces del río Mesa, Aragón
Hoces del río Mesa, Aragón | Shutterstock

El enclave de las hoces del río Mesa es uno de los puntos más impresionantes que visitar en los alrededores del Monasterio de Piedra. Hasta 7 kilómetros de desfiladeros, en los municipios de Calmarza y Jaraba, que han sido declarados Interés Turístico de Aragón. Esta ruta es posible realizarla en bicicleta o a pie, aunque también es posible recorrerla en coche. Comienza en el encantador pueblo de Calmarza. Destaca por su cascada y por ser la parte con los cañones más altos de la ruta. Tras esto, toca subir por el Barranco de los Hocinillos, ideal para contemplar las especies vegetales de la zona.

Aves rapaces en las Hoces del río Mesa
Aves rapaces en las Hoces del río Mesa | Shutterstock

Después, al acceder al barranco de la Hoz Seca, la vegetación es escasa, pero es posible observar aves rapaces y buitres leonados hasta llegar al Santuario de la Virgen de Jaraba y al mirador con las mejores panorámicas del cañón. Este es el punto más popular de la ruta, aquí se encuentra un sendero para recorrer la zona con una duración de dos horas, ideal para hacerlo al día siguiente y muy bien señalizado.

Tras esto se llega a la última cascada del río Mesa, ubicada antes de llegar al pueblo de Ibdes, conocida como La paradera. Dispone de una zona de merenderos con impresionantes saltos de agua. Para poner el broche final a la ruta, merece la pena la parada en los miradores de la Ermita de Nuestra Señora de San Daniel y el mirador de la Tranquera. El recorrido finaliza en el Monasterio de Piedra, una zona perfecta para dormir.

Desde el Monasterio de Piedra hasta las Salinas de Valdefierro

Embalse de la Tranquera, Nuévalos
Embalse de la Tranquera, Nuévalos | Shutterstock

Las rutas del Monasterio de Piedra y las hoces del río Mesa son las más conocidas de la zona, pero desde el Parque Natural se puede realizar otro sendero que permite conocer la flora y fauna de la zona. Desde Nuévalos, junto al cementerio se encuentra una pista que atraviesa una zona de humedal originada junto a la desembocadura del río Ortiz en el embalse de la Tranquera. La pista termina en un sendero que bordea el pantano, por el que hay que continuar hasta abandonarlo en un camino a la derecha.

Este recorre una preciosa zona arbolada hasta el collado de Portillejo, un mirador que ofrece unas vistas fascinantes del embalse. La ruta continua por un pinar de reprobación hasta llegar a una pista donde se debe girar a la derecha hasta llegar a las parideras de Portil de la Villa y continuar por la senda de las Salinas. La última parte se completa con la llegada a las Salinas de Valdefierro, en funcionamiento hasta hace poco tiempo y con un perfecto estado de conservación. Es posible recorrer las balsas de piedra en las que se obtenía la sal. La vuelta se hace por el mismo recorrido en dirección contraria.

El entorno del Monasterio de Piedra es una auténtica joya natural, repleto de cascadas, lagos y una vegetación típica de la zona. Desde el Parque Natural hasta sus alrededores, una de las principales atracciones turísticas de Aragón.