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Surcada por un río: la bonita ciudad navarra con un palacio gótico que parece sacado de un cuento de hadas

Fue capital de la realeza navarra durante el siglo XV y conserva un precioso casco histórico medieval, una impresionante muralla romana y un enorme palacio considerado la principal obra civil del gótico en Navarra.
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Fue capital de la realeza navarra durante el siglo XV y conserva un precioso casco histórico medieval, una impresionante muralla romana y un enorme palacio considerado la principal obra civil del gótico en Navarra.

Esta localidad guarda entre sus muros uno de los mayores tesoros patrimoniales de Navarra. Se trata del palacio que el rey Carlos III comenzó a construir durante el siglo XIV como residencia principal. A continuación, repasamos la historia y lo mejor que ver en Olite.

Si hay algo que ver en Olite sí o sí, eso es el Palacio Real de Olite. Asimismo, todo el casco urbano permite respirar un ambiente medieval. Además, posee un Museo del Vino y numerosas bodegas visitables. La capital de la comunidad foral, Pamplona, es un acertado destino a nivel urbano para extender la escapada.

Historia de Olite, la corte palaciega de Carlos III el Noble

Vista general del Palacio Real de Olite
Vista general del Palacio Real de Olite. | Dreamstime

La localidad estuvo poblada desde la época del Imperio romano (siglo I d. C.), momento en el que se construyeron sus murallas. Más tarde, en 621, fue refundada por el rey godo Suintila, que le dio el nombre de Ologite. Su intención era fortificarla para protegerla de los vascones.

En 1147 recibió su primer fuero, similar al de Estella, de manos de García Ramírez el Restaurador. De esta manera, atrajo a nueva población, y la progresión se aceleró en 1266 al recibir el privilegio de organizar una feria anual de quince días de duración.

El 18 de abril de 1407 se creó la merindad de Olite. Con ello, se dividía Navarra en cinco unidades administrativas autónomas. Esta capitalidad local fue impulsada por el rey Carlos III el Noble, que ejerció sobre la villa una especial protección. El monarca construyó un inmenso y lujoso palacio real como muestra de su aprecio hacia el lugar. Allí viviría con su esposa, la sofisticada Leonor de Trastámara. Sin embargo, esta acabaría regresando a Castilla desilusionada: «en el Regno de Navarra non fui acogida nin tratada como debía», llegó a afirmar.

En el Palacio Real de Olite pasó gran parte de su reinado Carlos III. Ahí se firmó el 6 de noviembre de 1419 el Tratado de Olite, con el fin de preservar la independencia del reino asegurándose la paz con Castilla. Allí mismo moriría el monarca seis años después.

La mayoría de la población pertenecía al partido agramontés durante la guerra civil de Navarra. Pero, cuando se produjo la invasión en 1512, Olite se rindió sin lucha. Cuatro años después, al producirse la invasión del ejército de los reyes Albret, apoyados por Francia, la localidad se pronunció a favor de sus antiguos monarcas. Sin embargo, no tardó en rendirse ante los beaumonteses y sus aliados.

Llegado 1630, Felipe IV otorgó a Olite el título de Ciudad. Los siglos posteriores son época de depresión y despoblación para el lugar, pues cayó en un relativo abandono. Este proceso fue acrecentado por la progresiva desaparición del poder de las merindades desde mediados del siglo XIX. Por otro lado, en 1885 sufrió una grave epidemia de cólera que diezmó su población. Como acción de gracias por parte de los supervivientes, se celebra anualmente la Fiesta de la Virgen del Cólera.

Durante la guerra de la Independencia, el Palacio Real de Olite fue incendiado por el guerrillero Espoz y Mina, con el fin de evitar su uso por parte de las tropas francesas. Posteriores reformas consiguieron devolverle su aspecto original.

Qué ver en Olite, capital de la realeza y del vino navarro

Vista de Olite desde el Palacio Real.
Vista de Olite desde el Palacio Real. | Dreamstime

El monumento más importante que ver en Olite es el palacio real, sin duda, el edificio civil gótico más importante de Navarra. Solía afirmarse que tiene «tantas habitaciones como días el año». Su desordenado aspecto es fruto de las sucesivas ampliaciones y reformas, y en el momento de su construcción fue equiparado con los más suntuosos palacios del continente.

La visita al Palacio Real de Olite se articula en dos partes bien diferenciadas. Así, el Palacio Viejo es la antigua fortaleza romana y visigoda, actualmente reconvertida en Parador de Turismo. Al tiempo, el Palacio Nuevo, que corresponde a la ampliación de Carlos III, destaca por la cantería de Martín Pérez de Estella, la carpintería del musulmán tudelano Lope el Barbicano y las tallas de Jehan Lome de Tournay.

Más allá del Palacio Real de Olite

Siguiendo con lo que ver en Olite toca ir a la iglesia de San Pedro, un edificio románico reformado en estilo barroco. De él sobresale su alta torre octogonal gótica de planta cuadrada, rematada por una esbelta flecha apuntada. La otra parroquia de la ciudad la acoge la iglesia de Santa María la Real (siglo XV), que cuenta con una portada ricamente decorada y un retablo mayor obra del pintor Pedro de Aponte.

Según una leyenda, el convento de San Francisco de Olite fue fundado por el mismísimo santo en el siglo XIII, durante su peregrinación a Santiago de Compostela. Otro elemento interesante que ver en Olite es el mayor y mejor recinto amurallado de origen romano de Navarra. Cuenta con un perímetro de seiscientos metros y restos de doce antiguas torres.

La Torre del Chapitel, emblema local, formó parte de las murallas romanas y medievales. A lo largo de su historia ha ejercido las funciones de Casa del Mercado y Cámara del Concejo. Además, fue uno de los primeros relojes públicos de la península ibérica, y cuenta en sus pies con un arco apuntado a modo de pasadizo.

Capital vinícola de Navarra

Por último, Olite es la capital del vino navarro. Su tradición viticultora se remonta a época romana y conoció sucesivos periodos de esplendor. La mayor parte de ellos, durante la residencia de Carlos III y durante la plaga de filoxera que en el siglo XIX sufrieron los viñedos franceses.

En el siglo XX fue la precursora del movimiento cooperativista vinícola navarro. Su territorio posee la mayor concentración de bodegas con D.O. Navarra. Para profundizar en el conocimiento de la historia del vino navarro, nada mejor que visitar en Olite el Museo del Vino de Navarra.

Datos prácticos para visitar Olite

Coordenadas

42° 29′ 15″ N, 1° 39′ 45″ W

Distancias

Pamplona 42 km, Logroño 84 km, Madrid 371 km

Altitud

388 m

Habitantes

4087 (2024)

También puedes leer este artículo en inglés y en francés.

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