La localidad costera amurallada que hay que ver sin falta cerca de San Sebastián: no es Pasajes
Localidad costera fronteriza entre España y Francia, los impresionantes bloques de piedra maciza de sus murallas han preservando durante años uno de los cascos históricos más interesantes de Gipuzkoa. Esto, junto a su ambiente y el encanto de sus casas de colores, ha hecho que sea un destino muy deseado. En las próximas líneas, descubrimos el pasado y el presente de esta pequeña joya llamada Hondarribia o Fuenterrabía.
Un paseo por la historia de Hondarribia
Hondarribia quiere decir en euskera «el vado de arena». Se trata de una denominación muy apropiada, pues la villa instaló en un paso del río Bidasoa. Los romanos colonizaron la comarca del Bidasoa, estableciéndose en la vecina Irún y fundando la propia Hondarribia. Así lo atestiguan los restos hallados y la existencia del fondeadero de Asturiaga, bajo el faro. Sin embargo, la tradición cuenta que la localidad se inició de mano del visigodo Recaredo en el siglo VI d. C.
En 1180 ya se cita Fuenterrabía en el fuero que Sancho el Sabio de Navarra concedió a San Sebastián. Se trataba de la única salida que tenía el reino de Navarra al mar al sur de los Pirineos. Su localización como enclave estratégico y su proximidad a Francia marcarían la historia de Hondarribia.
Durante el 1200, Alfonso VIII de Castilla ocupó toda Guipúzcoa. Tres años después fundó oficialmente la villa de Fuenterrabía al concederle una Carta Puebla. Sus privilegios eran los mismos que otorgaba el Fuero de San Sebastián. Llegado 1280 rechazó por primera vez un ataque francés.
De nuevo, en 1476, un enorme ejército francés asedió Fuenterrabía. Para evitar que las torres se desplomaran por efecto de la artillería francesa y causaran heridos, los defensores desmontaron las más elevadas. Asimismo, cavaron trincheras y reforzaron el grosor de los bastiones. Después de dos meses los galos se retiraron.
Hacia 1521, tropas de la Navarra al mando de Enrique II de Albret, apoyadas por los franceses, conquistaron la villa. Permanecieron allí dos años, hasta que se rindieron mediante negociación. A continuación, Carlos I ordenó la construcción de las fortificaciones que se pueden ver hoy en día. El Emperador acudió en persona, en 1539, para ver el resultado de las obras. La localidad fue testigo del canje del rey Francisco I de Francia por sus dos hijos varones.
En 1638 fue duramente atacada durante dos meses, quedando invicta pero en ruinas. Entre sus defensores se encontraba un centenar de navarros. Se cuenta que el 7 de septiembre, cuando los combates alcanzaron su zénit, se les apareció la Virgen del Puy. Tal intercesión logró que todos ellos sobrevivieran. Este sitio se recuerda todos los años mediante un espectacular Alarde el 8 de septiembre.Desde mediados de siglo XVIII comenzó a sufrir una lenta y progresiva decadencia debido a la preponderancia de Irún y San Sebastián. Sin embargo, su ruina acaeció en julio de 1794, durante la guerra de la Convención. Tras un corto asedio, los revolucionarios franceses la saquearon. Respecto a la defensa hubo acusaciones oficiales de incompetencia y traición.
Reconstrucción mediante, volvería a conocer el fragor de la batalla en la Primera Guerra Carlista. En un inicio fue tomada por los rebeldes. Más tarde sufrió un asedio y asalto por parte del ejército gubernamental, comandado por el General Espartero.
Durante el siglo XIX sobrevivió gracias a la ganadería y a la pesca. A finales de la centuria, con todo, reflotó de nuevo gracias a las boyantes perspectivas del nuevo turismo. Una ola que comenzaba a desarrollarse entonces y que continúa más viva que nunca hoy día.
En 1900 se inauguró el Fuerte de Guadalupe en la cumbre del monte Jaizkibel. Al comienzo de la guerra civil de 1936, fueron encarcelados y asesinados en él decenas de veraneantes derechistas. Entre ellos se hallaban escritores y políticos como Víctor Pradera y Honorio Maura.
Cabe señalar que en 1973 sus calles sirvieron como localización para la película Papillon, con Dustin Hoffman y Steve McQueen. Finalmente, en 1980 el ayuntamiento añadió el nombre Hondarribia al castellano de Fuenterrabía. Este último se eleminaría en 1989.
Qué ver en Hondarribia: entre el mar y las murallas
Por otro lado, el Casco Viejo de Hondarribia ha sido declarado Conjunto Monumental. Se trata del recinto amurallado de la villa, mandado levantar por Carlos V (1524). Se conservan buena parte de sus muros y baluartes, así como las puertas de Santa María y de San Nicolás. Posee vías empedradas y casas estrechas con plantas bajas de piedra y superiores de ladrillo.
La Puerta de Santa María conserva un escudo de la villa y una imagen de la Virgen de Guadalupe (1638). Desde aquí se puede tomar la Kale Nagusia, que alberga gran parte de los edificios notables que ver en Hondarribia. Por ejemplo, la casa consistorial (1735), que exhibe en su fachada dos escudos de armas de la ciudad.
Casi enfrente se levanta el Palacio Casadevante, también de estilo barroco. Siguiendo la Kale Nagusia se alcanza la Casa de los Guevara(siglo XVIII) y la Iglesia de la Asunción y del Manzano (s. XV). Tal templo, gótico, posee planta de cruz latina y tres naves. Además, cuenta con una impresionante torre barroca. El conjunto se elevó sobre parte de la muralla y posee un paseo exterior de ronda.
En la plaza de las Armas resalta el Castillo de Carlos V, de planta cuadrada. Fue reconvertido en Parador en 1968. Otros edificios de interés son el Palacio de Zuloaga (siglo XVIII), la Casa Mugaretenea, (siglo XVI) o la Casa Solariega de Eguiluz. Esta última vivienda es un palacio blasonado del siglo XVII. Se levantó sobre otra edificación anterior donde se cuenta que Felipe el Hermoso y Juana la Loca se alojaron en su regreso de Flandes. Asimismo, la playa y el Paseo del Espolón componen un todo inestimable.
El monte Jaizkibel y la Ermita de Guadalupe (siglo XVIII) lucen acogedoras zonas ajardinadas donde hacer picnic. Subir los 547 metros del Pico de San Enrique permite disfrutar de una imprescindible panorámica de la Bahía de Txingudi. Por último, el Cabo de Higuer marca el extremo oriental de los Pirineos adentrándose en el mar Cantábrico.
Datos prácticos para visitar Hondarribia
43° 22′ 0″ N, 1° 48′ 0″ W
Donostia-San Sebastián 20 km, Bilbao 119 km, Madrid 472 km.
24 m.
16 929 (2024).



