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Surcado por un río en pleno Baztán: el bonito pueblo navarro repleto de puentes y cascadas

A un paso de la frontera con Francia descansa un pintoresco pueblo que exhibe una arquitectura tradicional y postales asombrosas.
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A un paso de la frontera con Francia descansa un pintoresco pueblo que exhibe una arquitectura tradicional y postales asombrosas.

Esta población se considera la "capital" del valle de Baztán, cerca de la frontera con Francia. Se trata de una bella localidad con una larga historia de hidalguía colectiva. A esto se añade la épica gesta de los defensores del Castillo de Amaiur.

Además, es una excelente base para hacer excursiones por el Pirineo navarro. Asimismo, cerca quedan el Parque del Señorío de Bertiz y la vistosa Vera de Bidasoa.

El corazón del Baztán, cruzado por el río Bidasoa

La historia de Elizondo comienza oficialmente en 1025, con la instauración del Señorío de Baztán en la persona de Semen I Ochoaniz. La primera documentación de la existencia de caseríos se encuentra en torno a su primera iglesia. El topónimo significa, de hecho, «junto a la iglesia» en euskera. El núcleo fue configurándose como capital del valle.

Al estar en una zona que conectaba la Navarra del sur (Hegoalde) con los dominios de ultrapuertos (Iparralde), Elizondo tenía gran importancia estratégica. Por esta razón, en 1397, Carlos III concedió hidalguías a un gran número de lugareños. Al pasar a ser hombres libres, estos redujeron su dependencia del señor de Baztán.

Las bonitas casas de Elizondo se arremolinan en torno al río
Las bonitas casas de Elizondo se arremolinan en torno al río. | Dreamstime

En 1512, las tropas del partido beamontés, navarros partidarios de Castilla, ocuparon el valle de Elizondo. Se les unieron castellanos y vascos, que finalmente conquistaron la Navarra del sur. Una guarnición se estableció en el Castillo de Amaiur, situado en el cercano monte Gaztelua. Desde allí controlan la nueva frontera entre la Navarra “castellana” y la fiel a la dinastía Albret.

En el propio 1512, en 1516 y en 1521 el valle y el Castillo de Amaiur fueron escenario de combates, cambiando varias veces de manos. Así, en julio de 1522, beamonteses y castellanos cercaron a una guarnición de unos doscientos agramonteses.

Tras varios días de combates, la fortaleza capituló. Los defensores fueron trasladados a Pamplona, donde envenenaron al alcaide Jaime Velaz de Medrano y su hijo. Para evitar que el castillo fuera de nuevo una base enemiga, los castellanos lo derruyeron.

Ya en 1603 se estructuró un influyente poder vecinal en Elizondo gracias a las «Nuevas ordenanzas, cotos y parámetros del noble valle y universidad de Baztán». Se establecieron unas Juntas Generales en las que participaron todo los ciudadanos. De esta forma, tenían el privilegio de elegir al alcalde.

La hidalguía de la mayor parte de sus habitantes de Elizondo facilitó que muchos de ellos hicieran carrera en el ejército y la burocracia de la Monarquía Hispánica. Destacó en especial Juan de Goyeneche, fundador del primer periódico de España. Además político, fue promotor del palacio y fábrica de Nuevo Baztán en las inmediaciones de Madrid.

Los baztaneses tienen una reputación de señorío que ha trascendido a la literatura. En la obra Carmen, que Próspero Mérimée escribió en 1845, aparece un personaje que se presenta así:

«Yo, señor, he nacido en Elizondo, en el Valle de Baztán. Me llamo don José Lizarrabengoa. Usted conoce mi tierra lo bastante como para sacar por mi apellido que soy vasco de origen y de sangre, y cristiano viejo. (...) En mi casa de Elizondo podríais revisar el pergamino de mi linaje».

Qué ver en Elizondo, el pueblo de los hidalgos

Panorámica de Elizondo
Panorámica de Elizondo. | Shutterstock

Hoy día es una moderna localidad bien surtida de servicios. Sin embargo, todavía conserva en su casco histórico el sabor de los grandes linajes del pasado.

De esta forma pasamos al primer monumento que hay que ver en Elizondo, la Iglesia de Santiago. El actual templo fue edificado en el siglo XX sobre uno del siglo XVI. Las inundaciones de 1913 dejaron el inmueble en tal estado que hubo que reedificarlo. De apariencia neogótica, cuenta con el sillar rojo típico de la zona. Sobresalen sus dos torres de planta cuadrada rematadas con pequeñas cúpulas.

Con todo, el edificio más representativo que ver en Elizondo es el Palacio Arizkunenea. Se trata del máximo exponente nobiliario de arquitectura nobiliaria en el valle. Miguel de Arizcun, primer marqués de Iturbieta, ordenó construirlo en el siglo XVII. Con planta en forma de U, destaca su fachada retranqueada en piedra. En su centro se aloja un escudo de armas con motivos ornamentales. Se sitúa en la calle Jaime Urrutia, de famosos soportales con arcos ejecutados por Javier Ciga.

El Ayuntamiento de Elizondo es el centro administrativo del valle de Baztán. De erstilo barroco, fue erigido en 1696. El aspecto está influenciado por el Palacio Jaiola de Elvetea. Los materiales con que se levantó son piedra rojiza y blanca. Por otro lado, se articula en tres plantas y lo remata un notable alero de madera.

Otro edificio singular que ver en Elizondo es la Casa Istekonea. Está vinculada a Pedro de Mendinueta y Múzquiz, virrey de Nueva Granada nacido en la localidad en 1736. La fachada se halla retranqueada respecto a los cuerpos laterales. Destaca el frontón triangular que remata su fachada y corta su alero.

Por su parte, la Casa Arozarena dispone de un pórtico arqueado en su planta baja y un alero de madera cortado por tres ventanas abuhardilladas. Merece la pena detenerse ante su blasón. Por las armas representadas, se asocia con el linaje del Palacio de Arizkunenea. Ya en las afueras, el Palacio de Datue es una construcción típica baztanesa. Fue vivienda de Su construido en el siglo XVII por, virrey de Perú y gobernador de Chile en el siglo XVIII.

Mientras tanto, en la Casa Puriosenea se encuentra el Museo Etnográfico Jorge Oteiza, formado a partir de donaciones particulares desinteresadas. El espacio se organiza en tres alturas y constituyen un recorrido por las forma de vida tradicionales del Baztán. La segunda planta contiene además una exposición permanente sobre Javier Ciga.

Otra de las visitas imprescindibles en Elizondo es el Parque Natural del Señorío de Bertiz. Tal espacio perteneció al linaje homónimo hasta 1898. En dicha fecha fue adquirido y remodelado para su posterior cesión a la Comunidad Foral de Navarra. Aloja una interesante colección botánica, de gran belleza y diversidad.

Gastronómicamente, Elizondo es famoso por el urrakin egina, que significa literalmente «hecho con avellanas». Así, se trata de un dulce de piezas de chocolate artesanal, relleno de avellanas, perfecto para los amantes del dulce.

Datos prácticos para visitar Elizondo

Coordenadas

43° 8′ 42″ N, 1° 31′ 12″ W

Distancias

Pamplona 50 km, San Sebastián – Donostia 64 km, Madrid 484 km.

Altitud

200 m.

Fiestas

La principal fiesta de Elizondo es la de Santiago (25 de julio).

También puedes leer este artículo en inglés y francés.