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Qué ver en Colmenar de Oreja, el pueblo de Madrid del que todo el mundo habla

Qué ver en Colmenar de Oreja, el pueblo de Madrid del que todos hablan

Colmenar de Oreja es un municipio situado en la comarca de Las Vegas de Madrid. Su población ronda los 8 500 habitantes y su casco histórico está declarado Bien de Interés Cultural. No es de extrañar, pues conserva joyas históricas como su plaza Mayor o su iglesia de Santa María la Mayor. Pero si Colmenar de Oreja es ideal para hacer una escapada desde Madrid no es solamente por eso.

Entre otras cosas, allí también se pueden ver sus famosas canteras de piedra y disfrutar de una rica gastronomía que conserva sus raíces castellanas. De ella destacan sobre todo platos como su carne al desarreglo o sus patatas chulas. Eso sí, antes de visitarlo se debe tener en cuenta que actualmente la única vía de acceso a este pueblo bonito cercano a la capital es la carretera. Con todo esto, se ha convertido en el pueblo de Madrid del que todo el mundo habla. Lo estamos descubriendo ahora.

Un poco de historia sobre Colmenar de Oreja

Colmenar de Oreja
Colmenar de Oreja. | Shutterstock

Para dar con los primeros asentamientos humanos en Colmenar de Oreja tenemos que remontarnos muchos años atrás en la historia. Y es que historiadores como Polibio y Tito Livio mencionaron que durante la Edad de Hierro vivían por la zona los llamados carpetanos. En concreto, hacen referencia a la batalla del Tajo que tuvo lugar en el año 220 a.C.

Pero también tenemos datos de este pueblo cercano a Madrid durante la época de los romanos. Julio César repartió las tierras de la comarca entre los veteranos de sus legiones. Estos crearon entonces diferentes villas romanas, aunque la más importante de todas fue la de Aurelia, relevante en el origen de Colmenar de Oreja. Por ese entonces, la localidad que ocupa estas líneas era un asentamiento ligado a la producción de miel, pero sobre todo ya era conocida por sus canteras de piedra caliza. De hecho, en el Museo Arqueológico de Toledo se conserva un ara romana construida con piedra de Colmenar de Oreja.

En el año 1171, el rey Alfonso VII otorgó a la Orden de Santiago la jurisdicción de gran parte del terreno de Aurelia. Una parte a la que pertenecía el antiguo Colmenar, que empezó a prosperar enormemente desde entonces. Tanto, que hasta el siglo XIX Colmenar de Oreja fue uno de los municipios más importantes de la provincia de Madrid. Gracias a las industrias de extracción de piedra, a la elaboración de esparto y tejidos, a la fabricación de tinajas, a las cererías y a su agricultura, fue hasta entonces una de las localidades más pobladas.

Además, cabe apuntar que Alfonso XIII le concedió el título de ciudad a Colmenar de Oreja en agradecimiento por todo lo que había aportado a la sociedad a lo largo de los años. Después, concretamente en diciembre de 2013, su casco histórico fue declarado Bien de Interés Cultural.

Qué ver en Colmenar de Oreja

Plaza Mayor

Plaza Mayor de Colmenar de Oreja
Plaza Mayor de Colmenar de Oreja. | Zarateman, Wikimedia

Si hay un punto que destaque por encima del resto entre todos los que se deben ver en Colmenar de Oreja, ese es su plaza Mayor. Comenzó a construirse en el año 1676 y es un claro ejemplo de las plazas porticadas típicas castellanas. Allí se sitúan edificios como la Casa Consistorial y la Casa del Pósito. También ha sido escenario de rodaje en varias películas y series de televisión. Está considerado el corazón de la localidad, pues es el lugar de reunión de vecinos.

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Puente de Zacatín

En realidad, el puente de Zacatín es un túnel que se construyó con la firme idea de salvar la distancia que separaba los dos barrios que formaban el casco urbano de Colmenar de Oreja. Tiene 70 metros de longitud, se necesitaron 118 años para terminarlo y cruza de lado a lado la plaza por debajo de la misma.

Jardines de Zacatín

Fuente y jardines de Zacatín
Fuente y jardines de Zacatín. | Shutterstock

Delante del puente de Zacatín se encuentran estos jardines que abrieron sus puertas en el año 1983. Además de pasear tranquilamente y descansar, allí se puede ver el antiguo lavadero y abrevadero de Colmenar de Oreja. También se ubica en el interior de los jardines la fuente del Barranco o fuente de Zacatín. Por si esto fuera poco, ofrece unas grandes vistas del centro de la localidad.

Canteras

Ya se ha mencionado en varias ocasiones a lo largo de estas líneas que si Colmenar de Oreja es famoso por algo, es por sus canteras de piedra caliza. Con la piedra extraída de allí se construyeron aras romanas, pero también monumentos más modernos tales como la fuente de Cibeles, la fuente de Neptuno, el museo del Prado o el Palacio Real de Madrid.

Museo de la Piedra

Justo delante de los jardines del Zacatín se encuentra el Museo de la Piedra. Se trata de un lugar en el que aprender nuevos datos sobre la piedra caliza de color blanco de Colmenar de Oreja. También es ideal para descubrir la forma de trabajar de un cantero y las herramientas que utiliza para llevar a cabo su oficio.

Iglesia de Santa María la Mayor

Iglesia de Santa María La Mayor
Iglesia de Santa María La Mayor. | Shutterstock

Este edificio religioso fue construido por la Orden de Santiago con piedra caliza de las canteras de Colmenar de Oreja. Data del siglo XIII, aunque en el siglo XVI se realizaron obras para ampliarla. En 2008 se cambió el suelo de la iglesia y se restauraron sus pinturas. Un año más tarde se instaló allí un órgano donado por una vecina y que permite a los ciudadanos del municipio disfrutar de conciertos.

Museo Ulpiano Checa

Se trata de un museo que alberga una amplia colección de obras del artista Ulpiano Checa (1860-1916), nacido en Colmenar de Oreja. En concreto, hay muestras de pintura histórica del siglo XIX, pintura orientalista y obra de género.

Ermita del Cristo del Humilladero

Para terminar este artículo sobre qué ver en Colmenar de Oreja se debe hacer mención a la ermita del Cristo del Humilladero. Se trata de uno de los monumentos más importantes de este pueblo de Madrid y cuenta con construcciones de varias épocas. Por ejemplo, alberga una capilla del siglo XVI, pero también dispone de otra del siglo XVII. Pero además de esto, el camino que lleva hasta la ermita ofrece unas vistas fascinantes del pueblo.