fbpx

El pueblo de cuento dividido por un río en A Coruña

A Ponte Maceira

Quizá nunca llegue a saberse si el puente que condiciona el paisaje de A Ponte Maceira fue levantado, en primera instancia, por los romanos, pero de igual modo existe en torno a él un efecto incontestable de antigüedad. Esta impresión se amplía cuando se recorren las pocas calles que conforman este pueblo situado en el corazón de A Coruña, por el que pasan peregrinos y viajeros que buscan una inmersión en el pasado.

Un poco de historia de A Ponte Maceira

A Ponte Maceira a través del puente.
A Ponte Maceira a través del puente. | Shutterstock

Los orígenes concretos del pueblo coruñés, o sus primeros años de vida, se desconocen, pero está considerado uno de los poblados más antiguos de la zona. Su relación con la época romana, aunque no está probada, es probable. La única fecha constatada que se tiene es la que garantiza la construcción del puente: entre el siglo XIII y el siglo XIV.

Por lo demás, A Ponte Maceira está repleto de leyendas, muchas de ellas relacionadas con uno de los elementos de mayor peso a la hora de comprender Galicia y su estructura: Santiago Apóstol y su Camino. Cuenta la leyenda que varios discípulos del Apóstol llegaron a A Ponte Maceira perseguidos por los romanos. Cuando los cristianos cruzaron el puente, éste se derrumbó para impedir el paso del que por entonces era el enemigo. Este milagro recuerda a otros de índole semejante, pero sirve, cuanto menos, para documentar la antigüedad de este puente y por tanto del lugar.

En esta Edad Media, y esto sí ha quedado documentado, se libró una batalla entre los ejércitos de Diego Xelmírez, arzobispo de Compostela, y los leales al cabeza de familia de una importante casa nobiliaria: Pedro Froilaz de Traba y sus hijos, Fernando y Bermudo. Es decir: A Ponte Maceira ha visto pasar siglos, historias y peregrinos. Hoy en día es paso obligado de la Ruta Marítima hasta Santiago de Compostela. También forma parte de las etapas que conducen al peregrino hasta Fisterra, el fin del mundo.

Las claves de un pueblo único

Así luce A Ponte Maceira, con el río Tambre definiendo todo.
Así luce A Ponte Maceira, con el río Tambre definiendo todo. | Shutterstock

A Ponte Maceira tiene, actualmente, menos de cien habitantes, pero recibe cada año miles de visitantes. Situado en la parroquia de Portor, sirve como frontera entre el municipio de Negreira, al que pertenece, y el municipio de Ames. El verde invade los alrededores de sus calles empedradas y el sonido del agua silencia cualquier otro ruido. Este río no es otro que el Tambre, uno de los más importantes de Galicia. Esas aguas, que discurren entre diferentes municipios formando cascadas a su paso, invitan al baño en los días de verano y a la tranquilidad durante todo el año.

En A Ponte Maceira destaca, claro, el mencionado puente, reconstruido en el siglo XVIII. Consta de cinco arcos apuntados de diferentes alturas y dimensiones, siendo el central el de mayor amplitud. Situarse sobre éstos y contemplar el río es una grata experiencia, como lo es recorrer su orilla, algo que es posible a través de diferentes senderos.

A Ponte Maceira desde el cielo.
A Ponte Maceira desde el cielo. | Shutterstock

Destaca también los antiguos molinos, que conservan su esencia antigua pero se mantienen en pie, así como la capilla de San Blas y el Pazo de Baladrón. Galicia es tierra de pazos, es bien sabido. En este pueblo encontramos este cuyo origen es desconocido, aunque la existencia de algunos elementos característicos de estas construcciones invitan a pensar que puede remontarse al siglo XVIII.

Por lo demás, A Ponte Maceira es, como ya se ha dicho, un pueblo pequeño de casonas blancas, cruceiros y calles empedradas, ideal para descansar un fin de semana mientras se disfruta de la antigüedad del lugar y sus alrededores. Estando en Galicia, los alrededores siempre han de explorarse.

Lugares cercanos a Ponte Maceira que merece la pena conocer

A Ponte Maceira parece estar cerca de todo lo que uno pueda desear. Además del Pazo de Baladrón, a poco más de cincuenta minutos a pie se encuentra el Pazo do Cotón, cuya existencia se remonta al siglo XIV. Es uno de los pazos más representativos de la provincia, con la capilla de San Amaro como guinda del pastel. El Pazo do Cotón es solo uno de los muchos ejemplos que el visitante tiene extremadamente cerca. Las rutas de senderismo que parte de los alrededores de A Ponte Maceira se cuentan por decenas.

Si las intenciones del viajero abarcan una mayor amplitud de kilómetros, entonces puede hablarse de visitar Santiago de Compostela. La capital del peregrinaje, con su impresionante catedral y su precioso casco histórico, es un destino fantástico para disfrutar de un día tranquilo.

La villa de Noia está situada en plenas Rías Baixas
La villa de Noia está situada en plenas Rías Baixas. | Shutterstock

Si uno desea costa, entonces no tiene más que desplazarse hacia el oeste, donde esperan, en las Rias Baixas, pueblos como Noia o Muros. Es ahí donde, de hecho, desemboca el río Tambre: en la Ría de Muros e Noia.

A Ponte Maceira permite que, durante unos días, el viajero se encuentre viviendo en otro tiempo. Porque la antigüedad de este pequeño pueblo conquista sin remedio, emoción especialmente reflejada en ese puente impresionante que construye postales de ensueño. A Ponte Maceira es un rincón tranquilo, paso de peregrinos, predilección de todos los viajeros que ya lo han conocido y pieza fundamental en esa Galicia rural que tanto hay que cuidar y amar.

Sigue nuestro canal de WhatsApp para descubrir lo más fascinante de España 😍🎉