Asomarse a la ventana más pequeña del mundo, una rendija para ver a Cervantes

Ventana más pequeña del mundo

Corría el siglo XVI. Toledo había perdido en 1561 su condición de capital del país y la decadencia de la ciudad se acentuaba con el paso de los años. El Casón de los López de Toledo era un restaurante que, sin embargo, funcionaba bien. De hecho, si uno se asomaba por una pequeña hendidura en la fachada número 3 de la calle Sillería podía ver un lugar en pleno funcionamiento. Si se fijaba, incluso podía encontrarse a “un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor”. Cervantes pasó más de un rato entre las paredes de aquel célebre restaurante. Ese que se puede observar a través del marco de la ventana más pequeña del mundo.

Vistas del Alcázar de Toledo
Vistas del Alcázar de Toledo. | Shutterstock

Un pequeño detalle en un mar de monumentos

En Toledo es posible visitar, ya se sabe, una gran cantidad de monumentos. De hecho, la concentración de estos es inmensa. En apenas unos metros cuadrados hay decenas. La catedral, el monasterio de San Juan de los Reyes o el Alcázar, más alejado, son de los más conocidos y también de los más grandes. Pero Toledo es también esa ciudad habitada de leyendas y curiosidades. Una de ellas es esta ventana que no dispone de nombre propio, pero que ostenta una indudable fama.

La abertura podría pasar fácilmente desapercibida a los ojos de los viandantes. Tiene unas dimensiones poco más grandes que las de una caja de tabaco y muchos pueden llegar a transitar junto a ella sin siquiera pensar que se trata de una ventana. Pero lo es y, de hecho, está incluso cruzada por un barrote que la atraviesa verticalmente y otro que lo hace horizontalmente. Su función es un misterio, pues justo a su lado sí que hay una ventana más ventana.

¿Quién elegiría asomarse a este pequeño cuadrado? ¿Acaso alguien preferiría abrir esta ventana a la otra si hiciera mucho calor? Son cosas que no se saben, pero lo cierto es que el Libro Guinness de los récords, máxima autoridad en lo que concierne a tonterías en las que ser el primero o el que más, le concedió a esta ventana un reconocimiento que no ostenta ninguna otra.

La ventana más pequeña del mundo, Toledo
La ventana más pequeña del mundo, en la calle Sillería de Toledo. | Shutterstock

Un lugar de descanso para Cervantes

Además de sus curiosas dimensiones, el minúsculo tragaluz tiene una peculiaridad más. En su parte inferior se puede ver una inscripción en árabe. La Escuela de Traductores de Toledo cree que el significado de este epígrafe es el de Tulaytula, nombre islámico por el que se denominaba a la capital manchega en el pasado, aunque no es algo de lo que estén totalmente seguros.

La ventana más pequeña del mundo se sitúa, como ya se ha señalado, en la fachada del Casón López, un edificio situado en pleno centro histórico de Toledo, apenas a unos metros de la plaza de Zocodover. Este restaurante fue restaurado en el año 1973 e incorporó diversos elementos decorativos de nueva creación. El escritor más famoso de la historia de España Miguel de Cervantes comió y se alojó en numerosas ocasiones entre estas paredes. Tal autor viajaba frecuentemente a Castilla-La Mancha como parte del recorrido que transitaba entre Madrid y Andalucía. Ahora mismo el local permanece cerrado y en el año 2020 se aprobó la instalación de un hotel en el establecimiento.