Lugares para Visitar Fascinantes



Con fama de alejada, Cuenca está asentada en la zona este de Castilla-La Mancha. Cuenta con muchas similitudes con la vecina provincia de Guadalajara. Ambas comparten la Alcarria o el Parque Natural del Alto Tajo, así como el carácter de sus gentes. Sin embargo, a la región no le faltan atractivos propios, ya sean naturales o ejecutados por la mano del hombre.

La ciudad de Cuenca se erige sobre terreno de serranía. Enclavada entre las hoces del Júcar y el Huécar, en la primera maravillan las Casas Colgadas. El conjunto urbano es sumamente vertical, lo que lo hace muy atractivo. La provincia de Cuenca acoge localidades que impresionan. Belmonte, San Clemente, Alarcón y Huete son algunas de ellas. Mención especial merece Uclés, cuyo monasterio era la casa central de la Orden de Santiago. Segóbriga es uno de los yacimientos romanos más importantes y mejor conservados de España.

Los paisajes fluviales son de lo mejor que ver en Cuenca, ya sea en el mencionado Parque Natural del Alto Tajo o en el de la Serranía de Cuenca, donde nace el río Júcar. Los requiebros, torcas y cañones son dignos de visitar. Con todo, las formaciones más conocidas y bellas son las de la Ciudad Encantada. El entorno es así ideal para el turismo de aventura y hace gala de grandes rutas de senderismo o de piragua. Las lagunas son también enclaves a destacar. Su particular fauna y flora pueden apreciarse en la Laguna de Manjavacas o las Laguna del Hito.

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