Lugares para Visitar Fascinantes



Limite oriental con Francia, Girona ocupa la esquina superior este de la Península Ibérica. Con los Pirineos por un lado y la Costa Brava por el otro, posee parajes de gran belleza. Esta mezcla entre interior montañoso y puro Mediterráneo ha fraguado la identidad gerundense. Por esta provincia entró Roma en Hispania, de mano de los Escipiones. Sea para bañarse, degustar sus delicias marinas y montesas o descubrir sus joyas románicas por doquier, el éxito está asegurado.

La capital provincial es una sugerente ciudad marcada históricamente por su resistencia. Con su catedral a la cabeza, supone un gran centro para recorrer la provincia. La Costa Brava está repleta de lugares de interés como Begur y Blanes. El arte centra buena parte de lo que ver en Girona. Grandes nombres están asociados a ella. Cadaqués y Figueres significan Dalí, Campodrón es la cuna de Isaac Albéniz y Palafrugell quedó atado a Josep Pla. Las ruinas de Ampurias hacen revivir su pasado romano. Puigcerdá y el municipio transfronterizo de Llivia muestran un bello Pirineo gerundense. Imperdible es, asimismo, el Monasterio de Ripoll.

El Cabo de Creus ha sido una inspiración artística continua a lo largo del tiempo. Su Parque Natural supone una gran visita y deja grandes vistas. Banyoles es el punto de partida ideal para recorrer el Parque Natural de La Garrotxa. Se trata de un entorno volcánico muy bien conservado y frondoso. Volviendo al mar, el espectáculo se completa con las Islas Medas, Montgri y el Bajo Ter. Asimismo, la Costa Brava y sus playas permiten la práctica de todo tipo de deportes náuticos.

Mira, esto es lo que ver en Girona