Cuando llega el verano, las ganas de darse un chapuzón van en aumento. Bien conocidas son las zonas de costa, sin embargo, algo más desconocidas son las piscinas naturales de la Península. Así, caben destacar las pozas de la Sierra de Gredos, que posee lugares de ensueño ocultos en lugares recónditos que, sin duda, no dejarán indiferente a nadie. 

Escoger las pozas y zonas de baño de la Sierra de Gredos más espectaculares es un auténtico reto, pues existen lugares recónditos en enclaves naturales asombrosos. Este es un recorrido por los lugares más destacados para desconectar y huir del calor.

Sierra de Gredos: un lugar repleto de joyas naturales ocultas y pozas refrescantes

Parque Natural de Sierra de Gredos

Parque Natural de Sierra de Gredos | Shutterstock

La Sierra de Gredos es una de las más extensas del Sistema Central, ocupando Toledo, Madrid, Ávila, Cáceres y Salamanca. Está dividida en dos zonas muy bien diferenciadas: la zona norte, donde predomina la alta montaña, y la zona sur, repleta de zonas verdes.

La zona norte es todo un paraíso para los amantes de la alta montaña gracias a sus numerosas rutas. La más popular y transitada es la que discurre hasta la Plataforma y el Circo de Gredos. El paisaje de esta zona se caracteriza por la piedra granito, un emblema de Gredos. Además, destaca la Laguna de los Caballeros, solo accesible a través de una ruta de montaña.

En la zona sur del Parque Sierra de Gredos, el emblema es el agua, un elemento clave que caracteriza el paisaje de la zona. Es el lugar perfecto para disfrutar de un chapuzón en algunas de sus numerosas pozas y piscinas naturales, incluso para practicar alguna actividad de turismo activo. El agua es tan transparente que permite ver la fauna que habita en sus ríos, como las truchas.

La Sierra de Gredos, especialmente en la zona sur, alberga pozas escondidas que pocos conocen. Lugares de ensueño y recónditos en los que la naturaleza permanece intacta. Algunos de los rincones más especiales de la zona están a tan solo una hora en coche de Madrid.

El Charco Verde en el conjunto histórico-artístico de Guisando

En la ladera sur de Gredos se encuentra el paraje de El Charco Verde, donde concurren el río Tiétar, la sierra, cigüeñas negras, cabras montesas, águilas, robles y altos pinos, entre una amplia variedad de flora y fauna. Se trata de una zona de baño con una estampa preciosa en los alrededores de Guisando, un pequeño pueblo declarado conjunto histórico-artístico. Para acceder a la poza natural es necesario atravesar el pueblo y seguir por la carretera del camping un kilómetro arriba.

También el pueblo tiene en su casco urbano una piscina natural, llamada Carcho del Risquillo. Toda la zona está repleta de pozas naturales. Además, hay una pequeña cascada e, incluso, existe la posibilidad de ascender la garganta del río Pelayos para conocer la zona más íntima y menos transitada. Naturaleza en estado puro. 

Piscina natural de Arenas de San Pedro

Arenas de San Pedro

El pueblo de Arenas de San Pedro, en Ávila | Shutterstock

Una de las piscinas naturales mejor acondicionadas de la zona está dividida en dos pozas que se regulan mediante presas. En una zona el agua llega hasta la rodilla, siendo apta para niños, mientras que en la otra la profundidad es la suficiente como para nadar cómodamente. Dispone de un trampolín, escaleras e incluso duchas.

Además, hay una zona de césped junto a la piscina natural para disfrutar tumbados y tomar el sol. Tampoco podían faltar un aparcamiento, algunos chiringuitos y una zona de merenderos. Con tantas comodidades, en ocasiones, es posible olvidar que se está en plena naturaleza. Sin embargo, durante el baño, las truchas en el río se encargan de recordarlo.

Las aguas cristalinas de la piscina natural de El Raso 

Al noreste de Candeleda se encuentra el Área Recreativa de los Riveros, una de las zonas más populares de Ávila por su piscina natural. Sus aguas cristalinas discurren formando distintas pozas y charcas. Incluso se puede acceder a una pequeña zona de playa con fácil acceso. Dispone de todo tipo de comodidades, desde aparcamiento, restaurante o barbacoas hasta merenderos y fuentes. 

La Garganta de Valdecasas, un enclave oculto

A tan solo dos horas de Madrid se encuentra el paraje de La Garganta de Valdecasas, que pertenece a Naverredonda de Gredos. Es un pueblo conocido por ser una de las entradas a la Plataforma de Gredos, el punto de partida de numerosas rutas de senderismo, rutas a caballo y otras actividades de turismo activo.

Es posible visitarla durante todo el año, pero en primavera y verano cobra especial importancia, sobre todo la primera zona del lugar, gracias a sus pozas. El agua proviene de las cumbres de Gredos, por lo tanto, es apta para los más valientes pues siempre está gélida.

Se trata, además, de un enclave natural oculto. Las pozas están sobre una formación granítica que origina asombrosos saltos de agua. En todo el trayecto hasta la Plataforma de Gredos es posible disfrutar de zonas de baño junto a rocas erosionadas por el paso del tiempo.

Sierra de Gredos

Sierra de Gredos | Shutterstock

Los saltos prohibidos en la Garganta de Cuartos

La Garganta de Cuartos forma parte de la Red Natura 2000 gracias a su enclave natural con una flora y fauna características. Fácilmente reconocible por su puente medieval, ubicado a las afueras de Losar de la Vera, tiene zonas que cubren poco, pero en especial destaca por sus zonas profundas. Son muchos los valientes que saltan desde algunas de las rocas de su orilla, incluso del puente, aunque en realidad está terminantemente prohibido.

La piscina natural de Cuevas del Valle

En un enclave único, no solo por su naturaleza, sino por estar situada junto a una antigua calzada romana, esta piscina destaca por sus zonas para saltar a la poza natural, un lugar perfecto para huir del calor del verano. Incluso se pueden llevar mascotas. En el trayecto para acceder a la piscina, se encuentran numerosos carteles de madera que informan sobre la flora del lugar.

El Vitillo, solo apta para valientes

Esta piscina natural es apta para los más valientes debido a sus aguas gélidas. Ubicada en un entono natural con mucho encanto, a una orilla de la piscina hay un chiringuito muy popular por sus tapas de la zona, especialmente las patatas revolconas y migas. El acceso para llegar a ella es sencillo: al pasar Villarejo en dirección a San Esteban del Valle se encuentra a la derecha de la carretera.

Charca de la Nieta

Enclavada cerca de la Presa del Horcajo, que ofrece unas espectaculares vistas de la Garganta Nuño Cojo, se encuentra la popular Charca de la Nieta. La piscina natural de Piedralaves es muy profunda gracias al muro de contención que retiene sus frías aguas. Apta para las familias, pues unos metros más arriba está la Charca de la Abuela, más pequeña y con menos profundidad, creada para los niños. 

El Pozo de las Paredes, ideal para familias

Río Tormes a su paso por Ávila

El río Tormes a su paso por Ávila | Shutterstock

El Charzo de las Paredes, es uno de los parajes de la zona norte de Gredos con más encanto para pegarse un buen baño en sus gélidas y trasparentes aguas. Está ubicado en el Área Recreativa Pozo De las Paredes, cerca de La Carrera, una tranquila localidad de Ávila.

El río Tormes en esta zona es tranquilo y permite disfrutar de un baño sin peligro, perfecto para ir en familia. Sus aguas discurren por las paredes rocosas del lugar, e  incluso cuenta con una antigua piedra que atraviesa la zona de orilla a orilla. Además, el sitio cuenta con un chiringuito, conocido por sus sabrosos pinchos y paellas, una zona de barbacoa, mesas de piedra y agua corriente. ¿Qué más se puede pedir?