Recorrer el Camí de Cavalls es, sin duda alguna, una de las mejores formas de descubrir todos los secretos de la isla de Menorca en el archipiélago de las Baleares. Esta isla, declarada Reserva de la Biosfera en 1993, muestra una gran riqueza tanto histórica, cultural como gastronómica. Matices distintos que se van desvelando a medida que se avanza por este sendero del siglo XIV.

Un inicio antiguo, una reivindicación actual

Camí de Cavalls, con torre de defensa al fondo

Camí de Cavalls, con torre de defensa al fondo. | Shutterstock

El Camí de Cavalls encuentra su origen en tiempos de Jaume II, durante el siglo XIV, quien estableció que los caballeros deberían preservar toda la isla y a sus habitantes de un más que posible ataque por mar. El camino actual es el resultado de esa orden real y se siguió documentando en tiempos posteriores en los que fue utilizado estratégicamente durante las dominaciones inglesa y francesa del siglo XVIII. En el año 1736 ya era considerado un “camino real” y por tanto era necesario mantenerlo limpio y transitable. Así se siguió haciendo en los siglos posteriores.

La recuperación y reapertura del sendero actual es fruto de las reivindicaciones de los habitantes de Menorca. Insistieron, en su momento, en recuperar una parte importante de su pasado histórico, social y cultural. Desde 1996 se sucedieron excursiones reivindicativas y presiones populares que culminaron en el año 2000 con la promulgación de la Llei del Camí de Cavalls. A partir de entonces el Plan Especial estableció su recorrido y consiguió los convenios y expropiaciones necesarios de fincas privadas para poder realizar el derecho de paso. En el año 2010 se inauguró como camino público y fue incluido en las rutas de Gran Recorrido europeas con la referencia GR223.

Un reto de 20 etapas

Estaca cuadrangular del Camí de Cavalls

Estaca cuadrangular del Camí de Cavalls. | Shutterstock

Con un total de 185 kilómetros este Gran Recorrido da la vuelta a Menorca y permite disfrutar de la gran variedad paisajística de la isla. Desde playas de aguas azul turquesa pasando por zonas rurales e incluso por tramos urbanos como Maó o Ciutadella, el sendero revela el contraste entre un lugar y otro. Desde el año 2010, es posible recorrerlo a pie, en bicicleta y para los más aventureros, a caballo. Como es circular se puede empezar por cualquier parte, pero el punto 0 es el puerto de Maò, en la Curlàrsega. Una serie de estacas señalizan el trayecto y también hay paneles informativos al inicio de cada etapa, lo que facilita su seguimiento.

Maó

Maó

Maó. | Shutterstock

Punto “oficial” de partida del Camí de Cavalls, Maó es también la capital de esta maravillosa isla. En esta primera etapa el recorrido pasa por unas calas de gran belleza como la de Macar de Binillautí o el Parc Natural de s’Albufera des Grau. Paisajes esculpidos por el viento de tramontana y la sal.

Es Grau

Cala Morell Menorca

Cala Morell. | ShutterStock

Las sensaciones al atravesar la Reserva de Biosfera son intensas. También, una excusa para descubrir los valores ambientales que hacen de Menorca un lugar totalmente excepcional. En este tramo se puede disfrutar de las calas de Sa Torreta y Morell.

Favàritx

Puesta de sol en el faro Favaritx Menorca

Puesta de sol en el faro Favaritx. | Shutterstock

En plena costa norte, se inicia el recorrido en el faro del cap de Favàritx, con rocas oscuras y escasa vegetación. Atravesando tierras de cultivo se llegará al Pou d’en Caldes que guiará hacia el interior llegando finalmente al puerto de Addaia, un punto importante para la observación de aves.

Arenal d’en Castell

Panorámica de Fornells Menorca

Panorámica de Fornells. | Shutterstock

Este tramo tiene poca dificultad y se inicia en la Punta de s’Arenal d’en Castell que pasando por la urbanización de Son Parc llevará hasta la playa de Son Saura. Más adelante la zona boscosa de s’Albufera des Compte obsequiará a los visitantes con una gran variedad de plantas. En el camino, los restos de la basílica paleocristiana del Cap des Port de Fornells. Una vez se abandonan las salinas, dan paso al pueblecito de pescadores de Fornells y su torre de defensa del siglo XIX.

Cala Tirant

Panorámica de Cala Tirant Menorca

Panorámica de Cala Tirant. | Shutterstock

Se trata de una de las zonas mejor conservadas de todo el litoral. Declarada por la Unión Europea como Lugar de Importancia Comunitaria y Zona de Especial Protección para las Aves. Recorre las playas de Tirant, Cavallería y Benimel·là. Cabe destacar que pasa muy cerca del yacimiento arqueológico de la ciudad romana de Sanicera.

Binimel·là

Entrada a una cueva en la playa de Binimel·là Menorca

Entrada a una cueva en la playa de Binimel·là. | Shutterstock

Esta etapa transcurre por una de las zonas más abruptas de la costa norte y un tramo de costa totalmente virgen. La cala Pregonda, la cala Barril y la cala en Calderer son algunos de sus mayores atractivos.

Els Alocs

Els Alocs Menorca

Els Alocs. | Shutterstock

Etapa caracterizada claramente por la diversidad de sus hábitats. Por un lado, las aguas transparentes del Macar del Alocs de un maravilloso azul marino. Por otro, sobresale el color rojizo de las tocas y el amarillo de la arena.

Algaiarens

Cala Algaiarens Menorca

Cala Algaiarens. | Shutterstock

En este tramo de travesía se pasará de la zona dominada por la tramontana a lo que se conoce como la Menorca seca. La vegetación boscosa de Vall d’Algaiarens y la cala de Ses Fontanelles llega hasta la Calar Morell donde destaca una necrópolis de época talayótica excavada en la roca.

Cala Morell

Cuevas frente a Cala Morell Menorca

Cuevas frente a Cala Morell. | Shutterstock

Zona modelada por la tramontana y en la que se encuentran diferentes faros que indican a los barcos la proximidad de acantilados. En general Menorca goza de un perfil bastante llano, pero justamente esta zona del Morell cuenta con un paisaje bastante abrupto.

Punta Nati

Faro de Punta Nati Menorca

Faro de Punta Nati. | Shutterstock

Una parte del camino especialmente rocosa, aunque exenta de dificultad ya que se trata de un terreno bastante llano. A destacar la cala des Corbetar y el Pont d’en Gil, de roca natural formado por el oleaje del mar.

Ciutadella

Puerto de Ciutadella Menorca

Puerto de Ciutadella | Shutterstock

Se inicia en el puerto natural y cruza toda Ciutadella. Este tramo pasa por cala Blanca, característica por su arena fina y blanca, al final de la cual se localizan los restos de una naveta de habitación del período pretalayótico. Durante este tramo es posible ver los arbustos característicos de la isla, los socarrells.

Punta d’Artrutx

Punta d’Artrutx Menorca

Punta d’Artrutx. | Shutterstock

Justo por el extremo más occidental de la costa sur discurre este tramo de camino por encima de acantilados de baja altura. Detrás de la playa de Son Saura hay una zona húmeda, la del Prat de Bellavista, que sirve de refugio a numerosas aves acuáticas. En el camino es posible observar la Talaia d’Artrutx del siglo XVII que servía de torre de vigilancia.

Cala en Turqueta

Cala Turqueta Menorca

Cala Turqueta. | Shutterstock

Esta zona se caracteriza por los acantilados que cortan verticalmente la isla y que ofrecen una amplia variedad de paisajes. Cala Turqueta, Macarella, Galdana y Algendar son algunos de los rincones más deseados y buscados de la isla.

Cala Galdana

Cala Galdana Menorca

Cala Galdana. | Shutterstock

Un tramo dominado por los barrancos más significativos de toda la isla que confieren a este tramo una gran espectacularidad. Los torrentes llevan agua provocando la aparición de vegetación acuática. Las calas como Mitjana, Trebalúger o Binigaus son algunos de los tesoros de esta zona. Cerca de aquí se encuentra el barranco de Binigaus con tres de las cuatro cuevas más características de la isla. Entre ellas destaca la Cova des Coloms, conocida también como la catedral debido a sus grandes dimensiones. En la parte alta del barranco se encuentra Es Galliner de Madona, del 1500 AC.

Sant Tomàs

Sant Tomàs Menorca

Sant Tomàs. | Shutterstock

La costa baja del litoral no tiene nada que envidiar al resto. Este recorrido prácticamente plano, permite observar la típica vegetación de los roquedales de primera línea de costa hasta llegar a las playas de Sant Tomàs, Talis y Son Bou.

Son Bou

Son Bou Menorca

Son Bou. | Shutterstock

Esta etapa se desarrolla entre dos importantes zonas de barrancos, la de los de Sa Vall y Es Bec en poniente y el de Cala Porter en levante. Este itinerario permite conocer la costa sur y su gran biodiversidad. A poca distancia se encuentra el poblado talayótico más grande de la isla, la torre d’en Galmés.

Cala en Porter

Cala en Porter Menorca

Cala en Porter. | Shutterstock

Se dejan atrás los barrancos para llegar a la zona llana y poco accidentada de la parte oriental. En cala en Porter el camino pasa por el fondo de uno de los desniveles abarrancados más importantes de la isla y más adelante cala des Canutells sorprenderá con su bosque de olmos.

Binisafúller

Binisafúller Menorca

Binisafúller. | Shutterstock

Este recorrido acercará al visitante a las zonas urbanas surorientales de la isla. Los poblados de Binibéquer, Biniancolla y Son Ganxo merecen recorrer sus pintorescas calles de casas encaladas. Cabe destacar que se puede divisar l’illa de l’Aire con su faro y sus aguas de colores cristalinos y una exclusiva residente, la lagartija negra.

Punta Prima

Vista aérea de Punta Prima Menorca

Vista aérea de Punta Prima. | Shutterstock

Se inicia el recorrido en una de las zonas costeras más llanas para al final desviarse hacia el interior, dejando la línea de la costa atrás.

Cala de Sant Esteve

Torre de vigía Menorca

Torre de vigía. | Shutterstock

La cala de Sant Esteve marca el inicio de la última etapa que terminará de nuevo en Maó. Antes de ello la fortaleza de la Mola vigila la entrada en el puerto y lo protege de sus enemigos. Una vez se deja atrás el castillo de Sant Felip y el pueblo de Es Castell, el camino termina en Maó.

Información general

Indicadores de Camí de Cavalls Menorca

Indicadores de Camí de Cavalls. | Shutterstock

La idea de las diferentes etapas es que se puedan realizar como excursiones de un día entero utilizando la mañana para la ida y la tarde para la vuelta. De esta manera, dejando el vehículo en el punto de inicio o cogiendo el transporte público no habrá de que preocuparse. Es muy importante proveerse de protección solar, comida y mucha, mucha agua. Se recomienda realizar las etapas de este a oeste de cara a intentar mantener el sol a la espalda, iluminando el paisaje y sin que deslumbre. El camino suele ser pedregoso así que un buen calzado será de gran ayuda. Menorca no cuenta con albergues o similares y por tanto solo es posible contar con los alojamientos turísticos que suelen permanecer cerrados fuera de temporada. Sea como fuere, se recomienda planificar el recorrido teniendo en cuenta todas estas variables.