Es oficial: ha llegado el verano. Ha llegado el buen tiempo, el tiempo excesivamente bueno, incluso, y con ello las prioridades de muchos viajeros cambian. Ya no se busca tanto la montaña, ni se busca tanto esa capital de provincia con numerosos monumentos que visitar en un tranquilo paseo. La playa empieza a escalar hasta lo más alto de ranking de preferencias. También, claro, entre los madrileños, que han luchado durante toda su vida contra ese sambenito de no tener playa.

Madrid no tiene playa, pero tiene muchos lugares cercanos que son algo parecido a una playa. Que, como se desprende de El Rincón del Finde: A remojo, cumplen con todas las funciones básicas de una playa, salvando ese detalle de quedarse embobado ante el mar. Por lo demás: sol, sombra natural o artificial, naturaleza, buena compañía y agua para darse un chapuzón. Todo eso se encuentra en la Comunidad de Madrid o en los alrededores de esta.

Pantano de San Juan, la playa de Madrid

Panorámica del Pantano de San Juan

Panorámica del Pantano de San Juan | Shutterstock

Hay que comenzar por el lugar más evidente. Lo es porque, entre otras cosas, este pantano es conocido como la playa de Madrid. Se encuentra en la misma comunidad y son muchos los madrileños que ya se han acercado a descubrir sus bondades, pero nunca está de más recordarlo. Situado en los términos municipales de San Martín de Valdeiglesias, El Tiemblo, Cebreros y Pelayos de la Presa, es el único embalse de la Comunidad en el que está permitido el baño. También las actividades acuáticas a motor por lo que, además de un chapuzón, el visitante podrá disfrutar de entretenimientos propios de esta época del año. Madrid sí tiene playa, pero es una muy particular, claro.

Presillas de Rascafría, con impresionantes vistas

Presillas de Rascafría

Presillas de Rascafría | Carmelo Peciña, Flickr

Entre praderas verdes y con unas vistas magníficas del Pico Peñalara, las Presillas siempre han contado con una gran actividad por sus amplias posibilidades. Son un conjunto de piscinas naturales que se completan con ríos, arroyos y pozas de todo tipo. Se encuentran en el Valle de El Paular, en el norte de la Comunidad de Madrid, y son un lugar ideal para disfrutar de un día en grupo. Llegar hasta el lugar es sencillo, pues cuenta con señalización. Se encuentra en el camino, además, el Monasterio Nuestra Señora de El Paular, que siempre merece una visita. Incluso en los meses más calurosos.

Embalse de Bolarque, naturaleza y actividades

Embalse de Bolarque

Embalse de Bolarque | Shutterstock

Entre Cuenca y Guadalajara, encajonado entre las montañas boscosas de la sierra de Altomira, el Embalse de Bolarque forma, junto con otros embalses como el de Entrepeñas, el llamado Mar de Castilla. Lo cierto es que es un lugar ideal para refrescarse y disfrutar de un día al lado de aguas tranquilas. Una de sus playas más conocidas es la playa de Bolarque, que cuenta con los servicios propios de toda playa, incluido un club náutico. Imprescindible visitar la Cueva de las Tortugas, solo accesible desde sus aguas. No se necesita de mucha imaginación para sentirse realmente en la playa en este embalse que lleva en pie desde hace un siglo.

Charca de la Nieta, el paraíso en Piedralaves

Charca de la Nieta

Charca de la Nieta | Shutterstock

Esta piscina natural situada en el municipio de Pedralaves, en la bella Ávila, tiene un gran pasado y numerosas posibilidades presentes. Tiene, incluso, una leyenda: alrededor de este lugar crecía una planta conocida como la Nieta, origen de este nombre del que hoy se disfruta. Esta piscina natural es una gran charca de agua, de bastante profundidad, cercada por un muro de contención que retiene las frías aguas de la Garganta Nuño Cojo. En plena naturaleza, las dos piscinas que, en realidad, componen este lugar, son ideales para refrescarse en un caluroso día.

La Boca del Asno, senderismo y frescor en Segovia

La Boca del Asno

La Boca del Asno | Shutterstock

Los montes de Valsaín merecen la pena en cualquier época del año. Cuando los cubren los mantos de nieve, cuando el otoño lo inunda de colores o cuando la primavera lo llena de flores. En verano nos da otra opción: un baño refrescante entre cantos de pájaros y rutas de senderismo por este río Eresma tan apreciado. Estos montes fueron declarados Reserva de la Biosfera por la UNESCO. Permanecen, en el Parque Nacional Sierra de Guadarrama, cuidados y atendidos. Es casi una escapada obligatoria para todo habitante de Madrid que tenga opción, pues merece la pena el paseo, el baño y el contacto directo con una naturaleza eterna.

Embalse de Cazalegas, a los pies de la Sierra de San Vicente

Embalse de Cazalegas

Embalse de Cazalegas | Shutterstock

La máxima cada vez más innegable de que en el interior también hay playa vuelve a cumplirse en el norte de Castilla-La Mancha. A los pies de la Sierra de San Vicente se encuentra este embalse clasificado como zona de baño y de uso recreativo, con todas las comodidades que uno pueda necesitar para disfrutar de un día de desconexión en verano. Es posible coger una canoa, practicar piragüismo o windsurf, o disfrutar de paseos a caballo y rutas BTT en sus alrededores. Es decir: una experiencia completa. Como es evidente, no se disfrutará de arena y mar, pero las posibilidades de la playa de interior son igualmente muchas.

Embalse de Entrepeñas, completando el Mar de Castilla

Embalse Entrepeñas

Embalse Entrepeñas | Shutterstock

Este embalse de Entrepeñas se encuentra en un remanso del río Tajo en su paso por Guadalajara, entre esta provincia y Cuenca, con Madrid en las proximidades. Completa el anteriormente mencionado Mar de Castilla, ofreciendo a sus visitantes la experiencia completa en el interior. Una de sus curiosidades es que cuenta con un puerto deportivo, algo prácticamente inaudito cuando se trata de las Castillas. Esto ejemplifica bastante bien las numerosas posibilidades que también se dan en este lugar, que tiene chiringuitos y unas aguas tranquilas para todo tipo de público. Es uno de esos rincones que los madrileños visitan cada año. Su fama es, visto lo visto, merecida.