Antoñana

La aldea que compró su libertad

Antoñana es una pequeña villa alavesa fronteriza con Navarra. Se encuentra emplazada en un alto que domina un entorno de gran valor paisajístico pues tiene muy cerca dos poco frecuentados parques naturales.

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La visita al interesante casco histórico del pueblo puede hacerse en muy pocas horas, pues es muy pequeño; en el apartado Qué ver en Antoñana se detallan los lugares de interés. Su principal atractivo es su entorno, pues se trata de un lugar desde el que hacer senderismo por el vecino parque natural de Izki; también se puede tomar la carretera A2128 hacia el norte para llegar hasta el parque natural de la Sierra de Entzia. Ambos parques también son muy adecuados para los recorridos de bicicleta de montaña, organizados por empresas locales de turismo activo. Los amantes de la historia y del arte pueden seguir más al norte para visitar la villa medieval de Salvatierra – Agurain, para luego ir a ver las enigmáticas pinturas de las iglesias de las vecinas aldeas de Gazeo y Alaitza; dado que estas se abren muy pocos días al año conviene contactar previamente con la Oficina de turismo de Salvatierra-Agurain (945302931). Población puramente agropecuaria ajena hasta ahora al turismo, no hay lugar adecuado donde hospedarse; para reservar hemos reunido establecimientos de localidades próximas en la página Dormir y Comer en Antoñana.

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La villa fue fundada y amurallada en 1182 por el rey navarro Sancho VI el Sabio en un periodo de dura pugna con Castilla por el control del territorio alavés. Solo dos años después fue conquistada por Alfonso VIII de Castilla, como sucedió con el resto de Álava. El rey Alfonso dejó escrito en su testamento que los territorios conquistados fueran devueltos al rey de Navarra pero, tras su muerte en 1204, la manda no fue obedecida por su sucesor. A pesar de pertenecer a Castilla, el poder efectivo de Antoñana lo detentaban los linajes locales por lo que, al igual que el resto de la zona próxima a Vitoria-Gasteiz, el lugar estuvo bajo un control muy precario hasta 1332, momento de la historia de Antoñana en el que los caballeros de la cofradía de Arriaga pactaron su sumisión al rey Alfonso XI. En 1367 Antoñana fue una de las muchas plazas fuertes que el rey Enrique II cedió a los nobles que le habían ayudado a conquistar el poder. El beneficiado fue Ruy Díaz de Rojas y posteriormente la villa sería vendida por sus sucesores a los condes de Orgaz, del linaje alavés de Hurtado de Mendoza.

En el año 1635 los lugareños, tras varios pleitos con sus señores, se pusieron de acuerdo para pagar una cantidad de dinero al conde de Orgaz a cambio de su jurisdicción y de esta forma pasaron a depender del corregidor de Álava, nombrado por la Corona.

Desde 1960 Antoñana forma parte del concejo de Campezo.

Puerta de la muralla a principios del siglo XX

En un montículo, y sobre un antiguo fuerte, se asienta la villa medieval y amurallada de Antoñana, en plena sierra alavesa. Considerada Monumento Nacional del País Vasco, su casco urbano ha sufrido escasas modificaciones desde época medieval. Se organiza en torno a tres calles paralelas que lo recorren de norte a sur y se comunican entre ellas mediante callejas y pasadizos tejados con estructuras de madera. Un ejemplo de esto lo podemos ver en la Calle Mayor, que atraviesa el pueblo uniendo las dos entradas y separando los barrios de Arriba y Abajo y, en concreto, entre otras edificaciones, en la casa blasonada que ocupa el solar nº 7. Construida en 1565, cuenta con una estrecha bóveda por la que se puede acceder al camino de ronda, actualmente ocupado por unos jardines.

Algo bonito que ver en Antoñana es la Muralla Medieval, levantada en 1182 por orden de Sancho el Sabio, fue el elemento que articuló su arquitectura, ya que las casas que fueron construyéndose aprovecharon los muros defensivos como fachada. Así, en varios tramos, las ventanas y balcones de algunas viviendas asoman al exterior a través de las murallas de la villa. Todavía se conserva una de las puertas de entrada a la población, al sur del trazado de los antiguos muros, así como la torre del homenaje, de planta cuadrada, que está situada al final de la calle Mayor. Además, desde su explanada norte se puede disfrutar de una magnífica vista del valle y de los desfiladeros de la Sierra de Izki (declarado Parque Natural desde 1998), que está justo enfrente, sobresaliendo por encima de estos unos pitones calcáreos, protegidos por las rocas de la erosión, y conocidos con el poético nombre de “chimeneas de las hadas”.

Muralla de Antoñana

El edificio principal de Antoñana es la Iglesia de San Vicente Mártir, erigido sobre una antigua iglesia-fortaleza. Diseñada con planta de cruz latina, de ella destacan su portada, con un porche que da al interior de las murallas, y su retablo rococó, ambos del siglo XVIII, además de su torre neoclásica.

En las calles de Antoñana pueden contemplarse varias casas señoriales antiguas, construidas en piedra y blasonadas con las armas de importantes familias nobiliarias. Entre ellas se encuentra la Casa Torre de los Hurtado de Mendoza, condes de Orgaz, original del siglo XIII. Su lado noroeste se encuentra adosado a la muralla, donde se pueden apreciar los restos de la entrada a una torre ya desaparecida. La Casa Palacio de los Elorza es otra interesante construcción civil del siglo XVI. En su fachada se puede contemplar el escudo de armas de la familia. La antigua Cárcel, adosada también a la muralla, se ha reconvertido en un Centro Apícola, que muestra elementos de carácter etnográfico local, y en Sala de Exposiciones temporales. Junto a la antigua Estación de Ferrocaril, hoy día restaurada, se han instalado tres vagones antiguos.

Antoñana se encuentra en el centro de un entorno natural de primer orden. En dirección al monte Soila, encontramos varias sendas que discurren por bosques donde podemos observar, entre otras especies, varios tejos centenarios de más de cinco metros de altura. Se recomienda también una excursión por el Salto del Aguaque, un bello sendero que discurre al borde de un río repleto de saltos de agua.

Gastronómicamente Antoñana destaca por la producción de miel.  En los bosques de su entorno, también se cultivan trufas de excelente calidad.

Imprescindibles

Puerta de la antigua Cárcel
La Torre de San Vicente sobresale entre las casas

Datos prácticos

Coordenadas

42° 41′ 34.8″ N, 2° 23′ 42″ W

Distancias

Vitoria-Gasteiz 34 km, Bilbao 97 km, Madrid 384 km

Aparcamiento

En cualquiera de sus entradas

Altitud

607 m

Habitantes

134 (2010)

San Mateo (fin de semana más cercano al día 21 de septiembre)

Día de la Miel (mayo), Quema del Judas (31 de diciembre)

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