Qué ver en Isaba

Cuna de los feroces montañeses del Roncal

Pequeño y pintoresco, la belleza de la arquitectura tradicional domina el municipio. Además, sirve de puerta de entrada a los más elevados parajes montañosos del Pirineo navarro. Asimismo, es la principal base para explorar del Valle del Roncal. Anímate a descubrir la historia y lo mejor que ver en Isaba.

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El conjunto urbano es el principal atractivo que ver en Isaba. Sus ermitas y edificios componen una visita fundamentalmente de exteriores. El Valle del Roncal es la otra pata del viaje. Recorrerlo hace que este se alargue durante un fin de semana. Para extender la escapada es recomendable dirigirse al Valle de Salazar, donde quedan el hayedo de La Selva de Irati y Ochagavía. También en Navarra conviene asistir a su capital, Pamplona. Saltando a Huesca queda la notable y particular Ansó.

Para conocer la gastronomía y hospedaje locales, consulta las páginas sobre dormir y comer en Isaba.

Cuenta la tradición que, tras el desorden originado por la edificación de la Torre de Babel, emigró hasta estas tierras navarras Tubal. El personaje bíblico de la genealogía de Caín que quedó asociado a la génesis legendaria de la localidad.

Pasando a hechos probados, en una fecha indeterminada del siglo VIII tuvo lugar la famosa batalla de Olast. En ella, un ejército roncalés persiguió a los invasores musulmanes casi hasta Yesa. Finalmente, su caudillo fue apresado. En medio de una discusión sobre qué hacer con él, una guerrera lo decapitó. Este gesto implacable de una fémina local fue plasmado en el escudo del valle. Hermilio de Olóriz, autor de la Cartilla Foral Navarra, escribió en 1894 un romance titulado Olast. Inspirado en estos hechos, llamó Jimena a la roncalesa matarife.

El Valle del Roncal aparece nombrado en documentos del siglo IX con el nombre de Roankali. A partir del siglo X comenzó a configurarse una unidad administrativa y judicial en torno a él. Esta unión se verá reforzada al ligarse a la monarquía de Pamplona. Entonces se creó la Junta General del Valle, en la cual Isaba ocupa un lugar preeminente.

Al igual que a otros valles estratégicos, como Baztán, a finales del siglo XIV, Carlos III concedió a sus habitantes la condición de hidalgos. De esta manera se aseguró su lealtad frente a los nobles locales.

Foto antigua de Isaba
Antigua vista panorámica de Isaba

Durante las guerras civiles de 1512, 1516 y 1521, la población del valle fue mayoritariamente afín al partido agramontés. Por ello combatieron a favor de sus aliados franceses en contra de castellanos y beamonteses.

En 1794, el ejército revolucionario francés invadió el valle. Los roncaleses fueron los únicos que pudieron contener su avance en los dos años restantes de la guerra de La Convención. Este mérito fue reconocido por la monarquía otorgando privilegios e incluyendo nuevos cuadrantes en su escudo.

Más tarde, en 1846, se crearon los municipios del Valle del Roncal. De esta forma comenzaron a funcionar de forma autónoma. No obstante, la Junta General se siguió encargando de los bienes comunales. Entonces cuando arranca la historia de Isaba como entidad municipal propia. Pronto se configuró como capital del lugar.

Por último, cabe destacar que Isaba ha sido escenario del rodaje de varias escenas de dos películas del director Montxo Armendáriz. Estas fueron Secretos del Corazón, de 1997, y Obaba en 2004.

A continuación, lo mejor que ver en Isaba.

La villa se encuentra situada sobre un promontorio bajo el cual confluyen los ríos Uztarroz, Belagua y Belabarce. En conjunto dan vida al río Esca. Se trata de una localidad pequeña y pintoresca.

Sea como fuere, lo primero que ver en Isaba es su casco urbano. Lo configuran calles estrechas y empinadas, repletas de casas señoriales. Se trata de grandes ejemplos de arquitectura tradicional pirenaica. Unen fachadas de piedra, puertas doveladas y tejados de dos o cuatro aguas sobre los que es habitual encontrar chimeneas con espantabrujas.

En el centro se asienta uno de los grandes puntos que ver en Isaba. Se trata de la Iglesia de San Cipriano, edificio del siglo XVI con aspecto de fortaleza. Su torre campanario queda protegida por varios torreones circulares, adosados a ella hasta su altura central. Al mismo tiempo, galerías balconadas dan al exterior y se extienden por su fachada. Guarda en su interior un notable retablo mayor plateresco del siglo XVI.

A un kilómetro del pueblo se erige la Ermita de Idoya. Es de origen medieval y fue reformado en el siglo XVI. Acoge en su interior un retablo barroco y una talla románica de la Virgen de Idoya. Por otro lado, a 10 kilómetros pervive el Dolmen de Arrako. Cerca se alza la Ermita de la Virgen de Arrako, con un retablo rococó.

El Ayuntamiento de Isaba es un robusto edificio neoclásico. Presenta una fachada en piedra con la planta inferior porticada y un gran tejado a cuatro aguas. Tiene un atractivo reloj de sol sobre su entrada principal.

Museo de la Memoria en Isaba
Museo de la Memoria. Imagen cedida por el Archivo de Turismo “Reyno de Navarra”

Siguiendo con lo que ver en Isaba toca dirigirse a la Fuente de Uturrotx. En ella se observa un excelente escudo del valle de Roncal labrado en piedra. Sus cuadrantes son toda una lección sobre la historia y el carácter de la zona. Representan episodios como la batalla de Olatz o alegorías a la dureza del terreno.

Para conocer en detalle la interesante historia del valle, conviene visitar la Casa de la Memoria. Este museo etnográfico se encuentra en el interior de una casa noble. Repasa mediante modernas técnicas museográficas la vida y las costumbres de los habitantes del Roncal.

Por otro lado, hay mucha naturaleza que ver en Isaba, entrada al valle de Belagua. Se trata de un espacio natural de gran valor. Allí se encuentra la mayor cima navarra: la Mesa de los Tres Reyes(2.428 m.). Es el punto fronterizo entre los antiguos reinos de Aragón, Navarra y Francia. Además, se cuenta que en su cima podían reunirse los reyes de los tres territorios para dirimir sus problemas cada uno desde su territorio.

Otros puntos interesantes que ver en Isaba es el espectacular circo montañoso del Rincón de Belagua o la Piedra de San Martín. Allí se concluyó un conflicto histórico entre roncaleses y bearneses. Todavía hoy se recuerda con el Tributo de las Tres Vacas. Asimismo, el valle es un lugar perfecto para la práctica del esquí de fondo en invierno o el senderismo en verano. Por último, cuenta también con una nutrida colección de monumentos megalíticos prehistóricos.

Una vez disfrutado lo que ver en Isaba, descubre otros estupendos planes por la Comunidad Foral de Navarra, así como su turismo activo.

Imprescindibles

Dónde dormir en Isaba
Museo de la Memoria. Imagen cedida por el Archivo de Turismo “Reyno de Navarra”
Ayuntamiento de Isaba
Ayuntamiento de Isaba.

Datos prácticos

Coordenadas

42° 51′ 0″ N, 0° 55′ 0″ O

Distancias

Pamplona 97 km, Huesca 128 km, Madrid 489 km.

Aparcamiento

En la salida hacia Uztarroz.

Altitud

816 m.

Habitantes

488 (2013).

los principales festejos que ver en Isaba son el de Santiago (del 24 al 28 de julio) y San Cipriano (del 15 al 18 de septiembre).

Más ocasiones notables que ver en Isaba son la Romería a la Virgen de Idoya (lunes de Pentecostés), Tributo a las tres vacas (13 de julio) y, además, Procesión de la Virgen de Arrako (26 de julio).

Alfarería (ya extinta), Quesería Borda Marengo y Quesería Enaquesa.

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