San Millán de la Cogolla

La cuna del castellano

El conjunto monumental de San Millán de la Cogolla, compuesto por el Monasterio de Suso y el Monasterio de Yuso, es uno de los principales hitos patrimoniales de La Rioja, no sólo por su relevancia artística sino también por su importancia cultural como cuna de la lengua castellana.

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Lo que hay que ver en San Millán de la Cogolla son los dos interesantísimos monasterios; una visita que puede realizarse en una mañana o tarde completa. Para entender el de Suso conviene leer plenamente la maravillosa leyenda de los infantes de Lara, en tanto que para el de Suso es recomendable conocer el milagro de su construcción y la bella historia sobre por qué no está en Nájera el cadáver del santo. En sus inmediaciones hay otros destinos monumentales magníficos: NájeraSanto Domingo de la Calzada y Ezcaray. Todos ellos pueden verse en una mañana o tarde bien aprovechada. Para los amantes del turismo activo hay numerosas opciones en la vecina Ezcaray, que cubre el Parque de las sierras de la Demanda y de Urbión. En la comarca de San Millán de la Cogolla hay variadas opciones donde quedarse, en nuestra página especializada Dormir y Comer en San Millán de la Cogolla explicamos también la gastronomía local.

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En el siglo VI un pastor llamado Millán decidió abrazar la vida ascética retirándose a una cueva en una de las laderas de la Sierra de la Demanda riojana. A su muerte, en el año 574, se levantó un monasterio en su honor alrededor de la cueva. Nació así el Monasterio de Suso (o Monasterio de Arriba, en castellano antiguo), uno de los dos edificios que, junto al Monasterio de Yuso (o Monasterio de Abajo), componen el conjunto del Monasterio de San Millán de la Cogolla.

Desde su construcción, el Monasterio de Suso fue favorecido por los reyes navarros, que lo protegieron e hicieron de él uno de los más importantes centros católicos del norte de la Península. Tal era su fama que, a principios del siglo XI, el edificio tuvo el dudoso honor de ser objeto de una de las últimas razias de Almanzor, quien lo incendiaría en el año 1002.

Unos años más tarde, en 1053, el rey navarro García IV trató de trasladar las reliquias al monasterio de Santa María la Real de Nájera en una carreta, produciéndose un acontecimiento milagroso. Parece ser que los bueyes que tiraban de la carreta no pudieron con la carga, quedándose inmóviles, y esta señal fue interpretada como que el santo debía permanecer en este lugar. Por eso, sobre el terreno donde la carreta se paró se erigió un edificio románico, el del Monasterio de Yuso, que sería completamente remodelado durante los siglos XVI y XVII. En torno a este nuevo centro comenzó a desarrollarse una pequeña comunidad, origen del actual pueblo de San Millán de la Cogolla. El conjunto monacal no estaba en el Camino de Santiago, pero adquirió tanta fama que acabó convirtiéndose en una importante parada del mismo, pues los peregrinos se desviaban para llegar hasta sus puertas.

Hasta el año 1100 coexistieron ambos monasterios: el de Suso, adscrito a la regla mozárabe y con una comunidad dúplice, masculina y femenina; y el de Yuso, que adoptó la regla de San Benito. A partir del siglo XII sólo se mantuvo la comunidad benedictina, que tenía como casa principal el monasterio de abajo. Se desarrollaron entonces los años de máximo esplendor espiritual, religioso, artístico y cultural. De hecho su escritorio, en el que se copian numerosos manuscritos, como El Apocalipsis del Beato de Liébana (s. VIII), fue uno de los más importantes de la Edad Media española.

Vista aérea de San Millan en el siglo XX

El Monasterio de San Millán de la Cogolla está además considerado como la cuna de la lengua castellana. En él se realizó el primer testimonio escrito en dicho idioma: las Glosas Emilianenses, fechadas a mediados del siglo XI, cuando el castellano comenzaba a extenderse como un nuevo medio de comunicación entre el pueblo llano. Tiempo después, durante el siglo XIII, Gonzalo de Berceo, clérigo del Monasterio de Suso, depuraría y contribuiría a consolidar el castellano con su extensa obra poética.

Tras la desamortización de Mendizábal, el conjunto fue abandonado, pero en la actualidad una comunidad de monjes agustinos habita de nuevo el Monasterio de Yuso.

Tras su fundación en el 574, el Monasterio de Suso conoció tres ampliaciones; una visigoda, otra mozárabe y una última románica. De las dos etapas iniciales se conservan los grandes arcos de herradura del templo. El edificio, tal y como se aprecia actualmente, es un templo adosado a la roca dividido en dos naves y en cinco tramos. En él se conservan elementos arquitectónicos de la primitiva construcción visigótica del siglo VI y un pórtico de acceso mozárabe del siglo X.

El cenobio fue concebido también como lugar de enterramiento. Aparte de los sepulcros de varios eremitas pertenecientes a la comunidad primera de San Millán, destacan los Sepulcros de los Siete Infantes de Lara, nobles castellanos que en el siglo X fueron capturados, trasladados a Córdoba y decapitados. Pero la principal atracción del monasterio es sin duda el Cenotafio de San Millán, una impecable escultura yacente de alabastro del siglo XII en la que el santo aparece ataviado con las ropas sacerdotales visigodas y con un portapaz con una cruz de brazos iguales descansando sobre su pecho. El sepulcro está situado en la cueva donde el santo se retiró a vivir, la segunda del complejo, conocida como Oratorio de San Millán. En la misma estancia se encuentra un altar, considerado por algunos autores como el más antiguo de España.

Tras su reconstrucción durante los siglos XVI, XVII y XVIII, nada queda del antiguo edificio románico del siglo XI del Monasterio de Yuso. El actual es un impresionante conjunto monumental considerado popularmente como El Escorial de La Rioja, que conjuga el renacimiento y el barroco. Su Iglesia, del siglo XVI, es lo primero que se llevó a cabo de todo el monasterio. Es de planta de salón dividida en tres naves y en su interior destacan el retablo mayor, completado con ocho lienzos de Fray Juan Ricci (s. XVII), así como la reja barroca que cierra el coro. En la Biblioteca se conservan todavía más de trescientos documentos originales que afianzan su categoría como cuna del castellano. En el conocido como Salón de los Reyes llaman la atención las cuatro pinturas de Fray Juan Ricci que representan a Fernán González, Sancho el Mayor, García el de Nájera y Alfonso VII de Castilla, cuatro de los monarcas más vinculados al monasterio. Las pinturas murales de la Sacristía, del siglo XVIII, son un bello conjunto perfectamente conservado gracias a la roca caliza de las paredes, que absorbe la humedad del entorno de manera más que eficiente. El Claustro cuenta con dos alturas: la más baja pertenece a época gótica tardía, mientras que la superior es un buen ejemplo de estilo clasicista. Por último, sobresale la Puerta de entrada al monasterio, con un relieve que muestra a San Millán en la batalla de las Hacinas.

Monasterio de Suso

En el Monasterio de Yuso se conserva también, entre otros objetos artísticos de gran interés, la Arqueta de San Millán (s. XI), realizada en marfil, que representa, en estilo mozárabe, episodios de la vida de San Millán según el relato de Gonzalo de Berceo en su Estoria del señor Sant Millán.

Ambos monasterios, el de arriba y el de abajo, están incluidos en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1997 no sólo por motivos históricos y artísticos, sino también por su importancia religiosa, lingüística y literaria. A raíz de este reconocimiento, el gobierno de La Rioja ha creado la Fundación San Millán de la Cogolla y el Centro Internacional de Investigación de la Lengua Española Cilengua, que buscan proteger, investigar y difundir tanto el monasterio como el origen de la lengua castellana. Esto es lo principal que ver en San Millán de la Cogolla.

Imprescindibles

Interior del Monasterio de Suso
Entrada monasterio de Yuso

Datos prácticos

Coordenadas

42° 19′ 45″ N, 2° 51′ 44″ W

Distancias

Logroño 41 km, Burgos 88 km,Madrid 358 km

Aparcamiento

Sin problemas en el pueblo.

El Monasterio de Yuso tiene parking propio a la entrada y el Monasterio de Suso un parking habilitado en la carretera

Altitud

Sin problemas en el pueblo.

El Monasterio de Yuso tiene parking propio a la entrada y el Monasterio de Suso un parking habilitado en la carretera

Habitantes

255 (2013)

San Millán (12 de noviembre), Santa Gertrudis (17 de noviembre)

Romería a la cueva del santo (tercer sábado de junio), La Traslación (26 de septiembre)

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