Las cuevas de Ortigosa de Cameros son las únicas cuevas adaptadas para la visita turística en toda La Rioja. Están ubicadas en el macizo del Encinedo, donde se puede ver el enclave tan complicado en el que se ubica el pueblo de Ortigosa de Cameros, donde las casas se han adaptado a la orografía del terreno. Este monte se encuentra a más de 1.000 metros de altitud, y en él se ubica una cantera que dejó de usarse en 1968. En frente de este se hallan las cuevas de Ortigosa, formadas por la gruta de la Paz y la gruta de la Viña. Las estalactitas, columnas y estalagmitas situadas en el interior de estas grutas sorprenden por su gran tamaño.

Origen de las cuevas de Ortigosa

El monte del Encinedo se originó hace aproximadamente 160 millones de años, durante el Jurásico. A 1.073 metros de altitud, el monte está cubierto de encinas y en él se ubica la entrada al actual pueblo de Ortigosa de Cameros. Además, aquí se ubica una cantera, ahora en desuso, donde al frente se hallan las entradas a las dos grutas.

Cuevas de Ortigosa
Cuevas de Ortigosa | Foto: Gentileza del Ayuntamiento de ORTIGOSA y www.espeleofoto.com

Cuenta con una composición calcárea, lo que unido a las condiciones climáticas y al efecto que los antiguos ríos, la nieve y la lluvia filtrada provoca en las calizas disolviéndolas, dio lugar a las estructuras tan caprichosas de las cuevas de Ortigosa. Los investigadores creen que el río que recorría las cuevas era el mismo que actualmente atraviesa el pueblo y que discurre por debajo del puente.

Para llegar hasta la entrada de las cuevas hay que cruzar caminando el puente de Hierro desde la ermita de Santa Lucía o seguir el sendero de los Escalerones, desde la plaza de Ortigosa de Cameros.

Gruta de la Paz

Cuevas de Ortigosa
Cuevas de Ortigosa | Foto: Gentileza del Ayuntamiento de ORTIGOSA y www.espeleofoto.com

La Gruta de la Paz es una de las dos cavidades acondicionadas para la visita de las cuevas de Ortigosa. Fue descubierta en 1964, cuando se extraía material de la cantera para la construcción del pantano González Lacasa. Está ubicada en la parte superior de la cantera y cuenta con dos accesos distintos. Se trata de la galería más grande para visitar, con 236 metros de recorrido. Para poder conocer la gruta hay que descender cinco metros en el interior del monte, hasta alcanzar un camino horizontal durante toda la marcha.

Cuevas de Ortigosa
Cuevas de Ortigosa | Foto: Ayuntamiento de ORTIGOSA y www.espeleofoto.com

En el interior de la gruta de la Paz se encuentran muestras espectaculares del karst de los alrededores. Una sucesión de distintos ejemplos de sedimentación: grandes columnas, estalactitas y estalagmitas formadas durante miles de años. Así, la gruta está recorrida por una imponente veta estructural a través de la que filtra el agua dando lugar a las estructuras antes mencionadas, así como a las muestras conocidas como banderas, escamas…

Dependiendo del mineral con el que se mezcle el agua, las estructuras consiguen un color u otro, provocando una visión multicolor. Marrones si el material es más arcilloso, blancos gracias al carbonato cálcico y amarillos y anaranjados cuando predomina el óxido de hierro. Para completar la visita, hay que fijarse en los depósitos calcáreos que el agua subterránea que estaba estancada ha dejado en los distintos niveles en los que la cubría.

Gruta de la Viña

Cuevas de Ortigosa
Cuevas de Ortigosa | Foto: Gentileza del Ayuntamiento de ORTIGOSA y www.espeleofoto.com

La gruta de la Viña es más pequeña que la de la Paz y posee una única boca de acceso, por lo que funciona como entrada y como salida. Situada también en frente de la cantera, la cavidad posee 114 metros de recorrido casi en su totalidad horizontal. En esta gruta destacan también las estructuras como las estalactitas de colores muy blancos. Esto, unido a la iluminación y a las dimensiones de la gruta llaman la atención a los que la visitan, pues en esta silenciosa cueva parece que el tiempo se detiene.

Cuevas de Ortigosa
Cuevas de Ortigosa | Foto: Ayuntamiento de ORTIGOSA y www.espeleofoto.com

En su interior se han descubierto restos arqueológicos de la Edad de Bronce, por lo que los investigadores creen que estuvo habitada. La primera vez que se cartografió fue en 1912, aunque ya se sabía de la existencia de una cueva conocida como La Viña en 1862. La visita a esta gruta es fascinante, donde las estalactitas se unen a las estalagmitas formando columnas que dan la impresión de estar sujetando el techo. Durante el recorrido se recomienda buscar formas en las estructuras como el caballito de mar, la tortuga, el perrito, la botella y las palomitas de maíz.

Cuevas de Ortigosa
Cuevas de Ortigosa | Foto: Gentileza del Ayuntamiento de ORTIGOSA y www.espeleofoto.com

Como curiosidad, tanto la gruta de la Paz como la gruta de la Viña están conectadas por un tramo que no es accesible para el público. Sin embargo, algunos espeleólogos sí han llegado a sobrepasar en 30 metros el final adaptado al visitante. Cuentan que en la cueva hay otra pequeña sala en la que se ubica una estalactita muy blanca.

Para conocer las cuevas de Ortigosa es necesario realizar una visita guiada. Destacan las muchas galerías que existen dentro del macizo Encinedo, aunque únicamente 13 están cartografiadas y solo estas dos están adaptadas para la visita.

Qué ver en Ortigosa de Cameros

Ortigosa de Cameros
Ortigosa de Cameros con el puente de Hormigón al fondo | Shutterstock

Ortigosa de Cameros es un pequeño y encantador pueblo ubicado en la comarca de Camero Nuevo, en La Rioja. La visita a las cuevas de Ortigosa se puede completar con un paseo por la localidad, donde ver las casas de piedras construidas en la montaña y sus calles estrechas. En verano es posible disfrutar del cercano pantano, donde también se pueden practicar deportes náuticos. Posee un entorno natural muy cuidado, con bosques y peñascos.

Puente de Hierro en Ortigosa de Cameros
Puente de Hierro en Ortigosa de Cameros | Shutterstock

El puente de Hierro es el enclave perfecto en el que observar una increíble imagen del pueblo desde la distancia, aunque no es apta para los que padecen de vértigo. Construido en 1910, el puente une el parque que cerca el pueblo con las grutas de La Paz y de La Viña.
Sin embargo, una de las imágenes más características de Ortigosa de Cameros es la del puente de Hormigón, que une los barrios de San Martín, con sus pasadizos y cuestas, y el barrio de San Miguel. Está situado a 60 metros sobre el río Albercos.

Otro de los espacios que ver en Ortigosa de Cameros es la Casa Grande, erigida sobre una planta pentagonal. Datada en el año 1530, se trata de un edificio en el que destacan las imágenes e inscripciones esculpidas en su estructura.

Ortigosa de Cameros nevado
Ortigosa de Cameros nevado | Shutterstock

Para completar la visita, existen varios templos religiosos de interés. Por un lado, la iglesia de San Martín, del siglo XVI y realizada en sillería y mampostería. Uno de sus puntos fuertes es su retablo mayor, una obra de estilo rococó. Por otro lado, la iglesia de San Miguel, ubicada en la entrada de Ortigosa de Cameros y también del XVI. También se encuentran en el pueblo la ermita de Santa Lucía y la ermita de San Felices.

*Foto principal: Gentileza del Ayuntamiento de ORTIGOSA y www.espeleofoto.com