Ubicada en Tahiche, una localidad de casi 4.000 habitantes de la isla de Lanzarote, la Casa del Volcán es una de las casas-museos más atractivas, vanguardistas, bellas y sofisticadas de cuantas existen en España. Allí se encuentra hoy en día la Fundación César Manrique. Una entidad dedicada al célebre escultor, pintor y artista canario, que proyecta, en su edificación, gran parte de la personalidad del mismo. También es un foco de divulgación del arte y de pedagogía cultural.

César Manrique creó la famosa escultura de viento de la entrada en 1987

César Manrique creó la famosa escultura de viento de la entrada en 1987. | Shutterstock

Es un enclave de obligatoria visita para los amantes de la historia del arte y de la arquitectura. Pero, también, es un gran lugar para quien quiera ver algo curioso, algo que quizás nunca haya visto. La experiencia es inolvidable ya que conjuga la mejor cultura con la naturaleza volcánica de las islas.

Volcanes y César Manrique, Canarias en estado puro

La Casa del Volcán está edificada de un modo espectacular en perfecta sintonía con la naturaleza, sobre los restos de una antigua colada de lava negra. De hecho, este lugar fue uno de los protagonistas de las célebres erupciones del siglo XVIII. El enclave simula esa estética desértica, tosca y rocosa de las zonas vulcanizadas. La antigua vivienda del pintor, hoy día museo, es un claro homenaje a su tierra y está levantada sobre el hueco natural de varias burbujas volcánicas. Su interior sumerge en una estética muy peculiar, de roca y piedra blanca, que recuerda a la arquitectura marroquí.

Una moderna escultura de cangrejo a la entrada del complejo subterráneo en roca de lava creada por César Manrique en los Jameos del Agua

Una moderna escultura de cangrejo a la entrada del complejo subterráneo en roca de lava creada por César Manrique en los Jameos del Agua. | Shutterstock

Lo que César Manrique supone y supuso para Canarias está fuera de toda duda. Es un emblema. Sus obras pictóricas y escultóricas están repartidas alrededor de toda las islas: los Jameos del Agua, el Mirador del Río, el Jardín de Cactus, la Playa Jardín, etc. Manrique fue un artista multidisciplinar que se llevaba todo el día trabajando. Hizo pintura, escultura, cerámica, arquitectura o grafismo. Gracias a ello, llevó su tierra por todo el mundo impulsando su proyección internacional.

Su obra es distinguida por combinar arte, humanismo y naturaleza con gran esplendor y sentido artístico. Pero el artista también fue conocido por su incesante labor activista en materia de medio ambiente llegando a recibir premios internacionales de gran relevancia. Entre ellos destaca el Premio Mundial de Ecología y Turismo en 1978.

La La Fundación César Manrique pretende velar por la obra del artista canario pretende velar por la obra del artista canario

La Fundación César Manrique pretende velar por la obra del artista canario. | Shutterstock

La actual sede de la Fundación César Manrique

Cesar Manrique, malogrado en un desafortunado accidente de tráfico en 1992, dejó todo preparado para que este espacio se convirtiera en un centro cultural antes de fallecer. Era su legado. Sobre su antigua vivienda, que habitó durante algo más de dos décadas, fue levantada a partir de 1986 una casa vanguardista que recoge tanto obras propias, la llamada Colección Manrique, como obras de autores que fueron compañeros de generación.

La idea del artista era que los visitantes se sumergieran en una casa moderna que mezclase el aroma canario con el confort y con un innegable gusto por lo minimalista, por la calidez. Fue tras su muerte, ya en el año 2013, cuando se convirtió en una casa-museo respetando la estructura de casa ideada por Manrique.

Estas son las impresionantes vistas de la casa-museo César Manrique por dentro

Estas son las impresionantes vistas de la casa-museo César Manrique por dentro. | Shutterstock

En uno de los dos patios interiores se puede ver un gran mural realizado por él mismo en clave abstracta. A día de hoy es un emblema de la fundación que lleva su nombre. El interior combina el color blanco con el aspecto sólido y sobrio de la roca. En una visita por su interior se disfrutan las habitaciones, dispuestas cada una en una burbuja del volcán. Se corresponden con estancias habituales en cualquier vivienda, como el comedor, salas, zonas de descanso, piscina, dormitorios, etc. Recorrerlas es sencillamente fascinante.

Pero el exterior también lo es; se contempla un jardín diseñado con meticulosidad con plantas propias de la tierra. Hasta una barbacoa habita en él, junto a un caminito de piedras y sombra por todos lados. Está claro que Manrique anhelaba una casa fresca y donde primara el bienestar. En la visita guiada se pueden ver algunos de los objetos personales del artista. Entre los elementos que decoraban su casa y dotaban de armonía estética al conjunto de la vivienda se hallan cuadros, alfombras, fotografías, mesas o lámparas. Así, el visitante puede imaginar cómo era su día a día.

Una de las salas diseñadas por Cesar Manrique

Una de las salas diseñadas por Cesar Manrique. | Shutterstock

También es posible acudir al antiguo taller del artista, en el que se respira el ambiente de creación que formó con tanto esmero. La visita a la Casa del Volcán es imprescindible para cualquier artista inquieto por recibir influencias y que busque inspiración en los maestros. Muchos estudiantes acuden a contemplarla.

Una colección sobre la peculiar relación entre la naturaleza y el arte

La Fundación César Manrique tiene un espacio reservado, que no está siempre abierto al público y que se abre temporalmente, a obras de artistas contemporáneos. Comparten el aportar un punto de vista que relaciona el arte y la naturaleza. Figuras de renombre como Axel Hütte, Jan Hendrix, Hamish Fulton, Thomas Joshua Cooper, Miguel Ángel Blanco, Giuliano Mauri o Nils-Udo dejaron su sello personal en este lugar.

Pero hay vida más allá de la casa-museo. A las salas Manrique y Taro, ubicadas en el interior y el anexo al museo respectivamente, se le une la Sala Saramago. Esta resulta imprescindible para completar la ruta turística de la Fundación. Se encuentra en la plaza de la Constitución del municipio de Arrecife, capital de Lanzarote.

Rotonda dedicada a José Saramago en Lanzarote

Rotonda dedicada a José Saramago en Lanzarote. | Fuente Turismo Lanzarote

Esta sala fue encargada al arquitecto Luis Díaz Feria, un auténtico estudioso de la obra de César Manrique. Allí se puede disfrutar de una espaciosa sala de lectura para investigar sobre el artista canario y siempre es buena idea ver las exposiciones itinerantes. Es un lugar donde se celebran eventos culturales de todo tipo: presentaciones de libros, exposiciones, proyecciones, etc. Un rincón que respira y expira cultura.