La peculiaridad geológica que acontece en las Islas Canarias revela una tierra de grandes misterios y que nunca deja de sorprender. En ella se encuentran rincones tan fascinantes y desconocidos como el Barranco de las Vacas, un espectacular cañón de toba volcánica localizado en el municipio de Agüimes, provincia de Las Palmas de Gran Canarias. Sus sinuosas paredes rocosas y el juego de luces y sombras proyectado recuerdan al Cañón del Antílope de Arizona. Aunque su nombre no suene tan cautivador como el de su primo-hermano estadounidense, no por ello el canario deja de ser un lugar exótico y de gran belleza.

Tobas de Colores del Barranco de las Vacas. | Shutterstock

Tobas de Colores del Barranco de las Vacas. | Shutterstock

Las tobas de colores del Barranco de las Vacas

Bastante más pequeño que el de Arizona, apenas 50 metros de longitud, el Barranco de las Vacas es pese a ello un entorno muy curioso. Su principal atractivo reside en su peculiar formación rocosa, conocida como «tobas de colores». Se trata de un tipo de roca volcánica habitual en las Islas Canarias, también denominada «toscas». La consistencia media de este tipo de material sirvió a los antiguos canarios para construir sus viviendas en el entorno del Barranco de Guayadeque, próximo al de este hito geográfico.

Las Tobas de Colores

Las tobas de colores del Barranco de las Vacas. | Shutterstock

Las tobas de colores destacan por los tonos blancos y amarillentos, fruto de las erupciones volcánicas. Aunque también presentan cierto color rojizo originado por la acción del agua sobre la roca durante miles de años. De hecho, este cañón geológico se formó precisamente gracias a la fuerza del agua. El líquido moldeó las rocas hasta conseguir un aspecto que puede parecer casi artificial.



El peculiar acceso al Barranco de las Vacas

Llegar al Barranco de las Vacas no es una tarea complicada, pero sí confusa. Por eso mismo, quien quiera ir a visitarlo deberá estar atento a las indicaciones. Este cañón se encuentra entre las localidades de Agüimes y Temisas, a unos 36 minutos en coche desde Las Palmas de Gran Canarias. Para buscar la vía de acceso al barranco los buscadores GPS admiten el término «Tobas de Colores del Barranco de las Vacas», pero nunca «Barranco de las Vacas». De usar el último, la ruta suele ser errónea.

El Barranco de las Vacas

Barranco de las Vacas, primo-hermano del estadounidense Cañón del Antílope  . | Shutterstock

Una vez marcado el camino exacto, el trayecto avanza hasta un puente de piedra con una curva muy cerrada. Justo debajo de este se encuentra la ruta a pie hacia el Barranco de las Vacas. Desde arriba del puente ya se puede ver dicha formación geológica.

Para bajar al cañón, se debe hacer por un sendero que comienza desde la carretera principal, aproximadamente a 200 metros de la curva. Desde allí hasta el barranco hay poco menos de cinco minutos a pie sin apenas dificultad. Lo único a tener en cuenta es que se ha de subir una especie de pared de piedra, algo mucho menos complicado de lo que parece. Una vez superado ese escollo, por fin se alcanza el cañón del Barranco de las Vacas. Al tener apenas medio centenar de metros, no se tarda demasiado en cruzarlo. Se debe tener precaución con no tropezar y evitar ir en época de lluvias.