Isla de Lobos, un tesoro custodiado por Fuerteventura

La isla de Lobos es desconocida para muchos, pero también una maravilla. A pesar de ser tan pequeña, tiene un valor ecológico muy importante en el archipiélago canario. Situada al norte de la isla de Fuerteventura, a este islote se puede llegar en tan solo 15 minutos en barco. Un rincón oculto en las Islas Canarias que difícilmente deja indiferente a quien lo visita.

Vista aérea de la isla de lobos

Vista aérea de la isla de lobos | Shutterstock

Los lobos marinos que pusieron nombre a este islote

La isla de Lobos les debe su nombre a las focas monje, también conocidos como lobos marinos. Estos bellos animales habitaban su costa hasta hace poco. El islote tan solo tiene 4,5 kilómetros cuadrados y se puede recorrer en un solo día, pero sus rincones son muy diversos.

Ya entonces, los canarios se dieron cuenta del inmenso valor que tenía este islote volcánico. Aunque sus fondos marinos no se quedan atrás. Por esto mismo, fue declarado Parque Natural en el año 1982. Además, el acceso de visitantes a la isla de Lobos se limitó hace poco, en el año 2019. Debido a la gran afluencia de turistas que se interesaban por esta ínsula, las autoridades restringieron el acceso a 400 personas por día y establecieron horarios de visita de mañana y tarde.

Vistas de la isla de Lobos desde Corralejo, Fuerteventura

Vistas de la isla de Lobos desde Corralejo, Fuerteventura | Shutterstock

Una pequeña recomendación es reservar un viaje con una compañía de ferris o barcas y preguntar por el permiso de acceso. Esto se debe a que, aunque es necesario para entrar en la isla de Lobos, la mayoría de compañías lo incluyen. Un pase rápido desde Corralejo, económico y con unas vistas inigualables. Una vez allí, alquilar una bicicleta es una buena opción, pero también se puede ir perfectamente a pie.

Pasarela en la laguna de la isla de Lobos

Pasarela en la laguna de la isla de Lobos | Shutterstock

El agua turquesa baña este islote

Si se busca un agua pura y cristalina donde bucear, este es el lugar ideal. Con su famosa laguna y su costa de fácil acceso, en estas aguas se pueden descubrir verdaderos tesoros. La formación rocosa volcánica que rodea esta pequeña laguna permite disfrutar de un mar en calma, inundado de peces que acompañarán la visita. La pasarela de esta laguna es muy fotogénica, así que es de obligada visita para capturar el momento y, años después, poder recordar la mágica sensación al recorrer la isla de Lobos.