O Grove

Salud, playas y marisco

O Grove se sitúa en una pequeña península a la entrada de la Ría de Arousa, con lugares tan hermosos como San Vicente del Mar, Piedras Negras y la Playa de la Lanzada.

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Sin grandes monumentos, O Grove es un bello y característico pueblo pesquero; cuenta en sus inmediaciones con una zona excelente para el senderismo, con bellas vistas marinas y el acceso directo a la extraordinaria playa de La Lanzada (una de las mejores de España). Es además un lugar extraordinario para comer marisco y otros frutos del mar a precios razonables. En sus inmediaciones tiene la cosmopolita isla de la Toja, con sus balnearios y su golf. Se trata de un destino con atractivos suficientes para un fin de semana de escapada. Casi completamente rodeados de mar, a quienes deseen hacer excursiones no les queda más remedio que dirigirse hacia el Este; a corta distancia tienen el histórico Cambados, la veraniega San Xenxo y el granítico pueblo de Combarro. Para disfrutar al máximo de la gastronomía local y pernoctar a buen precio, recomendamos nuestra página Dormir y Comer en O Grove.

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En los mapas antiguos, O Grove era una isla. Ha quedado unida a tierra por los vientos del sudoeste, que lentamente han ido arrastrando arena hasta crear el istmo de la playa de A Lanzada. Su nombre puede derivarse de un pueblo celta llamado los Grovii o los Grovios, aunque el primer documento que lo menciona en la historia de O Grove es del 1138, cuando Alfonso VII de León donó al Monasterio de San Martín Binario –la actual catedral de Santiago de Compostela– dos iglesias situadas en sus inmediaciones. Hasta el siglo XIX la población dependería del arzobispado de Compostela. En el siglo XVIII se instalaron en las Rías Baixas numerosos pescadores catalanes con artes de pesca más operativas que las que tradicionalmente empleaban los locales, generándose tensiones entre unos y otros; además, los catalanes desarrollaron la industria de salazón de sus capturas, perjudicando a los pescadores de O Grove. A partir de entonces, y durante el siglo XIX, muchos pobladores debieron emigrar.

Antiguo puerto de O Grove

A finales del siglo XIX un cura dejó a su asno viejo y enfermo libre en la isla de La Toja para que pasara allí sus últimos días; al cabo de poco tiempo volvió a verlo y se lo encontró sano. Al comprobar que esto se debió a sus aguas medicinales se expandió la fama de las mismas, abriéndose su balneario en 1899. Con el comienzo del turismo en la isla de La Toja se generaron numerosos empleos, convirtiéndose en un referente turístico termal a nivel nacional.

El viajero que llega a O Grove se verá sorprendido por el contrastado colorido de sus embarcaciones, que compone una estampa inolvidable. Sus principales atractivos son sus extraordinarias playas, las numerosas sendas y paseos para contemplar el mar y la naturaleza; y las propiedades terapéuticas de su vecina isla de la Toja (mejor dicho, conjunto de islas, aunque la de la Toja es la más importante y la que da nombre a todas), cuya denominación proviene de sus aguas minero-medicinales, con propiedades terapéuticas para la piel y las vías respiratorias que han derivado en sales y jabones y que, con sus excelentes balnearios, han convertido a la isla en una notable estación de aguas termales. A ella se puede acceder desde la península por un puente de principios del siglo XX.

La península de O Grove está dividida en dos zonas o parroquias, la de San Vicente al oeste y la de San Martín al este, frente a la isla de la Toja. Cada una de ellas cuenta con su propio templo cristiano. La Iglesia de San Martín (Capilla de San Caralampio) es del siglo XVI, aunque reaprovecha los muros de una edificación anterior. Tiene planta rectangular, con ábside y dos capillas laterales. Remata en una torre barroca decorada con placas. La fachada tiene portada central de arco de medio punto apoyada en dos pilares de sección cuadrada y un nicho que alberga la imagen de San Martín. De la misma época es la Iglesia de San Vicente, cuya construcción primitiva estaba en la playa de O Barreiro, trasladándose en 1771 a su emplazamiento actual, más próximo a los feligreses y a la casa rectoral. Es una obra barroca de planta rectangular con crucero, ábside cuadrangular y torre.

En la villa abundan también los de asentamientos castrenses y romanos. Ejemplos de ello son la Punta do Castriño, o el Monte de la Siradella, que junto a otros son los principales asentamientos humanos del Paleolítico en la zona, así como el Castro marítimo de Adro Vello, en San Vicente del Mar, principal vestigio del paso de los romanos. Alrededor de estos espacios se han diseñado interesantes rutas de senderismo.

Para los amantes de la naturaleza, O Grove cuenta con varios espacios protegidos, como la Red Natura 2000; el Espacio Natural en régimen de protección general del Complejo Intermareal Umia-O Grove; A Lanzada, Punta Carreirón y la Laguna a Bodeira, en los cuales se puede disfrutar de la naturaleza en todo su esplendor y pureza.

Aparte de monumentos, restos arqueológicos y grandes parajes naturales, O Grove cuenta también con importantes elementos de patrimonio marítimo como el Museo del salazón, donde se puede aprender a interpretar el mar, la pesca y el proceso de salado. Otro atractivo es el Acuario Galicia en Punta Moreiras, una moderna instalación para conocer las distintas especies que alberga el litoral gallego.

Capilla de San Caralampio

Hay muchas playas que ver en O Grove, destacando las de As Pipas, la Mexilloeira y, sobre todo, la de la Lanzada, una de las más grandes y conocidas de Galicia, que recibe su nombre del ave lanzada, cuya estatua se puede ver al lado de la carretera. Dispone de la bandera azul de la Unión Europea por su estado de conservación y servicios, que permiten la práctica de deportes como la vela, el surf o el parapente.

Al final de esta playa se encuentra la Fortaleza de La Lanzada, levantada en el siglo X sobre los restos de un antiguo faro fenicio para defender a la zona de las continuas invasiones vikingas y normandas. Esta fortaleza fue escenario de los enfrentamientos entre el arzobispo Gelmírez y la reina Doña Urraca. En el s. XIII fue destruida por los árabes, volviendo a levantarse con gran robustez, para sucumbir de nuevo ante el ataque de las revueltas irmandiñas en el siglo XV y ser abandonada definitivamente en el siglo XVI. En la actualidad se mantiene en pie sólo parte de una de las torres y la ermita que era la iglesia de la fortaleza. De estilo románico tardío, tiene una nave única y un ábside semicircular, y en su interior alberga la imagen de la Virgen de la Lanzada.

Para los amantes de la buena gastronomía, en torno al 12 de octubre se celebra la fiesta de exaltación del marisco, declarada de interés turístico nacional.

Imprescindibles

Mirador Monte da Sidarella
Playa de la Lanzada

Datos prácticos

Coordenadas

42º 30′ 0” N, 8º 52′ 0” W

Distancias

Pontevedra 34 km, Vigo 70 Km, Madrid 675 km

Aparcamiento

Con facilidad en los alrededores del pueblo

Altitud

0 m

Habitantes

11 096  (2013)

El Carmen y las fiestas de verano (segunda quincena de julio)

Festa do Marisco (tres días en el puente de octubre, desde 1963), Simposium Internacional de Escultura al Aire Libre (primera quincena de octubre)

Mercadillo de artesanías (Illa da Toxa), las colareiras de O Grove (arte tradicional artesanal)

Otros destinos próximos

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