As Ermidas es uno de los pueblos más desconocidos de Galicia, concretamente de la provincia de Orense. Uno de los paisajes gallegos más bonitos: un pueblo ubicado en la ladera de una montaña, donde vivieron anacoretas en la antigua Alta Edad Media. Sin duda, As Ermidas es un pueblo de lo más curioso. Un paisaje enmarcado también por la cercanía del río Bibey. Ubicado en el concello de O bolo, en la comarca de Valdeorras, de esta pequeña localidad de 50 habitantes destaca el espectacular santuario de Nuestra Señora de las Ermitas.

Santuario de Nuestra Señora de las Ermitas
Foto: Shutter

Datado en el siglo XVII, este santuario o monasterio de As Ermidas se alza impresionante a un extremo del pueblo, como si formara parte del mismo cerro. Su fachada es conocida por ser uno de los mejores ejemplos del barroco gallego. Todo el conjunto está catalogado como Bien de Interés Cultural, perdurando en el tiempo sin apenas modificaciones.

Un origen de leyenda

El origen del santuario de Nuestra Señora de las Ermitas está relacionado con una leyenda muy peculiar. Para conocerla hay que remontarse hasta el siglo XII, cuando la leyenda habla sobre un monte cercano a lo que hoy se denomina concello de O Bolo, lugar en el que solía pastorear el ganado. A lo largo, del tiempo, los pastores vieron como los rebaños pasaban por delante de una cueva y cómo algunos animales que estaban enfermos que curaban. Llegó el día en el que uno de los pastores se atrevió a entrar en la cueva y cuál fue su sorpresa cuando descubrió una imagen de la Virgen con el niño Jesús en brazos. Como consecuencia del hallazgo, los pastores entendieron que el ganado se curaba por intervención de la Virgen. Por ello, concluyeron construir una pequeña ermita en la que guardar la imagen. Así se bautizó como Virgen de Las Ermitas.

Santuario de Nuestra Señora de las Ermitas
Foto: m.dolores paderne

Sin embargo, hasta 500 años después el templo no se convirtió en el gran santuario que es hoy. Para esta parte de su historia también existe una leyenda en la que Alonso Mejía de Tovar, obispo de Astorga, estaba en la zona cuando enfermó. Según se cuenta, mientras estaba enfermo soñó con la imagen de la Virgen y el Niño que se escondía en la ermita, recuperando la salud de forma milagrosa. Este fue el motivo por el que se cuenta que decidió construir el santuario, comenzando en 1624 y terminando la obra en 1726, cuando Juan Martínez Pita finalizó la edificación de la fachada.

Una de las mejores obras del barroco gallego

Santuario de Nuestra Señora de las Ermitas
Foto: Ramón Piñeiro

La fachada del santuario de Nuestra Señora de las Ermitas está considerada como una de las mejores obras del barroco en Galicia. Data de entre los años 1713 y 1726 y es obra del maestro en arquitectura Juan Martínez de Pita. La portada del templo está ricamente decorada. En ella se pueden ver distintas imágenes, destacando también sus columnas salomónicas ornamentadas con vid así como otros motivos vegetales.

La fachada del santuario está flanqueada por dos torres que están divididas en cinco tramos, cada uno de ellos diferente. En cuanto al interior, se esconden interesantes retablos como el del altar Mayor, de estimada riqueza, exponiendo esculturas que representan la pasión de Cristo. Como se explica anteriormente, el edificio fue construido en 1624 a petición del obispo de Astorga, cerca del lugar donde la tradición narra que se encontró la figura de la Virgen. Aunque en su origen el templo contaba con una sola nave, con el tiempo se añadió la capilla Mayor y las dos torres, además de otras dos naves en el lado norte y sur. El recinto del santuario de As Ermidas tiene un pavimento decorativo de cantos rodados y presenta un crucero barroco en el centro.

Santuario de Nuestra Señora de las Ermitas
Foto: Jorjum

En el edificio hay que hacer hincapié en los escudos de los obispos de Astorga y las figuras de las Virtudes que aquí se encuentran. En el atrio se eleva un precioso cruceiro obra del portugués Manoel Miranda. Sin embargo, si por algo es conocido también el santuario de Nuestra Señora de las Ermitas es por su espléndido Vía Crucis formado por 14 capillas y 62 figuras talladas que datan del XVIII.

Al lado del templo está ubicada la casa de la Administración, usada antiguamente como albergue de peregrinos. De la misma forma, la situación del santuario, en medio de la montaña, es ya una razón poderosa para visitar a la Virgen de As Ermidas. Todo ello hace que las vistas sobre el valle sean soberbias, como si el santuario y las casas formaran parte de la misma naturaleza.

Lugar de peregrinación

Uno de los momentos en los que este lugar de peregrinación adquiere más relevancia es durante la Semana Santa, con el Vía Crucis y la procesión del Viernes Santo, o el ocho de septiembre, día mayor. No obstante, a lo largo del año son muchos los que acuden a la Virgen para pedir ayuda o dar las gracias por una sanación.


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