El vecino más peculiar de Don Benito

Don Benito cuenta con uno de los vecinos más peculiares de toda España. Se trata de una calabaza de grandes dimensiones que ocupa 2,5 metros de alto y 40.000 kgs en este enclave de la provincia de Badajoz. El original habitante tiene su casa en la zona ajardinada que escolta a la Avenida de Madrid, una de las arterias a las afueras de la localidad. Fabricada con granito, es la representación de la que presumen orgullosos todos los dombenitenses.

Su historia, a la vez que lo es ella por sí misma, es también muy curiosa. Este monumento a la calabaza, que ya es conocido por todos como ‘La calabaza de Don Benito’, se inaugura en el año 2006. Lo hace con motivo de la celebración de los 150 años que el municipio extremeño cumplía bajo la denominación de ciudad. El título lo obtienen por concesión de la Reina Isabel II en el siglo XIX.

Monumento a la calabaza en Don Benito, Badajoz

Monumento a la calabaza en Don Benito, Badajoz. | España Fascinante

La localidad pacense, que ya presenta un nombre llamativo y que no deja indiferente a nadie, también lo hace con su gentilicio. Cuenta con dos: el primero de ellos es el ya mencionado como dombenitense, el segundo es el que hace alusión a esta original historia de la calabaza. Y es que los habitantes de este famoso municipio extremeño son popularmente conocidos como ‘calabazones’ y así presumen siempre de ello.

Extremadura destaca por ser una de las zonas agrarias más importantes de España. En concreto, las vegas altas del Guadiana donde se asienta Don Benito, aportan un gran valor a esta práctica. Es considerada como Ciudad Capital del Regadío de Extremadura, es por ello que hay una gran tradición de sembrar calabazas. El fruto convive  junto a otras grandes plantaciones como las de tomates, arroz y maíz. Es por esta tradición que se les denomina calabazones, un nombre que todos llevan con orgullo y que se plasma y homenajea para siempre en este monumento.