Montánchez

Prisión de Estado y capital del jamón de Extremadura.

La Tierra de Montánchez constituye el centro de Extremadura y produce uno de los más exquisitos jamones curados del mundo. Su castillo fue prisión de un gobernante famoso, cuyo recuerdo se conmemora en el pueblo.

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A éste destino se suele ir principalmente en busca de su excelente jamón y elaborados cárnicos con DO que pueden adquirirse a buen precio en sus comercios y fabricantes locales. El paseo por la localidad, visitando las ruinas del castillo y demás lugares que detallamos en el apartado Qué ver en Montánchez puede llevarnos media jornada. Para el día siguiente se puede ir hacia el norte para practicar alguna modalidad de turismo activo en el Parque de Llanos de Cáceres y Sierra de Fuentes. En nuestra página Dormir y Comer en Montanchez se encuentra toda la información para disfrutar al máximo de la gastronomía local, así como una lista de establecimientos de los alrededores.

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Desde la Edad del Bronce la primitiva población de esta zona tan fértil erigió unos túmulos megalíticos. En una hornacina de uno de ellos, situado cerca de Montancil, se pueden apreciar signos íbero-tartésicos que dan idea de su población continuada, en la que ha recibido una sucesión de nombres: Mons AncesCastrum CulebriCalabriaMuntajeshMonrages y Montanches, al que al final se le cambió la s por una z.
Del tiempo de los romanos se han encontrado varias lápidas funerarias y aras votivas. Además, se especula con que los cimientos del castillo puedan ser una construcción romana de tiempos del Emperador Caracalla, no habiéndose encontrado vestigios relevantes de la prolongada ocupación musulmana que comenzó hacia el 714.

Existe un documento del 1095 que lo incluye en el reino taifa de Badajoz y los almohades reforzaron la primitiva fortificación de origen romano. El nombre de Extremadura quiere decir en castellano “frontera”, y eso fue especialmente esta zona, pues Montánchez fue tomada por el caballero portugués Gerardo Sem pavor en 1165; cuatro años después el portugués se lo cederá al caballero Fernán Ruíz de Castro “el castellano” a cambio de recobrar su libertad. La familia de “El castellano” lo mantendría durante unos treinta años, hasta que lo recuperan los almohades, que reforzaron la primitiva fortaleza.

En 1230 el rey Alfonso IX de León, apoyado por los caballeros de Santiago, conquista el territorio; cuatro años después el rey Fernando III confirmó la entrega de la villa a la Orden de Santiago, encargada de repoblar y defender la plaza. Su gran maestre incentivó su colonización redactando un “privilegio de población” dos años después, por el que cede dos tercios de las tierras del concejo a sus habitantes, quedando el tercio restante en manos de los Caballeros. La estrategia tuvo éxito, pues se atrajo a una importante cantidad de colonizadores que acompañarían a los caballeros en las operaciones de conquista de cuatro castillos musulmanes: Alanje, Hornachos, Reina y Montemolín.

Plaza Mayor de Montánchez en una antigua fotografía

En 1429 Enrique de Trastámara (el tercero de los “Infantes de Aragón”, hijos del rey Fernando y de la condesa de Alburquerque) era el Gran Maestre de la Orden de Santiago; eso le permitió lanzar desde el castillo de Montánchez una campaña conjunta con sus hermanos -los reyes de Aragón y de Navarra- para tratar conseguir la Corona de Castilla. Esto motivó que el castillo de Montánchez fuera asediado (sin éxito) por Don Álvaro de Luna, Valido del rey Juan II de Castilla; este último conseguiría en un segundo intento lo que no logró Don Álvaro.

En 1464 los caballeros de Santiago que ocupaban el castillo se pusieron del bando de Juana, La Beltraneja, en contra de Isabel de Castilla; esto motivó que las tropas de los Reyes Católicos atacaran la fortaleza, asediándola, la cual no caería en sus manos hasta 1477.

A lo largo del siglo XVI esta y otras plazas fuertes de la Orden fueron transformadas en palacios y su administración encomendada a cargos de la misma; también sirvieron de destierro y prisión de autoridades. En 1619 estuvo preso en el castillo don Rodrigo Calderón, primer marqués de Siete Iglesias, secretario de confianza del Duque de Lerma y valido de Felipe III. Don Rodrigo fue acusado de varios asesinatos, incluido el envenenamiento de la reina Margarita de Austria, por lo que  allí permaneció mientras se decidía si se le amnistiaba o se le ejecutaba. La muerte de Felipe III y la subida al poder del Conde-Duque de Olivares motivó que fuera desplazado desde Montánchez a Madrid donde fue públicamente degollado en la Plaza Mayor a cuyo patíbulo ascendió con gran dignidad (de ahí la frase “más orgullo que don Rodrigo en la horca”). Los vecinos de Montánchez recuerdan aquel episodio en unos Encuentros, en los que se recitan historias y leyendas.
En 1653 los portugueses destruirían el castillo, dejándolo inhabitable.

Para visitar Montánchez conviene comenzar por el Castillo de Montánchez (construido por los almohades en el siglo XII) que se alza en un cerro con sus muros de mampostería, su Torre del Homenaje y los aljibes; posteriormente sería adaptado por sus sucesivos propietarios cristianos. En la ladera sur de la fortaleza se encuentra la Ermita de Santo Domingo (s. XVIII), donde se venera la imagen del dominico en un retablo del mismo período.

El epicentro de la vida de Montánchez es su Plaza Mayor en la que se halla la Casa Grande (s. XIX) con vistosos motivos cerámicos en su fachada. Mucho más recoleta es la Plaza del Altozano con una hermosa fuente (1885).

San Damián, San Cosme, San Sebastián y San Blas tienen en Montánchez una curiosa Ermita de los Mártires cuyo origen se remonta a los siglos XIV-XV, siendo reformada en el XVIII. Destaca por sus cuatro arcos rebajados abiertos en el portal de acceso. Posee también un pequeño retablo barroco del siglo XVIII.

Arquitectura local

La Iglesia Parroquial de San Mateo (s. XVII) posee un retablo con imagen del Niño Jesús; mereciendo nuestra atención su órgano. El Campanario está separado del templo, organizado éste último en cuatro cuerpos y coronado por pináculos. Desde allí se divisa una extraordinaria panorámica de la zona.

Es recomendable pasear las callejas del antiguo barrio musulmán del Canchalejo, de estrechas calles. Son frecuentes las viviendas blasonadas con los escudos de armas de los Caballeros de la Orden de Santiago que las ocuparon al conquistar la localidad a los moros.

También en el centro del pueblo se halla la Ermita de San Antonio (s. XVII), donde existen varios retablos barrocos, además de una imagen del Arcángel San Miguel. Otro altar del mismo estilo se guarda en el antiguo humilladero construido en el siglo XVI y actualmente conocido como Ermita de los Remedios.

Por último, es reseñable que Montánchez posee una singular Plaza de Toros edificada, en 1967, con forma rectangular, en lugar de la característica circular en la que se celebran varias capeas anualmente.

Imprescindibles

Iglesia Parroquial de San Mateo
Castillo de Montánchez

Datos prácticos

Coordenadas

39º 13’30” N, 6º 9’ 9” W

Distancias

Cáceres 45 km, Mérida 47 km, Madrid 297 km

Aparcamiento

Recomendable en las entradas del pueblo

Altitud

705 m

Habitantes

1905 (2013)

San Blas (3 de febrero), Carnaval, San Cristóbal (fin de semana más próximo al 11 de julio), Fiestas Patronales de la Virgen del Castillo (septiembre)

Romería del Salor (segundo domingo de mayo), Jornadas Gastronómicas del Cerdo Ibérico (diciembre)

Otros destinos próximos

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