Mérida, la Vía de la Plata, el puente de Alcántara o el arco de Cáparra suelen centrar la atención del patrimonio romano extremeño. Sin embargo, esta zona fronteriza por excelencia posee una miríada de muy interesantes monumentos de Roma. Un ejemplo muy notable es la antigua ciudad de Regina Turdulorum y su excepcional teatro romano. La estrella del yacimiento presenta un excelente estado de conservación, pese a lo que siempre queda eclipsado por su homólogo emeritense. Pero esta antigua localidad no solo luce este edificio de entretenimiento, sino que guarda un completo conjunto de cloacas y un notable foro.

Cávea del teatro de Regina Turdulorum

Cávea del teatro de Regina Turdulorum. | Shutterstock

El esplendor de Regina Turdulorum durante el siglo I

Hasta que se consolidó su mayor auge bajo el dominio de la estirpe de emperadores Flavia, que dominó el imperio en el último tercio del I d.C., Regina Turdulorum evolucionó mucho. La población vivió diversas etapas en las que sus habitantes se desplazaron por los alrededores. De este modo, el asiento ancestral perteneció a los túrdulos, un pueblo prerromano que la tradición asocia a los esquivos Tartessos. De ahí vendría el nombre de la ciudad romana, cuya traducción es «reina de los túrdulos». Se sitúa en el municipio de Casas de Reina.



En el contexto de las guerras entre Roma y los lusitanos del II a.C. se erigió un gran campamento republicano al norte del semillano donde se asentaría Regina Turdulorum. Hoy está a pocos kilómetros de Llerena. Absolutamente desconocido por el gran público, presenta dos perímetros amurallados con un enorme grado de conservación, así como estructuras circulares de refuerzo a modo de fortines.

Alcazaba de Reina

Alcazaba de Reina. | Shutterstock

Tras las luchas los lugareños habitaron un monte, el cerro de las nieves, que acogería en la Edad Media una alcazaba musulmana. Se sitúa sobre la localidad de Reina y cuenta con un bonito mirador celeste. La reutilización de este alto por árabes y cristianos tapó en parte la presencia romana inicial. Pasado el tiempo, el pueblo miró hacia abajo. Así, una ambiciosa población surgió junto a la calzada que unía Mérida y Écija, pasando por Córdoba, Itálica y Sevilla. Era clave al estar entre los valles del Guadalquivir y el Guadiana.

Restos de Regina Turdulorum

Restos de Regina Turdulorum. | Shutterstock

Con vías fluviales en los laterales, la disposición fue más bien a lo largo de la carretera romana. En todo caso, se siguió la planta común basada en dos calles principales perpendiculares. La planificación previa del lugar hacía indicar que las intenciones es que creciera notablemente y se consolidara como un centro de referencia de la provincia Bética, que comprendía parte de Extremadura y Andalucía principalmente. Aunque las primeras investigaciones apuntaron a que su desarrollo se cortó, nuevas excavaciones señalan que estas previsiones se cumplieron.

En principio fue un Oppidum, ente menor al de ciudad. Bajo el reinado de la dinastía creada por Vespasiano, la Flavia, alcanzó el estatus de municipio. El edicto de latinidad promulgado por el mencionado emperador permitió adquirir la ciudadanía romana a los habitantes de Hispania. Gracias a ello, terminaría por integrarse plenamente en el imperio, junto al resto de lugares romanos de la península como Lugo, Zaragoza o Astorga. Sin embargo, la gloria dio paso a la desdicha en cuestión de siglos. En el IV decayó de forma decisiva y en el VII apareció por última vez en las crónicas.

Ruinas de la ciudad de Regina Turdulorum

Ruinas de la ciudad de Regina Turdulorum. | Shutterstock

Uno de los mejores teatros romanos de España

El teatro romano que hoy se ve en Regina Turdulorum se destapó gracias a décadas de trabajos arqueológicos durante el final del siglo XX. Su forma final responde posiblemente a reformas de la época Flavia. Pese a que el frente escénico y parte de la cávea o graderío están relativamente enteros, no se sabe cómo era exactamente.

La principal duda es respecto a si se trataba de un edificio de una o dos alturas. Aunque actualmente solo se ven restos de la baja, los muros perimetrales hacen que ambas teorías sean plausibles. Esto afectaría a la cávea, que sería el doble de grande de haber un segmento doble, así como al frente escénico y a los edificios laterales de este, llamadas basilicae. Una incógnita que quizá nuevos estudios diriman.

Teatro de Regina Turdulorum

Teatro de Regina Turdulorum. | Shutterstock

Sea como fuere, parte de las gradas y la orchestra, el espacio frente a la escena, están rehabilitadas, pudiéndose ver claramente las zonas intervenidas. Del mismo modo, el frente escénico, la estructura con columnas y entradas que sirve como fondo. Tras ella había un espacio generalmente ajardinado que posiblemente guardara similitudes con el que puede verse en Mérida. En todo caso, su salud permite compararlo a otras estructuras similares más famosas como la de Segóbriva, Mérida o Sagunto.

Columna del teatro de Regina Turdulorum

Columna del teatro de Regina Turdulorum. | Shutterstock

Esta relativa buena salud del teatro romano de Regina permite que ya no sea solo un «frontón» en el acervo popular. Así, sigue sirviendo como lugar donde se desarrollan obras teatrales. Como subsede del Festival de Teatro Clásico de Mérida y a través de actos nocturnos permite conocer las formas del teatro griego y romano de forma directa. Al tiempo, sirve como complemento estival a los municipios de Llerena, Reina y Casas de Reina.

Teatro de Regina Turdulorum desde las tablas. | Shutterstock

Las cloacas y el foro de Regina Turdulorum

Otros dos elementos resultan especialmente llamativos en esta antigua ciudad romana. Por un lado, se sitúan sus cloacas. Estos complejos fueron básicos para la sociedad y urbanística romana. Una obra salubre que se planificaba desde la misma concepción de la urbe. En este caso se trata de un segmento excavado de unos 120 metros en torno a una de las calles principales, el decumanus. A ella vertían los desperdicios el resto del entramado e iba a parar a los arroyos de San Blas por un lado y San Pedro por otro. En toda su longitud se aprecian los pozos de inspección que la complementaban.

Ruinas de la ciudad de Regina Turdulorum

Parte del centro de Regina Turdulorum. | Shutterstock

Este hito tan bien conservado tiene un añadido con el foro. Zona principal de excavaciones, era el centro de la ciudad. Se han hallado restos de diversos templos. Así, en la zona más alta y al sur estaría un lugar de culto de indeterminada dedicación. A continuación una gran plaza tenía en su centro una terna de templos llamada «la triada». Juno era una de las diosas adoradas allí. De ella se ha encontrado una estatua muy bien conservada llamada la «dama de Regina«. El torso y la que se cree parte inferior, usada para grabar un escudo heráldico en épocas posteriores, permanecen separadas.

Ruinas de la ciudad de Regina Turdulorum

Calle principal de Regina Turdulorum. | Wikimedia

Otro templo sigue en dirección noreste, se cree que dedicado a la adoración del emperador. Como en el resto de casos, apenas sobreviven restos ruinosos. Lo mismo ocurre con el Macellum, un centro comercial que se situaba al otro lado de la calle a la que daba el lugar sacro imperial.  Mientras tanto, colindando con el foro religioso descrito al sur, se hallaría el civil, todavía por investigar. Además existen restos de murallas y del acueducto que llevaba el agua del cerro de las Nieves al entramado urbano.

Ruinas de la ciudad de Regina Turdulorum

Ruinas de la ciudad de Regina Turdulorum. | Wikimedia

En Casas de Reina existe un centro de interpretación que permite conocer más datos del yacimiento. Es recomendable visitarlo antes de adentrarse en las ruinas. Al tiempo, la Campiña Sur da acceso tanto a Córdoba como a Huelva si uno va al oeste. Gracias a ello es posible disfrutar tanto de Badajoz como de la Sierra de Hornachuelos o Aracena. Asimismo, es fácil acceder tanto desde la A-5 como la A-4.