Llerena

La pequeña Atenas de Extremadura.

La importancia de la ciudad se refleja en el trazado de sus calles y la configuración de sus edificios. Desde éste conjunto histórico-artístico la Orden de Santiago administró durante siglos un centenar de iglesias de Extremadura a Galicia; en ella se celebraron Cortes Generales y actuó de uno de los más importantes tribunales de la Inquisición. Es la base para las visitas a la Mina La Jayona.

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La visita a la imponente Iglesia de Nuestra Señora de la Granada y el recorrido por los monumentos que hay que ver en Llerena se puede hacer en medio día. Entre las excursiones posibles, recomendamos subir hacia el norte para pasar el día en la interesante Zafra y en la fortaleza de Feria. Una excursión imprescindible es dirigirse al sur por la EX-200 para visitar el Monumento natural de la Mina La Jayona. Finalmente, una tercera alternativa es viajar en dirección Este por la N-432 para visitar la Granja de Torrehermosa y Azuaga. Para conocer la gastronomía de Llerena y poder reservar, sugerimos la página Comer y Dormir en Llerena.

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La primera noticia de la historia de Llerena se corresponde con la época islámica, cuando se la denomina Ellerina. En torno al año 1242, el famoso caballero portugués Pelayo Pérez Correa fue nombrado Gran Maestre de la Orden de Santiago, recibiendo el encargo del rey Fernando III de atacar la fortaleza de Llerena; al año siguiente, en pleno fragor de la batalla, se produjo la aparición de la Virgen con una granada en la mano (como símbolo de unidad). Desde entonces, la Virgen de la Granada es la patrona del pueblo.

En el año 1297, el Gran Maestre de Santiago Juan Osores le otorga un fuero a Llerena. Durante los siglos XIV y XV desde allí los dirigentes de la Orden gobernaban más de treinta pueblos sujetos al priorato de Extremadura. Los grandes cargos de esta institución residieron allí hasta su adscripción a la Corona en el año 1493. La importancia de Llerena se puso de manifiesto en 1343, cuando el rey Alfonso XI convocó allí las Cortes Generales de Castilla. En el año 1383, se celebró también el capítulo general de la Orden de Santiago, con la asistencia de todos sus comendadores, y en 1490 acogió la fase final del último capítulo que celebraron los caballeros de la Orden antes de dejar de ser independiente del rey.

A finales del siglo XIV, el Gran Maestre Suárez de Figueroa concedió el privilegio de celebrar una feria franca el día de San Mateo (21 de septiembre) reunión que todavía sigue celebrándose.

Un vecino de Llerena ante las murallas en una postal antigua

En el siglo XV contaba con una importantísima aljama, compuesta por unas 600 familias. Ta importante que aconsejó la instauración en 1478 del tercer tribunal permanente de la Inquisición, con jurisdicción sobre 550 localidades del oeste peninsular. En 1492, como consecuencia de la firma del decreto de los Reyes Católicos, una cuarta parte de las familias se convirtieron para no abandonar su pueblo.

Entre 1617 y 1629 trabajó en Llerena el pintor Francisco de Zurbarán, que se casó allí dos veces y tuvo cuatro hijos. Elaboró una extraordinaria crucifixión para la iglesia de la Virgen de la Granada. Debido a los servicios prestados a la Corona durante la Guerra de Portugal (1640-1668), en 1641 Llerena recibió el título de ciudad.

En 1810, y en el contexto de la Guerra de la Independencia (1808-1814), se produjo en sus inmediaciones la batalla de Cantalgallo, que propició que los franceses saquearan la ciudad y provocaran grandes destrozos. Entre otras importantes obras artísticas, expoliaron pinturas de Zurbarán del retablo de la iglesia de Nuestra Señora de la Granada.

En 1874, durante el último año de la Primera República, el clérigo santiaguista Francisco Maesso de la Fuente provocó el llamado “Cisma de Llerena”, y un considerable enfrentamiento social, al no aceptar la autoridad del obispo de Badajoz.

Uno de los mayores centros de interés de esta localidad es la Iglesia Mayor de Nuestra Señora de la Granada, un edificio levantado entre los siglos XIV y XVIII, recogiendo desde el Gótico mudéjar hasta el Barroco. De la primitiva iglesia mayor de estilo gótico mudéjar tan sólo se conservan los dos primeros cuerpos de la torre, la capilla de los Zapata o de San Juan Bautista y la capilla del Prior. El aspecto actual es de “planta de salón”: espacio uniforme, poco compartimentado, con tres naves de altura muy similar separada por columnas. En el interior de la iglesia es interesante destacar uno de los espacios más antiguos: la capilla de los Zapata, de estilo gótico-renacentista, de planta poligonal, dotada de sacristía propia y coro; como curiosidad, éste último lo compró el licenciado Luis Zapata en una subasta de bienes expropiados por la Inquisición a algún desgraciado que cayó en sus manos. Todo el recinto está cubierto con una bóveda estrellada. También es muy destacable la capilla de San Juan Bautista, que cuenta con campanario propio a modo de espadaña de tres cuerpos que disminuyen en altura; o la capilla del Prior, una edificación renacentista de planta rectangular, con arcos de medio punto sobre pilares sobrios y pilastras de estilo toscano. En la cabecera de Nuestra Señora de la Granda se encuentra el Camarín de La Virgen, un habitáculo muy común en las iglesias de advocación mariana de Andalucía y Extremadura. Toda la construcción es de estilo Rococó (finales del siglo XVIII), y con su planta octogonal sobresaliente parece casi independiente del resto del templo. La decoración de esta capilla está repleta de inusuales motivos vegetales, epigráficos, zoomórficos y antropomórficos, todos realizados en yeso.

La Plaza de España es un espacio sobrio en el que destacan los elegantes soportales, como los del portal de Morales y el portal de La Casineta. En alguna de las casas que están en esta zona vivió el pintor Francisco de Zurbarán y su esposa; cerca está la fuente que diseñó el pintor en 1617. El visitante puede acercarse a la parroquia Santiago Apóstol (en la calle de Zapatería), un edificio de estilo hispano-flamenco de gran valor artístico, o caminar por la calle Corredera hasta el convento de Santa Clara, de arquitectura clasicista.

La Parroquia de Santiago Apóstol fue fundada por el último Gran Maestre de la Orden de Santiago, Don Alonso de Cárdenas, en torno al año 1475; el templo consta de una sola nave, con el coro a los pies y cabecera muy desarrollada, y una cubierta muy singular. En el exterior presenta estribos, que en la parte de la cabecera se decoran con pináculos y gárgolas, y el blasón de los fundadores junto con una lápida conmemorativa de la fundación del templo, inscrita con caracteres góticos.

De los ocho conventos que existieron en Llerena, el único que aún conserva íntegramente tanto su estructura como su función es el Convento de Santa Clara. Fundado en el siglo XVI por el comendador de la Orden de Santiago, es de una sola nave dividida en cuatro tramos, con el coro a los pies y ábside semicircular, llamada “planta de cajón”. En su interior se puede admirar una talla de San Jerónimo, obra de Martínez Montañés. Junto al coro se sitúa el claustro, de dos pisos con corredores de arcos de medio punto enmarcados por alfiz y columnas. En las bóvedas hay una magnifica serie de pinturas del siglo XVI sobre la vida de la Virgen y la historia de la orden franciscana.

Que ver en Llerena
Iglesia Mayor de Nuestra Señora de la Granada

Junto al convento de Santa Clara hay mucho que ver en Llerena, se sitúa la Iglesia del desaparecido Convento de la Concepción. Éste edificio barroco (siglo XVII) tiene una portada plateresca y un púlpito de cantería policromado. También se conserva aún en pie la Iglesia del Colegio Jesuita, fundado en 1631, es de estilo barroco, planta de cruz latina, un crucero muy desarrollado y capillas entre los contrafuertes. La cubierta está constituida por bóvedas de cañón en la nave principal, y bóvedas de aristas en las capillas laterales. De las tres portadas de acceso a la iglesia, dos son de estilo barroco clasicista y están decoradas con los escudos de España y la Orden Mercedaria (que se quedó con el edificio al expulsarse a los jesuitas); la tercera es de estilo gótico renacentista.

El estilo barroco es muy abundante entre los edificios del casco antiguo; se manifiesta con balconadas, rejas y patios de sabor mudéjar, que contrastan con el encalado blanco ácido de sus muros. Desde iglesias y conventos, hasta hospitales como el de San Juan de Dios o el de Santa Catalina, muestran al visitante el esplendor de la ciudad durante los siglos XVII y XVIII. Son importantes los palacios existentes en la ciudad: el Palacio Maestral (entre 1511 y 1575 fue sede de la Inquisición), el Palacio Episcopal, el Palacio Consistorial y el Palacio de los Zapata. Fueron levantados en su mayoría durante el siglo XVI, por lo que su aspecto exterior refleja elementos mudéjares e hispano-flamencos. También hay numerosas casas señoriales, en su mayoría barrocas, en ladrillo y el yeso, combinado con elementos decorativos como el alfiz o el arco de herradura.

No se olviden visitar el Parque Natural de La Albuera para pasear o para hacer senderismo; en su interior tiene un lago, una flora específica y una fauna representada en su mayoría por aves esteparias y acuáticas. A 9 km de la ciudad está la finca municipal de la Morolla, un paraje repleto de encinas, alcornoques, jaras, adelfas, donde se pueden encontrar ciervos, jabalíes, conejos, perdices y rapaces como el milano. Igualmente, pueden acercarse a los últimos montes de Sierra Morena, donde es posible contemplar el bosque mediterráneo y estepas cerealistas desde uno de los puntos más elevados de la provincia de Badajoz.

Uno de los mayores atractivos de esta visita es el ir a ver el cercano Monumento Natural de la Mina La Jayona, bajando por la carretera Ex-200 hasta Fuente del Arco.

Datos prácticos

Coordenadas

38° 14′ 15” N, 6° 0′ 54” W

Distancias

Badajoz 116 km, Madrid 440 km

Aparcamiento

Sin problemas en toda la localidad

Altitud

640 m

Habitantes

5976 (2013)

San Anton (18 de febrero), Semana Santa, Virgen de la Granada (15 de agosto)

Romería de Ntra. Sra. de La Candelaria (febrero), romería de San Isidro (15 de mayo), Carnaval (febrero), Llerena Monumento Gastronómico (último fin de semana de junio), Feria de San Miguel (de miércoles a domingo ocupando el último fin de semana de septiembre), Festival cinematográfico “El Pecado” (agosto), Feria del embutido y matanza didáctica (marzo), la Gira en La Morolla (fin de semana de Semana Santa)

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