Granja de Torrehermosa

Esplendor decimonónico en la Baja Extremadura.

Ubicada en la comarca de la Campiña Sur, que linda con la provincia de Córdoba, nos sorprende por la bella torre mudéjar que le da nombre y por un casco urbano repleto de palacetes.

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Merece la pena dedicar un par de horas a recorrer los edificios que hemos destacado en nuestro apartado “Qué ver en Granja de Torrehermosa”. La excursión puede continuar con un paseo por la vecina Azuaga para después tomar la carretera de Fuente del Arco y visitar el Monumento natural de la Mina La Jayona. Las siguiente etapas de la ruta serían Llerena y Zafra. Para conocer los platos típicos y encontrar un lugar en el que reservar habitación, ofrecemos nuestra página Dormir y Comer en Granja de Torrehermosa.

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Aunque los yacimientos de la Cerca de las Buizas, el Coto o las Monjas corroboren la existencia de un asentamiento ya en el Neolítico, hay una tesis que atribuya el origen de la localidad a una colonia griega que pudo adaptarse a la conquista romana. Esta se sostenía con la horticultura de una importante granja, de donde puede derivar el nombre de la aldea.

Los vestigios encontrados en el cerro de la Socorra indican que fue centro de un lavadero de mineral durante la época romana. También los visigodos ocuparon el lugar, aunque de su paso por la villa sólo se conservan dos columnas situadas en la torre de la Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción; en éste edificio también se puede deducir que fue una alquería árabe.

Su reconquista es un hecho de dudosa fecha y autoría: mientras que para algunos fue tomada por Fernando II de León, otros señalan a Fernando III el Santo como artífice de su conquista. La historia de Granja de Torrehermosa sitúa su fundación en algún momento del siglo XV, cuando ciertos caballeros de Azuaga se establecen sobre una quinta o granja de recreo, dando lugar la segunda versión sobre su nombre.

Lo que sí se sabe con certeza es que perteneció a la provincia de León de la Orden de Santiago, que tenía establecida en Llerena (hipervínculo) la sede de su gobierno y en Azuaga la de su jurisdicción. Dicha dependencia se mantuvo hasta el 3 de febrero de 1565, fecha en la que Felipe II le otorgó el título de Villa y un término municipal propio. Para distinguirla de las otras dieciocho Granjas que existían ya en esa época en España, el mismo rey le dio el apellido de Torrehermosa, tomando como referencia el bello campanario de su Iglesia.

Vecinos de Granja de Torrehermosa en una antigua fotografía

El siglo XIX fue para Granja de Torrehermosa uno de los peores periodos de su historia: la Guerra de la Independencia y las luchas entre liberales y absolutistas propiciaron un clima de agitación entre la población granjeña, que no paró hasta principios del siglo siguiente. La explotación de las minas de Santa Bárbara, La Juanita y El Encinar impulsó el crecimiento económico y demográfico de la localidad, experimentando un desarrollo sin parangón que alcanzó su culmen en la década de 1890, llegando a contar con 5000 habitantes.

Una economía basada en la explotación minera y el cultivo de las tierras de grandes terratenientes generó un malestar obrero durante la Segunda República. A pesar de su reducido tamaño, fue un disputadísimo objetivo militar durante toda la guerra civil, siendo escenario de combates durante prácticamente toda la contienda; las tropas nacionales, que perseguían alejar al enemigo de la vía férrea Sevilla-Mérida y terminar con las milicias republicanas concentradas en Azuaga. Finalmente la conquistaron en septiembre de 1936; pero en enero de 1939 fue objeto de la última ofensiva en la que los republicanos ganaron territorio, aunque pocos días después volvería a caer en manos nacionales.

La Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción es el principal monumento que ver en Granja de Torrehermosa. Levantada entre el siglo XV y el XVI, sufrió alteraciones importantes en el siglo XVIII, cuando se abrieron capillas en el muro del Evangelio. Fue construida en ladrillo y mampostería y consta de una sola nave con cabecera poligonal. Lo más llamativo es su esbelto y famoso campanario, de estilo gótico-mudéjar, que permite su contemplación desde la lejanía y que justifica el apelativo de la localidad. Declarada Monumento Nacional ya en 1932, está considerada como una de las mejores fachadas mudéjar de Extremadura. De los tres cuerpos exteriores que presenta la torre, es el inferior el más decorado, destacando la portada abocinada y el trazado de nervios murales que forman una especie de arquería. Los dos cuerpos superiores, que albergan las campanas, quedan separados por cornisas ornamentadas con ladrillos. Dos templetes de elevada estructura flanquean dicha torre.

Entre las numerosas piezas de arte que guarda en su interior, destacan la pila bautismal, adornada con cruces santiaguistas y conchas, un cáliz de la segunda mitad del siglo XVI y la cruz profesional de plata (siglo XIX).

De estilo mudéjar es también la fachada de la Biblioteca Municipal, ubicada en la misma plaza donde se levanta la Iglesia. Muy próxima a ésta, la Casa Consistorial, palacete decimonónico de clara influencia cordobesa construido en torno a un gran patio embellecido con extensos paneles de azulejos.

Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción

Fruto de la importancia que tuvo la villa a finales del siglo XIX son las numerosas casas-palacios que podemos encontrar por todo el centro urbano, concentrándose en su mayoría en las calles del Carmen, Ramón y Cajal y Canalejas. Las hay barrocas y renacentistas, empleando materiales como el mármol, el hierro y el vidrio. Sobresale de entre estos edificios el Casino con elementos mudéjares, clásicos, platerescos y barrocos en su fachada, en la que hay blasones y magníficas rejerías. En el interior tiene artesonados de madera y zócalos de azulejos.

La Ermita de la Magdalena, obra del siglo XVI con portada de arco apuntado, es otro edificio interesante. Más monumental es la Ermita del Cristo del Humilladero, construida en 1960. La estética actual, con frontones triangulares, pilastras adosadas y espadaña de doble campanario reproduce las formas barrocas presentes en otros lugares de la comarca. Es de admirar la imagen del Cristo del Humilladero, obra del escultor Castillo Lastrucci y muy venerada por los granjeños.

Es de obligada visita el Museo Municipal José Antonio Mateo Florez, dedicado a la obra del creador de la técnica grapel, arte consistente en el grabado en película. En él se exponen 42 de las 350 obras del artista, considerado el único en realizar dicha técnica.

Además, Granja de Torrehermosa posee bellas representaciones de la escultura contemporánea en bronce, como el busto del doctor Gahete Pérez, obra de Mariano Benlliure que se guarda en la Casa Consistorial, el Cristo yacente del artista Gabino Amaya, el Monumento al campo, de Diego Garrido, y el Monumento a la Medicina Rural, grupo escultórico de Luis Gómez.

Datos prácticos

Coordenadas

38° 30′ 46.28″ N, 6° 33′ 49.58″ W

Distancias

Badajoz 158 km, Cáceres 205 km, Córdoba 116 km, Madrid 402 km

Altitud

593 m

Habitantes

2240 (2013)

San Sebastián (20 de enero), Semana Santa, San Isidro (15 de mayo), Cruz de Mayo (principios de mayo, Corpus Christi, Verbena de la Magdalena (22 de julio), Feria y Fiestas Mayores (segunda semana de agosto), Fiestas del Cristo (14 de septiembre)

Día de Extremadura (en torno al 8 de septiembre)

Labores en bordado y bolillos, así como trabajos en madera

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