Qué ver en Alpuente

Fue capital de un reino taifa y bastión carlista

En la comarca del Alto Turia, bajo la imponente peña de Alpuente, se encuentra un conjunto histórico-artístico que albergó un reino taifa. Fue uno de los últimos focos de resistencia de los soldados del “Tigre del Maestrazgo”. Entre sus atractivos se encuentra un importante centro de interpretación de fósiles de dinosaurios. Lugar solitario ideal para descansar y pasear lejos de todo. ¿Te animas a descubrir todo lo que ver en Alpuente?

Planifica tu escapada a Alpuente

Ubicado en la comarca de la Serranía, Alpuente es un precioso municipio que conserva gran parte de su pasado medieval. Entre los monumentos que ver en Alpuente destacan varios. Por ejemplo, el acueducto medieval de Los Arcos, la torre de la Aljama, las ruinas del Castillo de Alpuente y Iglesia Arciprestal de Nuestra Señora de la Piedad entre otros interesantes monumentos.

La visita a lo que ver en Alpuente puede ocupar una mañana, el resto debe dedicarse a pasear y descansar. Se trata de un lugar muy apartado. Quien desee hacer turismo puede viajar por estrechas carreteras hasta la vinícola Utiel o incluso dirigirse hacia el norte hasta el curioso municipio de Ademuz.

Las escasas opciones de alojamiento y restaurantes de la zona las hemos reunido en nuestra página Dormir y Comer en Alpuente.

¿Quieres conocer este sitio?

Hay vestigios de poblamiento íbero y romano que ver en Alpuente. En el siglo VIII, tras la invasión musulmana, los emires Omeya de Córdoba encargan al linaje bereber de los Banu Qasi gobernar la cora (provincia) de Santaver, que abarcaba las actuales provincias de Guadalajara, Cuenca y Teruel.

Otras ramas de esa estirpe también gobernaban gran parte del valle del Ebro. Para controlar el camino que comunica Teruel con el Mediterráneo fortificaron la ladera de Alpuente, que es el lugar más inexpugnable para dominar ese estratégico paso de montaña.

Desde el año 1009, al descomponerse el califato de Córdoba, Nizam al Dawla -líder local de los Banu Qasi- convirtió Alpuente en la capital de un pequeño reino taifa que también incluía el rincón de Ademuz. Los BanuQasi -que también gobernaron en TudelaTarazona, Ejea de los Caballeros y Nájera– controlaban un rosario de territorios desde el norte peninsular hasta casi el Mediterráneo.

Desde Alpuente llegaron a controlar un territorio orientado al oeste, en lo que había sido la cora de Santaver, tradicionalmente dominada por esa familia. Posiblemente, a causa de su lejanía geográfica y su escaso tamaño, fue uno de los reinos taifas que perduró más años. No fue conquistado por los almorávides hasta el año 1106. Posteriormente serán los almohades quienes controlen la zona.

Qué ver en Alpuente
Acueducto medieval de Los Arcos

El Cid toma la ciudad en 1089 venciendo a Abdallah ibn Muhammad, conocido como Nizam al Dawla, quinto y último Rey de Alpuente. Hacía así valer el privilegio que Alfonso VI de Castilla le había otorgado del señorío permanente y hereditario de todas las tierras que pudiera conquistar a los sarracenos en la España oriental.

Sometió a Abdallah a un tributo de 10.000 dinares y permaneció largo tiempo en la villa hasta volver a su campamento en Requena. Al morir El Cid el territorio lo controlan los almorávides y después los almohades. Estuvo entonces gobernado por Zayd Abu Zayd desde Valencia. Fue una de las plazas fuertes que se le mantuvieron leales cuando éste perdió el poder en la capital.

Hacia 1236 Zayd abu Zayd cedió el control de la fortaleza al rey Jaime I. Éste la declaró Villa Real y sustituyó a los pobladores musulmanes por cristianos. Así, declaró un Término Real que abarcaba los territorios históricos, con 365 kilómetros cuadrados de jurisdicción.

Posteriormente dependería de la diócesis de Segorbe. La importancia administrativa del lugar y el hecho de estar próxima a un lugar de paso entre los reinos de Aragón y Valencia provocó que, en los años 1319 y 1383, se reunieran allí las Cortes del Reino de Valencia.

Durante la Primera Guerra Carlista fue una de las principales plazas fuertes del ejército comandado por Ramón Cabrera, el temido “Tigre del Maestrazgo”. Sería una de las últimas posiciones en caer en manos del Gobierno, el 2 de mayo de 1840, tras una semana de bombardeos. La práctica totalidad de su castillo fue convertido en escombros. Pocas semanas después finalizaría la guerra.

En 1938 sería de nuevo frente de guerra, desarrollándose durísimos combates entre republicanos y franquistas. El cultivo vitivinícola y el turismo son ahora las principales fuentes de riqueza.

A continuación, corresponde leer el apartado Qué ver en Alpuente.

Comienza la visita a lo que ver en Alpuente en lo alto de la gran mole de piedra sobre la que se asienta el pueblo, frente a las ruinas del Castillo de Alpuente. Quedan, de esta inexpugnable fortaleza, restos de procedencia romana y árabe. Por ejemplo, aljibes, cisternas, pozas y cámaras, así como las piedras donde se picaban los componentes para elaborar la pólvora.

Con su ocupación árabe se relacionan la mayor parte de los romances que han quedado sobre la fortaleza. Destaca la Torre de la Veleta o del Homenaje. Es una construcción de sillería de la que nos quedan diez metros de altura. Desde allí se divisa una hermosa panorámica de los contornos que ver en Alpuente.

Junto a estas ruinas se encuentra la Iglesia Arciprestal de Nuestra Señora de la Piedad que ver en Alpuente. Se trata de un templo de una sola nave, con un campanario octogonal del siglo XIV. Se construyó entre los siglos XIII y XV.

Su Ayuntamiento fue en dos ocasiones escenario de plenos de la Cortes del Reino en el siglo XIV. Está situado en una antigua aljama, a la entrada de la ciudad. También fue Lonja de Contratación y la Gobernación árabe. En el siglo XVI se le añadió un magnífico salón consistorial que ver en Alpuente.

Las casas solariegas, con portadas y escudos nobiliarios, confieren un ambiente caballeresco a Alpuente. Muchas casas tienen balconadas de influencia aragonesa y otros detalles decorativos. Uno de los antiguos hornos del siglo XIV funcionó hasta el último tercio del siglo XX. En él se ha instalado el Museo Etnológico. Incluye útiles de labranza, herrería, carpintería o elementos empleados para elaborar pan o embutidos.

La antigua Ermita de Santa Bárbara se ha transformado en Museo Paleontológico. Una antigua escuela ha sido adaptada como Aula de Recuperación Paleontológica. Es el lugar donde trabajan los paleontólogos limpiando y reconstruyendo los huesos de dinosaurio hallados en las excavaciones que se realizan cada verano.

Qué ver en Alpuente
En la cima del cerro, permanecen los restos del Castillo de Alpuente

Uno de los monumentos más importantes que ver en Alpuente es el Acueducto medieval de Los Arcos. Posee trece arcos ojivales, que conecta con las fuentes Nueva y Marimacho, a unos dos kilómetros del casco urbano por la carretera de La Yesa.

A unos dos kilómetros de la aldea del Collado, se asientan los restos del histórico Castillo del Poyo, sobre la cima de una alta montaña. Este castillo que ver en Alpuente al parecer es de origen romano. Jugó un papel importante durante las guerras carlistas quedando su nombre ligado a la historia valenciana.

La Ermita de la Purísima se sitúa a casi un kilómetro de la villa. Concretamente, en la carretera que conduce de a la Yesa. Es una construcción de mampostería y sillares del siglo XVIII. La población de Aras de Alpuente es la base de partida para las excursiones a los espectaculares precipicios de La Araña, Los Rubiales y El Marqués.

En conclusión, esto es todo lo que ver en Alpuente.

Imprescindibles

Qué ver en Alpuente
Castillo
qué ver en Alpuente
Iglesia Arciprestal de Nuestra Señora de la Piedad

Datos prácticos

Coordenadas

39º 52’ 32’’N, 1º 0’ 49’’ W

Distancias

Valencia 87 km, Madrid 312 km

Aparcamiento

Sin dificultad.

Altitud

1000 m

Habitantes

724 (INE 2013)

Además de todo lo que ver en Alpuente, nada como acudir a sus fiestas. Primero, la Fiesta de San Antón (17 de enero. Desde el 1 de enero hasta el 17 rondas de niños hacen sonar los cencerros de la dula. También las esquilas de las ovejas, los esquilones de las cabras y los cascabeles de las caballerías).

Segundo, San Blas (fiesta patronal. El 3 de febrero, se reparten naranjas bendecidas a la salida de la iglesia). Tercero, la Virgen de la Consolación (cada tres años, en mayo. Fiesta patronal. Se baja la imagen, desde la aldea de Corcolilla, hasta Alpuente. Se devuelve en agosto a la iglesia de Corcolilla).

Fallas (especialmente en Aras de Al Puente, en marzo).

Otros destinos próximos


About the author

Otras noticias de interés
[vc_row][vc_column][vc_custom_heading text="Agreste enclave valenciano entre Teruel y Cuenca." font_container="tag:h2|text_align:left|color:%23000000" google_fonts="font_family:PT%20Sans%20Narrow%3Aregular%2C700|font_style:700%20bold%20regular%3A700%3Anormal"][vc_column_text]El llamado Rincón de Ademuz es Más información
[vc_row][vc_column][vc_custom_heading text="La Villa favorita de Jaime I" font_container="tag:h2|text_align:left|color:%23000000" google_fonts="font_family:PT%20Sans%20Narrow%3Aregular%2C700|font_style:700%20bold%20regular%3A700%3Anormal"][vc_column_text]Este lugar de paso sobre el río Más información
[vc_row][vc_column][vc_custom_heading text="El último refugio de los moriscos valencianos" font_container="tag:h2|text_align:left|color:%23000000" google_fonts="font_family:PT%20Sans%20Narrow%3Aregular%2C700|font_style:700%20bold%20regular%3A700%3Anormal"][vc_column_text]Esta localidad de importante historia morisca Más información
[vc_row][vc_column][vc_custom_heading text="Bocairent. Tradiciones y mantas sobre piedra viva" font_container="tag:h2|text_align:left|color:%23000000" google_fonts="font_family:PT%20Sans%20Narrow%3Aregular%2C700|font_style:700%20bold%20regular%3A700%3Anormal"][vc_column_text]La Real Villa de Bocairent, declarada Más información
[vc_row][vc_column][vc_custom_heading text="El animado pueblo de La Tomatina" font_container="tag:h2|text_align:left|color:%23000000" google_fonts="font_family:PT%20Sans%20Narrow%3Aregular%2C700|font_style:700%20bold%20regular%3A700%3Anormal"][vc_column_text]El verdor de sus ásperos contornos ha Más información