El Palacio Ducal de Gandía, también conocido como Palacio Ducal de los Borgia, es considerado una de las mansiones señoriales más importantes de la Corona de Aragón. Ubicado en pleno corazón del centro histórico en la ciudad de Gandía, junto al ayuntamiento, es uno de los edificios más representativos del patrimonio histórico de la Comunidad Valenciana al constituir un ejemplo del gótico civil del levante. Es originario del año 1399 cuando Alfonso IV de Ribagorza y I de Gandía lo mandó construir. Para su fortuna, el palacio hoy goza de un perfecto estado de conservación. También sirve como demostración de que la localidad sirve para algo más que tomar el Sol.

Balconadas del palacio ducal de Gandía

Balconadas del palacio ducal de Gandía. | Shutterstock

De la Corona de Aragón a la familia de los Borgia

El Palacio Ducal de Gandía es sinónimo de los Borgia debido a la importancia de esta célebre familia en la vida del monumento. Pero antes de la llegada del linaje más polémico de la historia vaticana, el palacete fue propiedad de la Corona de Aragón. Lo mandó construir Alfonso I de Gandía, conocido como «El Viejo», cuando heredó el señorío cedido por su abuelo el rey Jaime II en 1359. De esta manera, quiso demostrar su nueva condición social. De hecho, en 1399 el señorío lo llevó a categoría de Ducado Real.

Poco tiempo después, casi una centuria, el Palacio Ducal pasó a formar parte de la familia Borgia. Fue en 1470 cuando Rodrigo Borgia, futuro Papa Alejandro VI, compró el Ducado de Gandía gracias al dinero obtenido de una deuda con Fernando el Católico. En realidad, el palacio fue un regalo para el hijo de este, Pedro Luis de Borgia, que se convirtió en el primer duque de la ciudad. En la época la dinastía influyó en otros lugares de España, como Viana en Navarra. La influencia local de esta familia se alargaría en el tiempo hasta el año 1740.

Techo de la capilla neogótica del palacio ducal de Gandía

Techo de la capilla neogótica del palacio ducal de Gandía. | Shutterstock

 El Palacio Ducal de Gandía, un abanico de múltiples estilos artísticos

El Palacio Ducal de Gandía es un abanico de múltiples estilos artísticos que abarcan desde el siglo XV hasta el XIX. Su austera y sencilla fachada exterior se desentiende de la gran muestra de estilos que alberga en su interior. Dentro se aprecian las numerosas transformaciones que ha sufrido a lo largo del tiempo con sus sucesivos habitantes. Durante los años que el edificio estuvo bajo el poder de la Corona de Aragón destacó por un estilo gótico tradicional de la época. Era una fortaleza urbana protegida por torres defensivas. De esta parte, solo se conserva la puerta de acceso al patio de armas, un arco de medio punto y un cerrojo con el escudo real de la corona.

Al pasar a manos del linaje de los Borgia, el importante palacio sufrió varias ampliaciones y modificaciones, añadiendo lujosas salas, nuevos y grandes balcones con ventanales. Es entonces cuando adopta la influencia renacentista a través de las grisallas del pintor cuatrocentista italiano Filippo Paolo de san Leocadi, así como mediante la construcción de nuevas estancias: el Salón de Coronas, la Sala de Estados de Cerdeña y la Sala Verde.

Escalinatas del palacio ducal de Gandía

Escalinatas del palacio ducal de Gandía. | Shutterstock

Tras el fallecimiento de Luis Ignacio de Borja en 1740, la titularidad del ducado pasa a los duques de Benavente. Comienza así otra época de reformas en el edificio, esta vez bajo el estilo artístico barroco. Durante 1788, Goya decoró la escalinata del patio con el cuadro San Francisco de Borja despidiéndose de su familia, actualmente expuesto en la catedral de Valencia. Tras la muerte del duque de Gandía y el duque de Osuna, los jesuitas adquieren en subasta pública el Palacio Ducal en el año 1890, que se encontraba por entonces en ruinas. De palacio pasó a noviciado, residencia y museo hagiográfico de la figura del santo jesuita. Además, se construyó una Capilla Neogótica y la Santa Capilla del Palacio Ducal.

Hoy en día es posible encontrar varios estilos dentro del Palacio: un carácter gótico de los siglos XIV y XV, el periodo de los Borgia con obras realizadas en el siglo XVI, así como un marcado estilo barroco del XVII y XVIII. Por último, un estilo neogótico del siglo XIX y principios del XX.

Palacio ducal de Gandía

Palacio ducal de Gandía , o de los Borgia. | Shutterstock

Salas del Palacio Ducal de Gandía

En la actualidad, la visita al Palacio Ducal de Gandía es una de las principales atracciones turísticas de una ciudad fácilmente accesible por la A-7. Un hito perfecto para conocer el amplio abanico de estilos arquitectónicos del lugar. No todo es playa en esta localidad valenciana. Las múltiples salas que alberga están repletas no solo de arte, sino de la historia de cada una de las familias que lo habitó a lo largo de los siglos.

Una de las estancias más emblemáticas del palacio es el Salón de Coronas, con origen en la época de San Francisco de Borgia. El artesonado está decorado con una doble corona, emblema que utilizó Alejandro VI en su coronación papal. La influencia italiana es clara. Además, es posible contemplar las 8 sargas pintadas con las principales escenas de la vida de Francisco de Borja y originarias del siglo XX, encargadas por los jesuitas.

Capilla neogótica del palacio ducal de Gandía

Capilla neogótica del palacio ducal de Gandía. | Shutterstock

Otra de las salas más importantes es La Capilla Neogótica consagrada a San Francisco de Borgia. Fue construida por la Compañía de Jesús y realizada por Martín Coronas y Orriols. Destaca por su bóveda de crucería y el rosetón, además de su sala contigua con la máscara mortuoria de Francisco y unos azulejos de Manises del siglo XVI. El Salón de las Águilas también merece especial atención por ser una de las primeras influencias barrocas que sufre el palacio, realizadas durante los últimos años de la familia Borgia en la residencia. Debe su nombre a las águilas del friso rematado en pan de oro. La Sala Verde es conocida por albergar los restos del catre donde falleció Francisco de Borgia en Roma y sus cartas manuscritas.

Sin duda, la Galería Dorada, también conocida como Obra Nueva, sigue siendo la estancia más significativa del palacio. Es un completo referente de la arquitectura civil barroca valenciana, originaria del siglo XVIII. Está formada por cinco salas separadas por pórticos de madera rematados en pan de oro. Sobre todo se conoce por sus lienzos del techo y su famoso pavimento cerámico de los Cuatro Elementos.