Que ver en El Castell de Guadalest

Imponente roca de ruinas y museos

Esta singular mezcla de ruinas y viviendas arracimadas alrededor de una roca reúne la mayor densidad de museos por habitante del mundo, así como una amplia oferta artesana y hostelera. Sus espectaculares vistas son el colofón para una visita imprescindible.

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Guadalest es una pequeña y pintoresca localidad del interior de Alicante que está dividida en dos zonas, el barrio del Arrabal y el barrio del Castillo. El primero tiene bellas vistas y algunos museos; mientras que en el barrio del Castellet predomina el precioso campanario encalado, la torre del homenaje del Castillo de San José y otros tantos museos. Es un lugar para pasear más que para ver unos museos eminentemente comerciales (y que desaconsejamos). Al tratarse de un paraje tan pequeño, su visita puede llevarnos una mañana por lo que tras este paseo es posible  dirigirse hacia la costa y descubrir las maravillosas villas costeras de Calpe (especialmente su espacio natural del Peñón de Ifach) o Altea. La otra opción es tomar la cerretera en dirección oeste hasta la importante ciudad de Alcoy y el importante parque natural de sierra Mariola. En la zona hay distintos lugares donde disfrutar de la comida tradicional, además unos pocos sitios donde dormir, todos ellos recogido en nuestra página Dormir y comer en Guadalest

¿Quieres conocer este sitio?

Los musulmanes construyen en lo alto de esa gran roca la fortaleza de la Alcozaiba hacia el siglo XI; en su ladera edifican un pueblo en el que se asientan los agricultores y ganaderos de la zona para protegerse de la creciente amenaza de los cristianos. Después de la caída de Denia (1244) debió de producirse la conquista de la zona. Tras las sublevaciones moriscas lideradas por Al-Azraq (Ojos azules), el rey Jaime II donó, en 1293, el castillo (de San José) al caballero Bernardo de Sarriá, un señorío que debía de controlar a la levantisca población morisca.

En 1335, el castillo volvió a la Corona, que lo vendió al Infante Don Pedro; luego lo hereda su hijo, el primer Duque Real de Gandía. A la muerte del último Duque Real de Gandía la villa pasa a manos de la familia Cardona. Los Cardona en 1543 reciben el título de Marqueses de Guadalest.

En 1609 todos los moriscos del reino fueron expulsados por Felipe III, creándose un gran vacío demográfico. Para repoblar el lugar, en 1611, se otorga una Carta Puebla.

El terremoto de 1644 causa tantos desperfectos en el castillo, que su alcaide Orduña decide edificar abajo, en el núcleo urbano, una casona que lleva todavía su nombre.

Cuando el último miembro de la familia Cardona murió sin descendencia en 1699, el marquesado de Guadalest lo heredó el Marqués de Ariza, a cuyos descendientes perteneció el Señorío hasta la desaparición de los mismos en el siglo XIX.

foto antigua castell guadalest
Vista antigua de El Castell de Guadalest

En 1706, durante la Guerra de Sucesión, el castillo es incendiado por las tropas del Archiduque de Austria, así como la Casa de los Orduña (alcaides del castillo). En 1748 y 1753 el castillo y el pueblo vuelven a ser sacudidos por seísmos.

Los Orduña se mantuvieron ejerciendo su influencia en la zona hasta el fallecimiento en 1934 del último de la familia. Se construye su embalse entre 1953 y 1971. Fue declarado Conjunto Histórico-artístico en 1974.

Hay que ver en El Castell de Guadalest dos barrios bien diferenciados. Comenzamos la visita en el parking en el que se deja el vehículo para hacer un recorrido completamente peatonal. Primero se va a recorrer el Barrio del Arrabal, los museos oportunamente situados en el acceso (y de variable interés) para subir al Barrio del Castillo por la Calle de la Peña, flanqueada por casas blancas adornadas con coloristas macetas y repletas de tiendas de artesanía y museos; termina en una larga escalera y una puerta excavada en la roca por la que se accede a la parte antigua.

Escapada y que ver en El Castell de Guadalest

Comenzando por el Barrio del Arrabal, situado al pié de la gran roca, y donde residen los actuales vecinos de Guadalest, la gran afluencia de visitantes ha promovido la instalación de varios museos para entretenerles, así como numerosas tiendas-taller de artesanía y de recuerdos. En el recorrido de ascenso se encuentra primero el sorprendente Museo Microgigante, que permite contemplar con microscopios o lentes de aumento excelentes miniaturas, como una aldea esculpida en un hueso de dos centímetros; también hay un gigantesco árbol del que salen espectaculares esculturas y decoraciones. A continuación se encuentra el Museo de la Tortura, una recopilación de aparatos sobre esa actividad. Adosado a la gran roca se halla el interesante Museo Antonio Marco, que reúne maquetas de arquitectura, un belén ecológico y numerosas casas de muñecas diseñadas por el artista que le da nombre. En cuanto al Museo Ribera Girona, muestra la obra de éste artista plástico.

En el barrio del Castellet se conserva un campanario encalado, construido sobre la piedra y las ruinas restauradas de la torre del homenaje del Castillo de San José, antigua fortaleza árabe declarada Monumento Histórico-artístico. Entre las ruinas se localiza el camposanto.

La histórica vivienda del linaje que ocupó el cargo de alcaide durante siglos, llamada la Casa de Orduña, es actualmente el Museo Municipal, que reúne el mobiliario y enseres de esta vivienda de entre los siglos XVI y XIX, así como un conjunto de variadas antigüedades y obras de arte litúrgico.

En el sótano del Ayuntamiento se conservan unas mazmorras medievales excavadas en piedra. La Iglesia parroquial de la Virgen de la Asunción (barroca del siglo XVIII) fue saqueada e incendiada durante la Guerra Civil española, remodelándose en 1962. La oferta museística de éste barrio se complementa con el Museo de Microminiaturas de Manuel Ussá, parecido al anteriormente mencionado, y el Museo Etnológico, una reconstrucción de la casa típica del siglo XVIII y sus modos de vida.

La espectacular visión de los contornos y los precipicios es el atractivo más importante de tan singular lugar.

Para quien se lleva su propia comida, la cercana área recreativa Font dels Teixos ofrece mesas, bancos, zonas de baño y agua potable y el pantano de Guadalest. Desde éste se pueden hacer unas agradables excursiones en barco.

En la carretera hacia Callosa se encuentra el Museo Colección de vehículos históricos, con automóviles de diversas épocas.

Imprescindibles

Escapada y que ver en El Castell de Guadalest
Museo Microgigante
Dónde dormir en Guadalest
Vistas

Datos prácticos

Coordenadas

38° 40′ 35″ N, 0° 11′ 55″ W

Distancias

Alicante 63 km, Madrid 448 km

Altitud

586 m

Habitantes

238 (INE 2012)

San Gregorio (primera semana de junio, la fiesta es conocida como Fiestas de la Juventud, por ser los jóvenes los organizadores)
Virgen de la Asunción (del 14 al 17 de agosto, fiestas patronales)

Trabajo en cuero

Bordados de encaje y otros en calle La Peña

La Casa de la Miel (además de miel, todo tipo de productos de belleza o dulces elaborados a partir de ella)
La Bodega (mistela de la zona, café-licor de Alcoi, mermelada de níspero de Callosa)

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