El pueblecito que enamoró a Gabriel Miró es uno de los más pintorescos de la Costa Blanca. Polop de la Marina resume la esencia del Mediterráneo en sus calles empedradas y sus cuestas. A medio camino entre Altea y Guadalest, en la Marina Baja, se encuentra Polop, uno de los pueblos de montaña más bellos de la provincia de Alicante.

Un recorrido por la historia de Polop

Polop de la Marina

Polop de la Marina | Shutterstock

Polop era un punto estratégico para los antepasados. Un lugar de paso y privilegiado donde los hubiera, que acercaba las montañas alicantinas al comercio de la costa mediterránea. De hecho, por este motivo el pueblo fue testigo de disputas y luchas desde la época ibérica. Su imponente castillo se considera como una de las fortalezas más seguras y potentes para la defensa de las que existió entonces.

La incansable batalla por el castillo

Vistas a la colina coronada por el castillo

Vistas a la colina coronada por el castillo | Shutterstock

Construido entre los siglos XII y XIII por los musulmanes, este castillo fue motivo de lucha durante mucho tiempo debido a su gran valor estratégico. Sirvió también como refugio para los cristianos durante las revueltas del siglo XVII y, a su vera, se construyó un cementerio como consecuencia de la prohibición de efectuar enterramientos en las iglesias en el siglo XIX. Hoy, estas dos joyas históricas son ideales para respirar la historia de Polop y disfrutar de unas vistas inigualables desde la muralla medieval.

Por otra parte, el recorrido por la calle empedrada que baja desde el castillo hacia la plaza de la Iglesia de San Pedro es también uno de los mayores atractivos de Polop. Cuando el invierno llega a su fin y asoma la primavera, la floración de los almendros regala al visitante un espectáculo visual del que se puede disfrutar paseando por las calles de este pueblecito alicantino.

Almendros en flor con Polop de la Marina al fondo

Almendros en flor con Polop de la Marina al fondo | Shutterstock

Pura montaña alicantina y un aire muy mediterráneo

La Comunidad Valenciana tiene muchos tesoros escondidos por descubrir. Sin duda, uno de ellos es Polop de la Marina, un pueblo que puede pasar desapercibido por muchos, pero que alberga mucho encanto. Escenario de batallas e historia, este enclave no debería faltar en las guías de viajes culturales por el interior de la Comunidad Valenciana.

Maravillas cercanas a Polop

Villajoyosa, un paraíso de colores muy cerca de Polop de la Marina

Villajoyosa, un paraíso de colores muy cerca de Polop de la Marina | Shutterstock

Una visita a esta zona de la Comunidad Valenciana no puede dejar de incluir Altea, uno de los pueblos blancos más visitados de España y que se encuentra a tan solo 10 kilómetros de Polop de la Marina. La colorida Villajoyosa también se encuentra muy cercana a Polop, a unos 20 kilómetros, y es de visita obligada si lo que se quiere es conocer los encantos de los pueblos alicantinos y aspirar el olor a chocolate.