Mirando desde las alturas la Marina Alta, el Montgó y su parque natural son una referencia en esta zona de la costa alicantina. Su silueta marca el panorama de localidades como Xàbia y Dénia. Aunque luzca muy distinto desde estos dos extremos, el macizo ha sido capaz de no perder su importancia a lo largo de los siglos. Hoy ideal para andar, ha visto pasar la actividad humana por sus faldas desde la Prehistoria. Un Rincón del Finde que hará que las famosas playas de los alrededores queden en un segundo plano.

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Un poco de historia sobre el Montgó

Aunque cueste relacionarlo con ellas, el Montgó es parte de las cordilleras Béticas. Este complejo montañoso, que aunque no lo parezca es más largo que los Pirineos, se originó en el lejano Cretácico. Millones de años después, estas montañas se extienden desde el Estrecho de Gibraltar hasta Alicante. Precisamente el macizo protagonista del artículo constituye una de las desembocaduras de la enorme barrera de piedra. Cediendo al Mediterráneo, sus 753 metros de altura destacan gracias a la cercanía del mar.

Vista del Montgó desde Dénia

Vista del Montgó desde Dénia. | Shutterstock

Esta capacidad de imponerse en el paisaje le ha valido ser una referencia local desde hace miles de años. Unos 30.000 tienen las primeras pruebas de población en el Montgó, en la cueva homónima. Mientras tanto, otra en el barranc del Mig muestra pinturas rupestres. Más tarde fueron civilizaciones más avanzadas las que dieron buen uso de las faldas del macizo. Varios asentamientos de íberos se reparten por el lugar, destacando el de Benimaquia.

Su nombre ha variado también a lo largo de la historia. Por ejemplo, los romanos lo llamaron Mons Agonum mientras que los árabes optaron por Jabal Qaun/Monte Caon. Aunque de ambos se han obtenido restos, se cree que fue con los segundos cuando tomó un papel más importante. Sus capacidades defensivas era apreciables, pues permitían vigilar el litoral. Debido a ello, ya siendo cristiano, se levantó en el siglo XVI la torre del Gerro, cercana al mar y a Denia. Su misión fue avisar de ataques berberiscos y era parte de un entramado que cubría, como la A-7, todo el Mediterráneo español. Su valor agrario se refleja a su vez en elementos como los molinos de la Plana, en Xabía, cuyas primeras muelas comenzaron a girar en el siglo XIV.

Montgó desde El Arenal

Montgó desde El Arenal. | Shutterstock

Las claves del macizo del Montgó

Al ser un parque natural, el gran atractivo del macizo es su naturaleza. El senderismo es la mejor opción para disfrutarlo, ya que desde Xábia y Dénia se pueden recorrer rutas de gran interés. Los caminos indicados son variados y permiten combinar el ambiente natural con los elementos culturales mencionados antes. Por tanto, es fácil obtener una experiencia completa y adaptada al interés de cada uno.

Con todo, lo que siempre llama más la atención es coronar el monte. Estos son los que presentan una dificultad más alta. No en vano hay que superar un desnivel moderado pero abrupto. Las alternativas parten del campo de tiro de Dénia, del pequeño pueblo de Jesús Pobre o desde la Plana de Jávea. En torno a los 10 kilómetros abarcan estas caminatas, sumando ida y vuelta. El esfuerzo, para el que cabe estar preparado, devuelve vistas de impresión. Mientras se patean estos caminos alicantinos se disfruta además de las cientos de especies vegetales y animales que caracterizan este rincón puramente mediterráneo.

Macizo del Montgó

El Montgó. | Shutterstock

Siguiendo con las claves para disfrutar este Rincón del Finde, hay que prestar atención a otros senderos algo más centrados en la geología y la arqueología. Que no echen para atrás estas temáticas: la belleza está garantizada. Por ejemplo, un clásico es el camino que va a la Cova del Gamell, con interesantes formaciones telúricas, propias de las entrañas de la tierra. Unos 10 kilómetros fáciles partiendo de Dénia. Sin salir de allí destaca otra cueva, la del L’Aigua, que juntó a otro hito del Montgó, el Racó del Bou, conforman un paseo de casi seis kilómetros. En Xábia sobresale la rutita que va del puerto al Cabo de San Antoni, de media hora. Algo más larga es la que llega a los mencionados molinos, de los que surge otra lineal de cinco kilómetros que llega a la torre del Gerro.

Rincones cercanos al Montgó

Como otro Rincón del Finde de Guadalajara, el Montgó sirve para dividir este segmento de la Marina Alta. Tanto lo hace que se cuentan varias leyendas sobre él, asociadas a amoríos entre gigantes. En todo caso, al norte queda Dénia y al sur Xábia. Ambas representan alternativas perfectas para el tradicional turismo de Sol y playa. Cualquiera de las dos es una base perfecta para una escapada a la zona.

Ermita de Pare Pere en Dénia

Ermita de Pare Pere en Dénia. | Shutterstock

La primera capitaliza la comarca de la Marina Alta. La gran afluencia turística hace que se pasen por alto los variados atractivos patrimoniales de los que hace gala. Por ejemplo, los restos de su castillo. Al tiempo no faltan templos que ver, especialmente varias ermitas repartidas en los desniveles locales, como la de Sant Pere o San Juan. El ayuntamiento, de época moderna, o el refugio antiaéreo de la Guerra Civil son otros puntos de gran interés. Cómo no, hay que sacar a colación arenales de primera. Se reparten en dos zonas. La de la Rota brilla por conjuntos de calas, mientras que la de la Marina lo hace por playas más al uso.

Xábia tiene en su ambiente internacional uno de sus grandes puntos fuertes. Esto se refleja perfectamente en el Arenal, su playa más famosa. En la zona del puerto aguarda un ambiente más clásico y una popular playa de guijarros. Entre el cap de San Antoni y de la Nao, mirando de frente a Ibiza, senderos y urbanizaciones dan paso a calas de ensueño. El Portixol es el mejor ejemplo, frente al islote del mismo nombre. Al sur, la Granadella es otro de los arenales más bonitos del país. Descubrimientos que sufren a la masificación y los instagramers por igual, pero que hacen gala de una enorme belleza.

El Montgó desde Xábia

El Montgó desde Xábia. | Shutterstock

Senderismo de primera y costa a tiro de piedra, por eso es nuestro Rincón del Finde

Accesible por todo el país gracias al combo A-3/A-7, el Montgó es un Rincón del Finde que permite disfrutar de todo lo que ofrece el Levante. Cultura y senderismo por un lado, descanso y playa por otro. Una montaña legendaria cuya silueta ha definido el paisaje que han visto todas las generaciones de lugareños. Un entorno que mezcla el pasado pescador, reflejado en la gastronomía, con el turismo más actual. En definitiva, y gracias también al espléndido clima local, un monte en el que relajarse activamente durante todo el año. ¿Qué más se puede pedir?

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