Que ver en Valls

El pueblo de los castillos humanos

La villa de la temida reina de Chipre y de los arzobispos de Tarragona fue también escenario de famosos crímenes. Actualmente ha sustituido su derruido castillo medieval por los famosos castillos humanos que periódicamente levantan sus célebres collas. Además de numerosas fiestas tradicionales, Valls conserva bellos edificios medievales y modernistas.

Planifica tu escapada a Valls

Los principales edificios que ver en Valls son el Santuario de la Virgen de LLedó y los museos dedicados a los carros y a los castellers; también se puede dar un excelente paseo por su casco histórico contemplando las fachadas modernistas y medievales de muchos edificios que mencionamos en esta página. La visita monumental y museística puede llevarnos medio día bien aprovechado. Para pasar la tarde se puede ver el Monasterio de Santes Creus (tomar la C-51 hasta la desviación a la TP-2002); la alternativa es la cercana villa fortificada de Alcover. Una excursión de día entero puede consistir en la visita a la ciudadela medieval de Montblanc; para continuar en el cercano Monasterio de Monasterio de Poblet y su parque natural. Por último, a muy pocos kilómetros en dirección sur está la ciudad de Tarragona, con numerosas ruinas romanas declaradas Patrimonio de la Humanidad. A pesar de tantas alternativas no es un destino turístico habitual, por lo que la oferta es reducida, sencilla y económica; en nuestra página de reservas Dormir y Comer en Valls explicamos la gastronomía local y las opciones disponibles.

¿Quieres conocer este sitio?

De la Prehistoria se conservan yacimientos como el de Picamoixons. El yacimiento de Fontscaldes es de época íbera y el de Vilar acogió a nativos romanizados.

Como parte de la comuna del Camp de Tarragona, el arzobispo Oleguer de Tarragona edifica un castillo en 1130 y, protegida por este, va creciendo la población. En 1210 el rey Pedro I de Aragón le concede el privilegio de celebrar un mercado semanal. El lugar prosperó y creció rápidamente, hasta el punto de que en 1229 sus habitantes ya contaban con sus propias ordenanzas municipales.

En 1382 el rey Pedro IV el Ceremonioso le concedió el señorío de la localidad a la truculenta y exiliada reina de Chipre, Leonor de Aragón. Su carácter irascible acabó tornando su estancia en una sucesión de disturbios, incluido un asesinato. Generó un ambiente tan tenso que acabaría dejando su señorío hacia 1394. La temperamental reina sigue presente en la localidad, pues los vecinos de Valls le atribuyen diversas tradiciones.

En los años finales de la Edad Media, la historia de Valls vivió una época de prosperidad; en 1412 nació allí el célebre pintor Jaume Huguet.

Desde finales del siglo XVI la comarca estuvo sometida a poderosas bandas de salteadores, lo que motivó la llegada de un comisario del rey Felipe III, el caballero Epifani Olives. Se daba la circunstancia de que el caballero era sobrino del arzobispo de Tarragona (señor de la comarca). Su eficaz actuación provocó la reacción de los afectados y, en 1602, los célebres bandidos Pere Voltor y Miquel Nadal se introdujeron en el castillo y le asesinaron a tiros de pedreñal. Esto provocó la condena por complicidad a varias autoridades de la villa. Un año después Voltor fue capturado, ajusticiado y descuartizado, mostrándose sus restos en la picota de la localidad. El arzobispo sería nombrado virrey de Cataluña decidiendo la prohibición de la producción de pedreñales, las armas cortas favoritas de los salteadores.

xiquets valls foto antigua
Xiquets de Valls haciendo un Castel ante la Casa Consitorial

Sublevada contra Felipe V en 1705, cuatro años después recibe el título de ciudad del archiduque Carlos, pero al perder la guerra le es retirado el privilegio. Finalizada la guerra en 1714, por aquel entonces vivía en Valls un antiguo tratante de mulas llamado Pere Anton Veciana quien lideró a un grupo de mozos -organizados en una escuadra de partidarios del rey Felipe V- que rechazaron un ataque al pueblo del guerrillero austricista Pere Joan Barceló, conocido como Carrasquet. Tanto éxito tuvo en sus actividades antiguerrilleras que su adversario debió de huir a Francia (donde se puso al servicio de sus antiguos adversarios borbónicos, volviendo a combatirle financiado por estos). En 1719, el capitán general de Cataluña creó la institución de las Escuadras de Paisanos, poniendo al frente de todas ellas en 1723 a Veciana. Este sería el primer jefe del cuerpo de los Mossos d’Esquadra.

El 28 de enero de 1801, al celebrarse la segunda edición de las Fiestas Decenales de Nuestra Señora de la Candela, está documentada la elevación de un castell humano, lo que hace pensar que ya los habían hecho antes, por lo que Valls es considerada la cuna de los Castellers.

La temprana industrialización de la ciudad se basó en el sector textil, reuniéndose una población obrera que acabó participando en conflictos laborales y revueltas. A pesar de ello, el ferrocarril, el gas y otros avances hicieron que mejorasen las condiciones de vida en el cambio de siglo.

En 1883 se le concede por segunda y definitiva vez el título de ciudad.

La visita de Valls debe iniciarse en la céntrica plaza de Blat, donde están algunos de sus edificios más representativos, empezando por su Ayuntamiento, que tiene su origen en un edificio del siglo XVI. Destacamos su Sala Capitular (s. XVIII) y la fachada de 1896. En su interior hay una galería de pinturas sobre personajes ilustres de la localidad.

Muy cerca está la Ca Sagarra (s. XVII), notable mansión vinculada a esta familia que participara activamente en la Guerra de Sucesión en apoyo del bando del bando austricista. Y en la vecina calle La Cort -llamada así por ser transitada en el siglo XIV por el cortejo de la reina de Chipre- llama la atención la Capilla del Rosario, donde se guardan dos curiosas representaciones cerámicas  del siglo XVII en que se narra la batalla de Lepanto. Allí también se encuentra la Casa de Santes Creus (s. XVII), habitada durante largos años por los integrantes de esta célebre comunidad monástica.

Valls cuenta con un Teatro Principal, que aún presenta su estructura original de 1845. Su sobria fachada se finaliza a finales del mismo siglo y presenta aún rasgos clasicistas. En la misma calle Jaume Huguet se encuentra el Hospital de San Roque (s. XVI) que conserva un hermoso claustro, si bien el saqueo que sufrió en 1936 motivó que se perdieran buena parte de sus tesoros. También merece la pena contemplar detenidamente las portadas de su frente urbano.

Dónde dormir en Valls
Iglesia de Sant Joan

El actual centro de esta ciudad está sobre lo que fue plaza de armas del Castillo medieval de los arzobispos, razón por la que es conocido popularmente como El Pati. A la plaza asoman un interesante y armónico conjunto de fachadas de estilo modernista.

En el paseo de los Capuchinos se encuentra la modernista Ca La Massona, el Monumento als Castells (1969), de más de once metros de altura, el Santuario de la Virgen del Lledó (s. XVIII), que guarda la primitiva imagen de alabastro de la Virgen del siglo XIV. En su interior, además de la tumba del padre del famoso general Castaños, es de interés su retablo mayor noucentista.

El Museo de Valls, además de una selección del arte catalán, posee una colección de piezas sobre los castellers, así como los fondos del fotógrafo Catalá Roca, nacido en la localidad.

Una de las construcciones más relevantes del casco urbano es la Iglesia de Sant Joan (s. XVI), que fue saqueada e incendiada en 1936, si bien se conserva parte del retablo principal del siglo XVII. Destacamos la fachada principal y la historicista torre-campanario.

Otros templos importantes son los de San Antonio (s. XVIII), El Carmen (s. XVIII) y San Francisco (s. XVI).

Dos edificios bellamente decorados con cerámicas son la Ca Claravalls (1916), de estilo modernista, y la Ca Mercadé (1912), de rasgos noucentistas. Otra interesante es la edificada por la familia Barrau, rodeada de cuidados jardines.

Completan la oferta cultural el Museo de Carros, que custodia colecciones también relacionadas con el cultivo de la vid y el aceite, y el taller del escultor local Josep Busquets.

Desde el 28 de enero de 1791, cada diez años se celebran las Fiestas Decenales de Nuestra Señora de la Candela, que suelen durar una semana.

Imprescindibles

que ver en valls
Puente
que ver en Valls
Estación de trenes

Datos prácticos

Coordenadas

41º 17’ 18” N, 1º 15’ 3” E

Distancias

Tarragona 20 km, Barcelona 107 km, Madrid 527 km

Aparcamiento

Existen diversos aparcamientos en el casco urbano como los de las calles Sant Miquel y J. Mercadé.

Altitud

230 m

Habitantes

25 084 (2012)

Els Tres Tombs (enero), Fiesta Mayor de Sant Joan (junio), Ferias de Santa Úrsula (octubre), Fiesta de La Candela (cada diez años, el 2 de febrero)

Gran Fiesta de La Calçotada (último domingo de enero), Firagost (primer martes y miércoles de agosto), Ficap (Navidad)

Otros destinos próximos

Comentarios Facebook

About the author

Simple Share Buttons
Simple Share Buttons

Utilizamos cookies de terceros para mejorar la usabilidad para dispositivo de usuario. Si usted continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración y obtener más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar