Que ver en Banyoles

La ciudad del lago

Emplazada junto a una legendaria formación lacustre de gran valor natural, este antiguo señorío eclesiástico del interior de Girona fue un importante centro guerrillero en el siglo XIX, conservando un importante patrimonio arqueológico. Tiene numerosos lugares de excursión en su entorno.

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Esta localidad tiene atractivos suficientes para hacernos pasar todo un fin de semana en ella. Desde su lago hasta sus calles cargadas de historia, Banyoles hará las delicias del viajero. Se encuentra, además, situada cerca de lugares tan especiales como Besalú u Olot, aparte de la capital, Girona. Para los amantes de la naturaleza también se encuentra cerca del Parque Natural de La Garrotxa, un entorno volcánico por donde se pueden organizar excursiones y hacer turismo activo. Para disfrutar al máximo de lo que ofrece Banyoles, en nuestra página Dormir y Comer en Banyoles desvelamos los secretos de la gastronomía local, así como los mejores alojamientos y restaurantes.

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En la comarca se han encontrado restos humanos de hace 80.000 años. El yacimiento de La Draga albergó una comunidad organizada hacía el 5.200 a.C.

A lo largo de la antigüedad, la Pla de l’Estany fue romanizada como lo demuestran los hallazgos arqueológicos de la Porta del Forn.

La población actual surge en el año 812, a raíz del establecimiento de la Orden de San Benito. El abad Bonitus desarrollará un señorío eclesiástico alrededor del monasterio de Sant Esteve.

A partir del siglo XII se van haciendo muy conocidos los textiles allí producidos, enriqueciéndose el lugar, por lo que en el año 1269 comienza a edificarse la iglesia de Santa María dels Turers y a urbanizarse la zona de la actual plaza Mayor. El abad del monasterio concederá en 1303 una carta puebla para constituir un Consejo que rija los asuntos locales. El negocio textil se expanderá ganando fama sus productos por el Mediterraneo, posteriormente se introducirá la producción de cáñamo. En el siglo XIV debieron ampliarse las murallas por el crecimiento demográfico.

En 1794 la ciudad fue ocupada, durante unos meses, por las tropas francesas de La Convención. De nuevo, entre 1808 y 1814, fue ocupada en distintos momentos por los napoleónicos desarrollándose una activa lucha guerrillera. En esta tuvo gran protagonismo mossen Francesc Rovira, un monje del monasterio de Sant Esteve que se convirtió en un gran comandante guerrillero; en abril de 1811, y con solo mil compañeros, Rovira conquistó el castillo de Figueres, uno de los más seguros de Europa.

Durante las tres guerras carlistas la actividad guerrillera fue muy intensa, pues la población rural simpatizaba con los absolutistas. En el verano de 1835 se presentó en la comarca la división carlista del general Guergué. En 1846 la crisis económica y el establecimiento de un servicio militar obligatorio facilitaron que comenzara la Segunda Guerra Carlista, en la que el líder local Marcelino Gomfaus fue apoyado por republicanos ideológicamente muy opuestos, con el fin de debilitar a los liberales que apoyaban al Gobierno. Durante la Tercera Guerra Carlista, tras intensos combates con los voluntarios liberales, los carlistas ocuparon Bañolas entre 1873 y 1875. Aquí residió el famoso general Francesc Savalls. En las siguientes décadas la población estaría muy polarizada entre carlistas y republicanos.

plaza turers antigua fotografia
La Plaça Turers en una antigua fotografía

En 1920 el rey Alfonso XIII le otorga el título de ciudad.

En julio de 1936, al fracasar en Cataluña la sublevación militar, los milicianos de Bañolas asaltaron las iglesias, saqueándolas. Durante toda la guerra las empresas fueron colectivizadas, alojándose a refugiados de zonas tomadas por los sublevados. En febrero de 1939 entraron en la ciudad los fascistas realizando sobre los izquierdistas que se quedaron una represión parecida a la que habían realizado previamente estos sobre religiosos y derechistas.

Con motivo de las Olimpiadas de Barcelona 92 el lago de Banyoles acogió algunas de las competiciones deportivas.

La visita de Banyoles puede iniciarse en su hermosa Plaza Mayor, documentada como tal desde el siglo XIII, y que todavía conserva su trazado primitivo, pues son visibles parte de las primitivas canalizaciones que conducían al lago y atravesaban la plaza,  como el Rec Major. Éstas fueron aprovechadas para instalar molinos como el de les Voltes. Muy cerca están la Calle Mayor, repleta de viejas casas como la de Esponellà, y la Calle de las Escrivanies, en que se encuentra Can Lavall, que acomodó al militar Savall en el marco del conflicto carlista del siglo XIX.

El origen de Banyoles está directamente relacionado con el Monasterio de Sant Esteve  (ss. XVI-XVIII), fundación benedictina del siglo IX que fue rehecha en varias ocasiones hasta llegar a la abadía actual. En el magnífico templo destacan la portada principal de estilo gótico ejecutada hacia 1530 y su campanario de finales del s. XVII; también es de interés su claustro clasicista. Ya en el interior, se custodian la arqueta-relicario del santo patrono de la localidad Sant Martirià y el valiosísimo altar de la Virgen de la Escalada, ambos del siglo XV. En 1622 murió en extrañas circunstancias el abad Antoni de Cartellà al reventar una tina llena de pólvora alojada en su propia celda.

Del Convento de los Capuchinos, edificado en el siglo XVI, actualmente solamente subsisten algunas ruinas que ver en Banyoles.

En un pequeño cerro está la Iglesia de Santa María dels Turers  (1333). Destaca por su cabecera heptagonal y su airosa nave central también del tiempo fundacional que contrasta curiosamente con las dos laterales trazadas entre los siglos XVII y XIX. Todavía exhibe una de sus puertas primitivas medievales, aunque su frente urbano es clasicista. En el interior se conserva una antigua pila bautismal procedente de la iglesia románica previa. Llaman la atención las magníficas vidrieras instaladas en el siglo XX. En sus inmediaciones se encuentra la medieval Calle Nou, cuyo antiguo caserío luce curvado, lo que le valió el calificativo de “Calle de las Embarazadas”.

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Plaza Mayor de Banyoles

La Pia Almoina (s. XIV) es un palacio gótico que fue sede del Consell de la Vila. Su interesante patio está dotado de una magnífica arquería. Actualmente el palacio acoge el Museo Arqueológico Comarcal donde se conserva la célebre mandíbula paleolítica de Banyoles.

El importante negocio textil, desarrollado en Banyoles desde el Medievo, fue realizado en edificios como la Llotja del Tint (s. XV), donde se teñían los tejidos; hoy acoge una sala cultural.

Pueden observarse en distintos lugares fragmentos de la Muralla edificada entre los siglos XIII y XV y ampliada hasta el XVIII.En el Paseo de la Industria se halla la Casa de la Vila (1927), cuyo frente clasicista está rematado con un llamativo balaustre en la parte superior.

Las familias más prósperas se edificaron casas señoriales, entre ellas, Ca L’Ameller (XVIII-XIX), precedida de un espectacular porche aterrazado,Can Puig de la Bellacasa (s. XIV), fortificada por los franceses en la Guerra de la Independencia, y Can Boada (XVII-XVIII) que contiene un histórico molino. En el barrio de Puigpalter se encuentra la antiquísima Can Tassi que integra una torre medieval en su reformada planta.

Por otra parte, el célebre Lago de Banyoles, el más grande de Cataluña, dispone de diversas atracciones para disfrutar del mismo. Debido a sus singulares características y a sus leyendas tiene su propio Centro de Interpretación en la plaza dels Estudis. El Museo Darder es un excelente complemento para entender el entorno y por la riqueza de su fondo se emparenta con los antiguos gabinetes de historia natural.

Finalmente, en los alrededores de la población hay importantes recursos arqueológicos. Así, son de interés las Cuevas de Serinyà, donde han aparecido numerosos restos paleontológicos y el Parque Neolítico de la Draga, donde incluso se pueden ver las formas de hábitat propias de este período prehistórico. También en Camós son visitables los restos de la Villa Romana de Vilauba (s. II a.C.).

Imprescindibles

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Lago de Banyoles
Dónde dormir en Banyoles
Monasterio de Sant Esteve

Datos prácticos

Coordenadas

42º 7’ 10” N, 2º 45’ 59” E

Distancias

Girona 20 km, Barcelona 123 km, Madrid 720 km

Aparcamiento

Se recomienda dejar el vehículo en las inmediaciones de las vías de acceso al casco histórico.

Altitud

172 m

Habitantes

19 341 (2012)

San Antonio Abad (enero), Carnaval, Processió dels Dolors (dos días antes del Domingo de Ramos), Semana Santa (Los Manaies), Fiestas de la Mare de Déu de Agosto (mediados de agosto), Fiesta Mayor de Sant Martirià (fin de semana anterior al 24 de octubre)

Exposición de flores (primer fin de semana de junio), Aplec de la Sardana (primer fin de semana de julio), Travessia de l’Estany (tercer domingo de septiembre), Feria Medieval Aloja (octubre), Feria de Sant Martirià (tercer fin de semana de noviembre)

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