Cala d’Aigua Xelida en Palafrugell, un diminuto tesoro escondido entre las rocas en Girona

La Costa Brava es uno de los entornos costeros más reconocidos de toda Catalunya. Este borde mediterráneo gerundense acoge famosas playas entre las que destaca la cala d’Aigua Xelida. Un espacio asociado a Josep Pla y que ha ganado fama paulatinamente desde mediados del siglo pasada. Alejada de las masificación que suele imperar en la zona, se adscribe a la pedanía de Tamariu. Esta, a su vez, es parte del conocido municipio de Palafrugell. En todo caso, un enclave encantador y que da muchas opciones de ser disfrutado.

Entrada de Aigua Xelida

Entrada de Aigua Xelida. | Shutterstock

Cabe señalar que lo que se considera Aigua Xelida es en realidad la suma de de varias calitas más pequeñas: Sorellera, En Gotes, Fonts y la central, Grans. Todas ellas se sitúan al final de una lengua de mar que crea un bonito pasadizo. Así, la cala queda escoltada por las puntas de Bancs y d’Esguarda. Aunque alrededor se hayan edificado urbanizaciones y las nuevas construcciones están suponiendo una seria amenaza para el entorno, la postal es idílica.

 

Aigua Xelida a ras de mar

Aigua Xelida a ras de mar. | Shutterstock

Arena dorada y rocas se unen en los poco más de 25 metros de extensión de Aigua Xelida, una longitud que contrasta con las kilométricas playas de Alicante o Cádiz. Así, la tonalidad concuerda con los ocres habituales de la Costa Brava. La ocupación se ha ido incrementando con el tiempo y suele ser alta en verano. Lo diminuto de la playa ayuda a que se llene rápido. Por tanto, conviene llevar refrigerios al lugar si se pretende pasar el día, siempre siendo responsable y dejando todo limpio. Los servicios son mínimos, solo con aparcamiento y acceso. El agua, como indica literalmente su nombre, suele ser fría.

Estrecha boca de Aigua Xelida

Estrecha boca de Aigua Xelida. | Shutterstock

Josep Pla dejó constancia en 1956 de su visión de la playa en su obra Aigua Salada. El relato Un Viatge Frustrat, basado en su propia vida, pasa por la Aigua Xelida. Más tarde sería parte de la recopilación Aigua de Mar. Además de inspirar literatos, este pequeño cañón marítimo es perfecto para la práctica del buceo. La verticalidad continúa bajo el agua, dejando recovecos de gran interés. Asimismo, cerca hay varias cuevas marinas a las que se puede acceder con una canoa. La del Bisbe, con una formación que recordaba a la figura de un obispo, o la extensa En Gispert son las más conocidas.

Entorno norte de Aigua Xelida

Entorno norte de Aigua Xelida. | Shutterstock

Cómo llegar a la cala d’Aigua Xelida

La situación aislada de Aigua Xelida hace que haya que ir a esta playa en transporte privado. Debido a ello, las alternativas son muy variables según se esté pernoctando en una u otra población. De este modo, saliendo de Tamariu hay que seguir las indicaciones existentes. La calle Aigua Blava lleva a un entorno de urbanización en el que hay que torcer a mano derecha por la avenida Vicenç Bou hasta una rotonda. A partir de ahí toca callejear hasta llegar al pequeño arenal. En total son unos cinco minutos. Si se va desde Palafrugell, fácilmente accesible a través de la A-7/AP-7, habría primero que ir a Tamariu principalmente por la GIV-6542 y luego seguir lo explicado antes. El recorrido dura un cuarto de hora.

Cala de Aigua Xelida

Cala de Aigua Xelida. | Shutterstock

En caso de estar en Begur también se tarda en llegar unos 15 minutos. Desde el centro hay primero que tomar la GIP-6531 hacia el sur, para enlazar con la GIV-6532 a continuación. Esta se convierte en la calle Cova del Bisbe que lleva a las inmediaciones de estas mencionadas oquedades. A partir de ahí de nuevo toca callejear siguiendo las señales para llegar a la playa. Para asegurarse de llegar rápido, se recomienda el uso de GPS.

Dónde comer en la cala d’Aigua Xelida

El carácter aislado de la playa de Aigua Xelida hace que no tenga ningún restaurante en la misma. Por ello, hay que ir bien a Tamariu (Palafrugell) o bien a la cala de Aigua Blava (Begur) para comer. En todo caso predominan las opciones mediterráneas propias de la zona. Además, también hay espacios polivalentes para salir del paso, con cartas más abiertas y adecuadas para ir con niños o en grupos grandes.

El Palanquí (Tamariu)

Paella de marisco en El Palanquí de Tamariu

Paella de marisco en El Palanquí de Tamariu. | Fb del restaurante

Esta alternativa junto a la playa principal de Tamariu se basa especialmente en los productos de mar y los arroces, como la paella de marisco. Fideua, calamares, pulpo, chipirones o distintos tipos de pescado complementan la carta junto a entrantes clásicos como patatas bravas o ensaladas. Por supuesto, también hay opción de elegir carne. Sobresalen en los postres, caseros. El precio por persona se sitúa en torno a los 20 euros por persona y suele haber añadidos a la carta según temporada y mercado.

El Clot des Mussols (Tamariu)

El Clot dels Mussols en Tamariu

El Clot dels Mussols en Tamariu. | Web del restaurante

Parte del hotel Tamariu, también está en el centro de la población playera que da nombre al hospedaje. El Clot des Mussols también tiene una amplia variedad de platos mediterráneos. Al igual que el anterior, la paella y la fideua son alternativas populares. En este caso las opciones de carne son ampliar y hay elecciones más generales como hamburguesa. Destacan también la parte vegana de la carta, los pescados y los postres. Los precios se sitúan en torno a los 35/30 euros de menú y entre semana hay menú.

Toc Al Mar (Aigua Blava)

Toc al Mar de Aiguablava

Toc al Mar de Aigua Blava. | Web del restaurante

Cambiando de eje al norte, en la cercana Aigua Blava, hay otras dos opciones. La primera está basada enteramente en los productos locales y los frutos de mar. Según lo que se haya pescado en el día se conforma lo que hay disponible en el Toc Al Mar. Productos de temporada, arroces y marisco fresco alargan la carta. Al estar la carta tan centrada en los productos marinos y ser la alternativa más cara, solo es recomendable ir si no se es muy carnivoro. En caso contrario, es un lugar excelente.

Mar i Vent (Aigua Blava)

Restaurante Mar i Vent Aiguablava

Mar i Vent. | Web del restaurante

Junto al anterior se ubica Mar i Vent Restaurant & Beach Club, adscrito al parador de Begur. A pesar de que el precio medio ronda los 30 euros, presenta una carta más polivalente. Las carnes tienen más protagonismo, aunque los omnipresentes arroces no faltan. En los entrantes se cuelan tanto productos locales como de otras regiones de España. Con una cuidada terraza, es un local que hace de su propia ubicación un gran valor. Como el resto, los postres están muy cuidados y funciona como cocktelería.

Ficha técnica

Longitud

25 metros.

Arena

Arena dorada y piedras.

Clima

Mediterráneo.

Bandera Azul

No.

Servicios

Acceso y aparcamiento.