Balsareny

Castillo de godos rebeldes, bandoleros y carlistas

Emplazado en la ruta comercial que desde tiempo inmemorial va por la ribera del río Llobregat, el pueblo de arrieros que fue Balsareny está protegido por un legendario castillo medieval que fue refugio de bandoleros y del más feroz de los generales carlistas.

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Una población que desde hace siglos se ha hecho famosa por sus insurgentes, es lógico que destaque por sus fortificaciones que son lo más interesante que ver en Balsareny. Después de pasar unas horas allí se puede continuar la escapada hacia el oeste —pasando por la minera Suria— hasta llegar a la interesante Cardona. Otra opción es bajar por la autopista para visitar la importante ciudad de Manresa. En nuestra página Dormir y Comer en Balsareny se encuentra toda la información para disfrutar al máximo de la gastronomía local, así como una lista de establecimientos de los alrededores. La mejor opción es hospedarse en Manresa, población que también tiene una completa oferta gastronómica; se puede reservar en la página Dormir y Comer en Manresa.

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Existen vestigios materiales de un primitivo asentamiento en la zona hacia el 2000 a. de C., aunque la actual Balsareny está estrechamente relacionada con su castillo de la Alta Edad Media. Lugar de paso en una de las rutas que conectan Barcelona con Francia, fue desde siempre un punto de encuentro de los arrieros que transportaban mercancías.

Hacia el año 826 fue una de las plazas fuertes que sostuvieron la rebelión contra los francos de los pobladores cristianos, liderados por el caudillo godo Aissó; tras la derrota de los rebeldes el lugar quedó despoblado. Entre los años 877 y 883 el condado de Barcelona procede a repoblarlo, siendo la familia Balsareny la encargada por lo que dará el nombre al lugar que gobernaría durante generaciones. En el año 951, el lugar aparece mencionado, por primera vez, en un documento, como Balceringia. Los Balsareny venden el señorío a Ramón de Peguera, en 1281. En el siglo XIV Mateu de Balsareny ordena reconstruir el castillo. El monarca Juan I llegó a pernoctar en la fortaleza, siendo destacados sus vinos locales. En ese mismo tiempo se canalizaron las aguas del Llobregat. Las obras supusieron un gran empeño, pues se tuvo que proyectar una esclusa para canalizar las aguas hasta Manresa, lo que causó gran polémica. Los Peguera mantuvieron el dominio hasta 1497, apoyando en la Guerra Civil Catalana de la remensa a la Generalitat frente a otros nobles. En el siglo XVII aumenta el acoso de los bandoleros sobre el camino real que iba de Barcelona a la frontera, a través de Berga, al estar abandonado el castillo, los bandoleros lo emplearán como escondite durante algunos años. Al producirse la sublevación de 1705, el pueblo forma parte del bando austricista; por ello en 1714 es asaltada por el ejército de Felipe V. En los últimos años del siglo XVIII se aborda la importante obra del puente sobre el río Llobregat por iniciativa de Roc García.

foto antigua balsareny
Iglesia y casas de Calsareny en una postal antigua

En el siglo XIX el castillo fue ocupado por una guarnición francesa durante la Guerra de la Independencia. En 1938 el castillo medieval y el cercano fuerte de San Mauricio serán asediados y conquistados por las tropas carlistas del militar, de origen francés, llamado Carlos de España y conocido como “El Tigre de Cataluña”, por su ferocidad; hasta el extremo de que sus propias tropas lo asesinarían hacia el final de la guerra, le desfigurarían el rostro y lo tirarían al río Segre.

A finales del siglo el tradicional cultivo de la vid sería muy afectado por plagas que reorientarían la economía hacia la industria textil. En 1928 nace allí Pedro Casaldaliga, sacerdote claretiano que se convertirá en uno de los máximos autores de la Teología de la Liberación. En la posguerra Balsareny fue cada vez más conocida por sus prósperas explotaciones mineras de potasa, las últimas reservas de éste mineral en Europa. La familia de los marqueses de Alós, que se hizo con la propiedad del castillo en el siglo XIX, vivió en el mismo hasta 1976.

El principal reclamo de este municipio es el Castillo de Balsareny (ss. XIV-XV), elevado, a más de 400 metros de altitud, sobre el río Llobregat. El origen de la fortificación se remonta a mediados del siglo X, si bien su aspecto es fundamentalmente gótico, incluso la fábrica del castillo incorpora elementos anteriores de época románica. Tiene planta pentagonal y destacan el patio y la gran torre almenada. Este conjunto, que sorprende por su buen estado de conservación, sufrió una profunda reforma en el siglo XIX que incluía un nuevo encintado.

En el interior del recinto murado existe una capilla dedicada a la Virgen del Castell que se construyó en el siglo XII, siendo ampliada en el XVII y restaurada posteriormente. En principio estaba dedicada a San Acisclo y Victoria. Muy cerca se puede ver parte la obra de ingeniería medieval que permitió canalizar las aguas desde Balsareny hasta la ciudad de Manresa.

La Iglesia Parroquial de Santa María (s. XIII), de estilo claramente románico tardío, conserva elementos anteriores, incluso prerrománicos. El templo sufrió severas transformaciones a lo largo de los siglos XVI y XVII. Es sobresaliente en su interior la talla de un crucificado yacente.

Dónde dormir en Balsareny
Castillo de Balsareny

Saliendo del pueblo en dirección de la carretera de Suria, después de pasar las calles Travesera, Barcelona y Costeta y después de atravesar un subterráneo, se continúa por la carretera hasta ver una señalización en un pequeño lugar donde aparcar; se indica un camino hacia lo alto de una colina (sólo accesible mediante un coche todo terreno), donde se encuentra el Fuerte o Fortí de Sant Maurici, construido durante la Primera Guerra Carlista por los zapadores del Batallón del Júcar en 1938. El fuerte sería tomado al asalto por las tropas carlistas y en la actualidad quedan importantes vestigios del recinto amurallado, protegido por un pequeño foso.

En las inmediaciones de Balsareny se halla la Colonia de Soldevilla, dedicada antaño a la industria textil, donde destaca la Iglesia de Sant Esteve, cuya fundación se remonta al siglo XI. De la primitiva obra románica quedan restos unidos a la refacción ejecutada en la última posguerra, en que se utilizó un lenguaje historicista. Por último, en Sobirana de Ferrans sobresale la Iglesia de Sant Ramón (ss. XII-XIII), otro templo medieval que tiene únicamente dos naves.

La localidad es célebre por su Fiesta de los Arrieros, que se celebra cada domingo antes del carnaval, desde 1940, en la que se bendice a los animales que tiran de los carros.

Datos prácticos

Coordenadas

41° 51′ 57″ N, 1° 52′ 37″ E

Distancias

Barcelona 81 km, Madrid 588 km

Aparcamiento

Es conveniente dejar el vehículo en las vías de acceso inmediatas al casco urbano.

Altitud

327 m

Habitantes

3 492 (2012)

Fiesta dels Traginers (domingo antes de Carnaval), Carnaval, Semana Santa, Fiesta Mayor de San Marcos (25 de abril), Els Pastorets (Navidad)

Ball de Bastons, Ball de la Faixa

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