El término «ciudad encantada» lleva irremediablemente a Cuenca. Un conjunto de formaciones maravilloso y a tiro de piedra de la capital conquense. Con todo, como es lógico, no es el único espacio del estilo en España. No lejos, en Soria, queda uno de sus hermanos. Se trata del paraje de Castroviejo, en el municipio de Duruelo de la Sierra. Rocas labradas por los eones dan lugar a innumerables juegos visuales. La visita puede convertirse en una experiencia cercana a tratar de adivinar a qué se asemejan las nubes, solo que en este caso la tierra es el elemento dominante.

Paraje de Castroviejo cerca de Duruelo de la Sierra

Las rocas cobran formas muy atractivas en Castroviejo. | Shutterstock

Parte del entorno de Urbión, sierra que ve nacer al Duero, Castroviejo y sus formaciones rocosas aportan un plus de imaginación a un enclave natural excepcional. Pequeñas gargantas, aparentes fachadas o curiosas torres han sido creadas gracias a la acción erosiva del viento y el agua. Ambas acciones unidas al carácter de la piedra que conforma el paraje permiten este verdadero espectáculo. La vegetación se compone principalmente de pinos, árbol que domina tanto aquí como en zonas de la colindante Burgos formando la comarca de Pinares.

Paraje de Castroviejo cerca de Duruelo de la Sierra

Formaciones de Castroviejo. | Shutterstock

Esta suerte de ciudad encantada tiene además la ventaja de que es fácil acceder a ella, recorrerla. Una GR y senderos locales son los responsables. De este modo, las alternativas son variadas, desde un ligero paseo a una ruta de mañana. Una opción consiste en dejar el coche en el parking de Castroviejo, lo que supone una distancia mínima de unos dos kilómetros. En ellos se verían el mirador de Castroviejo sobre el valle del Duero, la Cueva Serena y su cascada que merecen mención aparte y las formaciones rocosas.

Paraje de Castroviejo cerca de Duruelo de la Sierra

Castroviejo, una pequeña ciudad encantada en Soria. | Shutterstock

Si se sale del propio Duruelo de la Sierra la distancia sería de unos seis kilómetros. El bosque y la piedra predominan en toda el camino, normalmente de subida hasta el mirador de ida y de bajada a la vuelta. Es posible aumentar el recorrido con varias sendas que exploran este rincón de los Picos de Urbión. Como complemento, el mismo Duruelo tiene elementos que ver, como su iglesia de San Miguel Arcángel y las tumbas medievales que la rodean. En definitiva, las formaciones de Castroviejo son un lugar muy a tener en cuenta para cualquier escapada en esta zona de Soria tan cercana a Burgos y La Rioja.