Parece que pasar por detrás de una cascada sea una de esas actividades propias solo de las películas o de tierras extranjeras. Como la cascada islandesa de Seljalandsfoss, por la cual se puede pasar por detrás a una cueva a través de la cual ver el paisaje. Sin embargo, no hace falta viajar tan lejos para cumplir este anhelo. En Soria, a tan solo una hora en coche de la capital provinciana, hay una ruta que le llevará al viajero a descubrir la cascada de cueva Serena, junto al fantástico paraje de Castroviejo. 

La Ciudad Encantada de Castroviejo

En el municipio de Duruelo de la Sierra, a las faldas de la Sierra de Urbión, hay un paraje famoso en Soria por las formas de sus rocas. Se trata de Castroviejo, un ejemplo perfecto de karst conglomerático. La erosión de la naturaleza durante millones de años ha dejado en esta zona su huella en los afloramientos rocosos de areniscas y conglomerados. Pináculos, monolitos, puentes, paredes desplomadas o corredores pueblan el enclave junto a pinos silvestres.

Formaciones rocosas de Castroviejo, Soria

Formaciones rocosas de Castroviejo, Soria | Shutterstock

Para llegar a Castroviejo se pueden tomar dos opciones: en primer lugar, existe la opción de ir hasta allí en coche, desde donde solo hay que andar dos kilómetros. Pero, para el que prefiera caminar, también es posible hacer la ruta a pie saliendo desde Duruelo de la Sierra, localidad surcada por el río Duero. Esta última opción consta de poco más de cinco kilómetros de paseo.

La alternativa de a pie ofrece la posibilidad de seguir la conocida como ruta de las cascadas. Así, antes de llegar a la ciudad encantada, el sendero pasa por los saltos de agua de La Chorlita y La Chorla. 

Hacia mitad de la ruta también aguardan dos atractivos naturales más, pero para ello hay que desviarse ligeramente del sendero. En primer lugar, indicado por un cartel, se yergue entre un mar de pinos un tejo. En segundo, más adelante, es posible ver la conocida como cueva de las Ventanas.

Aunque el camino está plagado de maravillas naturales lo mejor está al final, después de pasar el aparcamiento: Castroviejo se desvela en un impresionante entorno geofísico que de nuevo podría recordar a Islandia y su propia ciudad encantada, Dimmuborgir. O, de nuevo en casa, a la Ciudad Encantada de Cuenca. Recomendable subir al mirador de Castroviejo para disfrutar de las vistas: formaciones kársticas, pequeñas praderías, el bosque y el pueblo de Duruelo de la Sierra se observan desde las alturas. Y, subiendo aún un poco más, espera el mirador principal, desde el cual también se avistan las cadenas montañosas de la sierra de Urbión. 

Vistas de Castroviejo nevado

Vistas de Castroviejo nevado | Shutterstock

Lo que se esconde detrás de la cascada de cueva Serena

De nuevo en el aparcamiento, a apenas trescientos metros, espera la guinda de la excursión: cueva Serena. Justo delante de ella cuelga la cascada que le da fama a la gruta. En invierno, el agua se congela, dejando témpanos de hielo suspendidos en el aire. En primavera, el agua procedente del río Duero cae con fuerza.

Aunque este paraje ha adquirido cierta fama en los últimos años, sobre todo para los sorianos, lo que muchos no saben es que en la cueva hay pinturas rupestres o, al menos, restos de ellas. 

No fue hasta 2002 que el arqueólogo Alfredo Jimeno descubrió los dibujos y notificó el hallazgo. El estado de las pinturas, deterioradas por la humedad del lugar y el tiempo, hace que sean difícilmente visibles para el excursionista corriente.  

Cascada de cueva Serena

La cascada de cueva Serena | Flickr

La necrópolis de Duruelo de la sierra

De nuevo en la localidad de partida, cabe destacar la Iglesia de San Miguel Arcángel. De estilo románico y con detalles mozárabes, la iglesia acoge una gran necrópolis medieval a su alrededor. Un centenar de tumbas comprendidas entre los siglos IX y XIII se arremolinan en torno al edificio. Una buena forma de empezar la excursión o terminarla.