Escoger los pueblos más bonitos de Palencia es un auténtico reto, pues existen varias joyas ocultas en esta provincia. Ubicada al norte de Castilla y León, es todavía una desconocida para numerosos viajeros a pesar de haber sido siempre una zona de paso. Incluso el Camino de Santiago la atraviesa.

En esta provincia los pueblos se suceden unos tras otros, muchos de ellos declarados Conjunto Histórico Artístico debido a su rico patrimonio. Pueblos con emblemáticos monumentos o con preciosos entornos naturales que contribuyen a engrandecerlos. Estos son los pueblos con más encanto en Palencia, que se tienen que visitar, al menos, una vez en la vida.

Becerril de Campos

Becerril de Campos

Becerril de Campos | Shutterstock

Sin duda, Becerril de Campos no puede faltar en esta lista. Está considerado uno de los pueblos más bonitos de España. Sus calles y edificaciones desprenden un gran encanto. Posee un extenso conjunto de ruinas. Destaca por su riqueza eclesiástico-artística, pues en la Edad Media llegó a tener hasta 7 iglesias y 8 ermitas. Conocida por ser una de las joyas del renacimiento en la provincia. No hay que olvidarse de que, a pesar de que en varios monumentos se conservan solo los restos, tiene mucho que visitar. El Museo-Iglesia de Santa María es el edificio más emblemático, incluso tiene muestras modernistas como el Ayuntamiento o el Humilladero.

Baltanás

Panorámica de las bodegas de Baltanás

Panorámica de las bodegas de Baltanás | Carmen García Fdez, Wikimedia

En la comarca de El Cerrato se encuentra Baltanás, en el antiguo Valle de Atanasio. Aunque es uno de los pueblos más bonitos de Palencia, también es uno de los menos populares, quizá porque muchos desconocen su gran patrimonio monumental y natural. Destaca por sus bodegas, el Hospital de Santo Tomás y la Iglesia de San Millán. Todo el pueblo tiene una arquitectura peculiar. Sus casas están situadas en la ladera de la montaña y sus curiosas chimeneas están en medio de las calles. Muchos afirman que Gaudí se inspiró en ellas para el diseño de las de La Pedrera.

Dueñas

Dueñas

Dueñas | Eleldanense, Wikimedia

Dueñas presume de ser Conjunto Histórico Artístico desde 1967. A pesar de su pequeño tamaño, dispone de numerosos lugares de gran interés. Debido a ser cruce de caminos, este pueblo ha vivido importantes acontecimientos históricos. Los restos de su antigua fortaleza no se conservan, pero al recorrer sus calles aún es posible apreciar su pasado medieval.

Entre sus pequeñas viviendas sobresale la Iglesia de Santa María de la Asunción y el convento de San Agustín. Además, cabe destacar sus preciosos edificios civiles, como la Casa de Napoleón. Un pueblo que nunca falta en las listas de los lugares más bonitos de Palencia, capaz de enamorar a todos sus visitantes.

Aguilar de Campoo

Aguilar de Campoo

Aguilar de Campoo | Shutterstock

El pueblo Aguilar de Campoo es de obligada mención. Ubicado a los pies del castillo de la Peña de Aguilón, fue centro neurálgico de la provincia en la Edad Media. Si por algo es conocido es por ser uno de los emblemas del románico palentino puesto que en sus calles se pueden apreciar más de 100 escudos. Declarado Conjunto Histórico-Artístico cuenta con varios monumentos que merece la pena visitar. El Monasterio de Santa María la Real, la Colegiata de San Miguel y la Iglesia de Santa Cecilia son los más imprescindibles. Por su ubicación estratégica es utilizado como punto de partida para visitar sus preciosos alrededores con un rico entorno natural. En la actualidad, es conocida por la industria galletera.

Villalcázar de Sirga

Villalcázar de Sirga

Villalcázar de Sirga | Shutterstock

Villalcázar de Sirga forma parte del Camino de Santiago, incluso perteneció a la Orden del Temple con una fuerte afluencia en el pueblo. No sorprende, ya que se trata de un pueblo de gran fama por los milagros atribuidos a la imagen de Santa María La Blanca. A dicha Virgen está dedicada la iglesia del siglo XIII, conocida como la Capilla Sixtina del románico ojival. Sus calles y monumentos, cómo el Palacio de los Condes de Villasirga o los restos del antiguo Hospital Real de Santiago, son visitados por miles de peregrinos y son herencia de la gran afluencia atraída por El Camino.

Palenzuela

Palenzuela

Palenzuela | Shutterstock

Palenzuela es una de las grandes joyas ocultas de la provincia. Con solo 200 habitantes, es conocida por su necrópolis celtibérica. Este recóndito pueblo se ubica en la comarca de El Cerrato y, a pesar de su pequeño tamaño, conserva un rico patrimonio histórico. Uno de sus mayores atractivos son las ruinas, muestra de la importancia que tuvo en el pasado. En especial destacan las ruinas de la Iglesia de Santa Eulalia, con sus arcos apuntados y la torre almenada aún en pie. Durante el recorrido por su casco antiguo medieval es posible disfrutar de la Iglesia de San Juan Bautista, así como de sus casas solariegas con fachadas blasonadas.

Ampudia

Ampudia

Ampudia | Shutterstock

En la conocida como Tierra de Campos se ubica Ampudia, donde parece que el tiempo se ha detenido en la época medieval. Las calles empedradas y sus edificaciones conservan la estructura típicamente castellana, a lo que hay que sumar que cuenta con el distintivo de Bien de Interés Cultural. Lo más emblemático del lugar es su castillo del siglo XIII, uno de los mejores conservados. Hoy en día, alberga una colección artística y arqueológica. Además, cabe destacar la Colegiata de San Miguel, de estilo gótico renacentista, junto los numerosos conventos y monasterios del pueblo.

Carrión de los Condes

Carrión de los Condes

Carrión de los Condes | Shutterstock

Carrión de los Condes es una auténtica ciudad medieval. Esto aún está reflejado en su casco histórico, sus preciosas calles y muchos de sus monumentos. Es uno de los pueblos más importantes de las antiguas rutas jacobeas. Tiene un gran patrimonio artístico e histórico gracias a la convivencia de judíos y cristianos durante años. Los lugares más llamativos, declarados Bien de Interés Cultural, son el monasterio de San Zoilo, la Iglesia de Santa María del Camino que alberga el valioso Pantocrátor, considerada una de las obras más importantes del románico. Una parada obligatoria en cualquier ruta por la provincia.

Saldaña

Saldaña

Saldaña | Wikimedia

Saldaña fue declarada Conjunto Histórico Artístico en 1996, gracias a su tener un patrimonio arquitectónico de lo más peculiar. Destaca la Plaza Mayor de Saldaña debido a sus soportales de madera. Incluso cuenta con la popular Casa Torcida, uno de los lugares más fotografiados. La obra maestra es la Casa Solariega del Marqués de la Valdavia y las Ruinas del Castillo. El gran atractivo del pueblo es perderse por sus calles y disfrutar de las casas antiguas. Eso sí, sin olvidarse de probar sus famosas rosquillas Ciegas de Saldañas. ¡Para chuparse los dedos!

Frómista

 

Frómista

Frómista | Shutterstock

Frómista ha sido declarada como la “capital del románico palentino” y un lugar de paso que abre sus puertas a los peregrinos del Camino de Santiago. Además, tiene influencia de varias culturas, siendo posible disfrutar de algunos vestigios de los árabes.

El pueblo se puede descubrir simplemente paseando por sus encantadoras calles y dejándose sorprender por sus numerosos lugares de interés. Así se llega hasta sus iglesias más representativas, todas ellas con un gran valor patrimonial. Entre la gran concentración de templos religiosos destacan la de San Martín, San Pedro y Santa María, sus muros guardan Cristos medievales y algunas leyendas.

Fuentes de Nava

Fuentes de Nava | Montgomery, Wikimedia

Declarado Conjunto Histórico, el pueblo de Fuentes de Nava es uno de los pueblos más bonitos de Palencia. Está ubicado en la zona de La Nava-Campos Norte, un lugar de gran importancia destinado a la protección de aves. La combinación de su entorno natural con el patrimonio histórico lo convierte en un imprescindible de la provincia. Hoy en día, aún es posible disfrutar de los restos de la antigua muralla, algunos palacios del siglo XVII y su moderno ayuntamiento. Cabe destacar la Iglesia de Santa María, este Monumento Nacional es conocido por albergar en su interior una gran muestra del arte mudéjar.