El monasterio de San Salvador de Oña cuenta con una larga historia a la que la realeza castellana ha estado muy vinculada. Situado en la villa de Oña, provincia de Burgos, el monasterio se fundó en 1011 por orden del conde de Castilla Sancho García para su hija Tigridia. En sus inicios fue un monasterio en el que convivían monjes del monasterio de San Salvador de Loberuela y monjas del monasterio de San Juan de la Hoz de Cillaperlata.

Desde que se fundara en el siglo XI, el uso que se le ha dado al monasterio de San Salvador de Oña ha sido múltiple: se ha concebido como espacio religioso, sede de estudios teológicos y panteón aristocrático. De ello se entiende la diversidad de estilos artísticos que coexisten entre las paredes del monasterio. Así, es posible observar el paso de los años gracias a los diferentes estilos artísticos que aquí se conservan, como mudéjares, góticos y barrocos.

monasterio de San Salvador de Oña
Iglesia del monasterio | Foto: Shutterstock

Así, el monasterio de San Salvador de Oña está repleto de salas y rincones con una historia propia y emocionante. Como la Iglesia Parroquial de Oña, que se halla entre los muros del monasterio. En la iglesia se encuentra el panteón aristocrático de nobles castellanos. Algunos afirman que el Cid Campeador trajo al templo los restos de su rey Sancho II el Fuerte con el objetivo de que yacieran en el monasterio. Aquí también está sepultado el rey Sancho III el Mayor, que intervino en la monarquía castellana a través de su matrimonio, pues fue rey de Navarra.

Historia del monasterio de San Salvador de Oña

Fundado en 1011 para la hija del conde de Castilla Sancho García, este monasterio en sus inicios dúplice, pasa a pertenecer a los monjes cluniacenses en junio de 1033. Desde este momento el monasterio adquiere una mayor influencia, llegando a obtener bajo su jurisdicción más de 70 iglesias y monasterios en el norte de Burgos, valle del Pisuerga palentino y en la comunidad de Cantabria.

monasterio de San Salvador de Oña
Claustro Foto: Shutterstock

Siglos después, en 1506 vuelve a adquirir gran esplendor cuando entra en la Congregación Benedictina de Valladolid. Sin embargo, se dan varios hechos que provocan destrucciones en el complejo y el abandono del monasterio por parte de la Orden de San Benito: la invasión francesa y la posterior desamortización de Mendizábal.

Pasan los años y el monasterio cumple otra hazaña. En el siglo XVI el fray benedictino Ponce de León crea la primera escuela de sordomudos del mundo en el monasterio. A partir de 1835 la iglesia del monasterio se convierte en la parroquia de la villa. Sin embargo, hasta 1880 las dependencias monacales no vuelven a ser ocupadas. El Colegio Máximo de los jesuitas en Oña permanecerán aquí hasta 1967. Después, el monasterio se convierte en hospital psiquiátrico y granja agrícola.

En 2012, la XVII exposición de las Edades del Hombre se realizó en el Monasterio de San Salvador.



Elementos más destacados del monasterio

monasterio de San Salvador de Oña
Escalinata de la iglesia del monasterio de Oña | Foto: Shutterstock

Uno de los elementos más destacados que conforman el conjunto monástico es la iglesia, que data del siglo XII pero cuenta con remodelaciones góticas del siglo XV. Después de subir la escalinata por la que se accede a la iglesia llaman la atención las estatuas sepulcrales que datan del siglo XV. Se llevaron a cabo como recuerdo de los personajes que tuvieron sus restos en el atrio de la Iglesia y que después fueron llevados al interior. Tras la primera cancela, en la fachada se pueden ver restos de la construcción románica original, así como en el pórtico. 

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Frescos de Santa María de Egipto | Foto: monasteriodeoña.com

En el interior de la iglesia, de la cual llama la atención sus dimensiones (83 m de longitud, 20 m de ancho y 20 de altura), destaca la capilla dedicada a Santa María de Egipto. Aquí es posible observar unos frescos en perfecto estado de conservación. Los frescos narran la vida de Santa María de Egipto, ilustrando la misericordia de Dios alcanza hasta los pecados más graves cometidos. Destacar en el templo la talla románica del Cristo de Santa Tigridia, que data del siglo XII.

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Capilla mayor | Foto: monasteriodeoña.com

La joya más admirada de esta iglesia es la capilla mayor, con una bóveda estrellada de 400 m2 del año 1460. Para llevar a cabo uno de los espacios más ricos del monasterio de San Salvador de Oña fue necesario realizar una remodelación arquitectónica muy ambiciosa. De esta forma, en el siglo XIV el obispo don Alonso quiso ubicar aquí el panteón actual de la realeza medieval castellana. En el siglo siguiente, el arquitecto Juan de Colonia cubrió este espacio con una gran bóveda marcada con el escudo de armas del rey Sancho II el Fuerte. 

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Panteones | Foto: monasteriodeoña.com

Por su parte, los panteones reales y condales que se encuentran a los lados de la capilla mayor poseen un marcado estilo gótico-mudéjar. Los ataúdes realizados en madera poseen gran valor. Los monjes del monasterio los realizaron de manera totalmente artesanal, creando sepulcros en los que se guardan restos mortales de antiguos aristócratas castellanos. Diferenciamos entre panteones condales y reales porque hasta 1065 Castilla no existía como reino. Con la figura de Sancho II el Fuerte comienza la historia de Castilla como reino. Algunos de los personajes históricos que se hallan sepultados en el panteón del monasterio de San Salvador son Sancho García, conde de Castilla; Sancho III el Mayor, rey de Pamplona; y Sancho II el Fuerte, rey de Castilla. 

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Sala capitular | Foto: monasteriodeoña.com

Otro de los elementos a destacar en el monasterio de San Salvador de Oña es la sala capitular románica, en la que se resolvían asuntos sobre la vida del monasterio por parte de los monjes. La sala capitular es una obra del siglo XII. Algunos de sus arcos que daban al claustro están ocultos. Sin embargo, los que se se pueden observar presentan componentes curiosos, como la conservación de su policromía original. En la actualidad la sala sirve de exposición de piezas medievales que poseen un alto valor histórico. Por ejemplo, una estela romana del siglo I. 

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Claustro | Foto: monasteriodeoña.com

El claustro, como ocurre con la sala capitular, es un espacio esencial en el conjunto monacal. Se sabe poco sobre el primitivo claustro románico del monasterio de San Salvador, puesto que fue remodelado en el siglo XV para acoger las tendencias constructivas de la época, como eran las bóvedas de crucería. Destaca del claustro no solo su buen estado de conservación, sino la riqueza en la decoración. En él descansan siete sepulcros, uno de ellos realizado en alabastro.

monasterio de San Salvador de Oña
Claustro | Foto: monasteriodeoña.com

Además, en el claustro se instala la imagen de Santa María de Oña. El rey Alfonso X el Sabio le dedicó una de sus famosas cantigas, rememorando la visita que realizó al monasterio de San Salvador durante su niñez.

monasterio de San Salvador de Oña
Fachada | Foto: Shutterstock

Finalmente, de nuevo en el exterior, no hay que dejar de ver la fachada renacentista-barroca del monasterio, perteneciente al siglo XVII. Se encuentra adornada con estatuas de los reyes y condes fundadores y por la heráldica de los cuatro reinos.